Cómo no hacer nada

Portada de 'Cómo no hacer nada'
Portada de ‘Cómo no hacer nada’, de Astiberri

En varias ocasiones os he hablado de Guy Delisle, autor quebequés conocido sobre todo por sus obras de viaje (‘Shenzhen‘, ‘Pyongyang‘, ‘Crónicas Birmanas‘ y ‘Crónicas de Jerusalén). Pero además de estas, Delisle siempre se ha inclinado hacia el humor. Prueba de ello son obras como ‘La Guía del Mal Padre’ (cuya segunda parte reseñamos aquí), ‘Inspector Moroni (que sale este mes como novedad en Astiberri) o ‘Cómo no hacer nada’, la obra que hoy reseño. Publicado originalmente en 2002, entre la publicación de ‘Shenzhen’ y ‘Pyongyang’, ‘Cómo no hacer nada’ recoge una serie de historias cortas publicadas en varias revistas de habla francesa entre 1997 y 2002. Si bien es un humor sofisticado, crítico con la sociedad contemporánea y con tendencia a lo experimental, el conjunto de la obra se lee con mucha facilidad. Por lo demás, es un conjunto heterogéneo, tanto en temática, como en dibujo, como en complejidad y ritmo. Lo mejor es tomarse esta obra como una bandeja de canapés, como una degustación de lo que este autor nos puede ofrecer. O como un festival de cortos con un solo autor. En ese sentido, no me queda más remedio que reconocer que Delisle es un autor extremadamente polivalente, capaz de mucho más de lo que parece. Mi visión, claro está, queda influenciada por sus 4 obras de viaje, que tienen un vínculo común muy claro, una narrativa parecida y una visibilidad en el mercado mucho mayor que la que reseño hoy. Aun así, me temo que la mayoría de lectores de esta obra entrarán con los mismos prejuicios, habiendo conocido a Delisle como autor de ‘Pyongyang’, por ejemplo. Mi consejo es desembarazarse de ellos para disfrutar de una obra muy interesante por sí misma pero que puede quedar ensombrecida por sus “hermanas mayores” fácilmente.

Como no hacer nada interior viñeta silla mesa café

La primera historia es, paradójicamente, la más moderna de todas, dibujada en 2002, casi como una introducción al resto de la obra. Relata como, tras dimitir en la empresa de videojuegos en la que trabajaba, decide dedicarse a ser dibujante de cómic a tiempo completo. Esta primera historia, que enfrenta al autor a uno de sus peores temores, el miedo a la página en blanco, sirve para meternos en su mundo de primeras historietas, de aquél Delisle de antes del éxito, que aún buscaba un estilo propio, como el que vemos evolucionar en sus 4 grandes obras. De ahí esa variedad de estilos y temáticas, típica en un autor que está encontrándose. Destacan especialmente la surrealista “La historia del perro en el agua” o “El gigante dormido” (una crítica excelente a la estrechez de miras y a la política a corto término de la sociedad actual). Me gusta también el cuento con la silla, la mesa y la taza de café, como mirada ácida a la crítica de arte. La historieta que le da nombre al recopilatorio, “Cómo no hacer nada“, me parece especialmente inspirada e irónica. Otras historias me han dejado con una sonrisa, otras sorprendido, aunque también las ha habido un poco flojas. Al fin y al cabo, cuando se trata de recopilaciones, lo más normal es que la calidad media sea buena, pero que no todo esté al mismo nivel. ‘Cómo no hacer nada‘ no es una excepción.

Guy Delisle
Guy Delisle

Esta obra, publicada por Astiberri en 2009, es una perfecta ilustración de cómo Guy Delisle fue encontrando poco a poco su sitio. Su tendencia al silencio irónico, sus relatos grandilocuentes a partir de la mera anécdota, su ácida crítica social; todo los ingredientes están presentes y tomando forma. Vemos también como va descartando ciertos estilos de dibujo en favor del estilo que acabará siendo su sello personal y que tanto éxito le reportará. Aunque ‘Cómo no hacer nada’ sea una obra irregular y sin continuidad, es toda una delicia ver la evolución de uno de los grandes del cómic actual. Quizás no la recomendaría a los que no conocen su trabajo, y tampoco como obra introductoria para conocerlo: ‘Cómo no hacer nada’ es para los que han leído, han entendido y han amado la obra de Guy Delisle. Si conocéis su obra, adelante, dadle una oportunidad, es una lectura ligera y sorprendente. En caso contrario, recomendaría entrar en la obra de Delisle con ‘Pyongyang’, ‘Crónicas Birmanas’ o incluso ‘Crónicas de Jerusalén’.

[quote url=”http://www.astiberri.com/ficha_prod.php?cod=comonohacernada”]Cómo no hacer nada recopila las historias cortas del autor quebequés aparecidas en revistas como Lapin y Spoutnik, entre 1995 y 2002, cada una con un estilo y una técnica gráfica diferentes, y una mirada increíblemente lúcida sobre sus contemporáneos y sus defectos. Experimentales o intimistas, las historias de Guy Delisle, con salidas a veces desconcertantes, recuerdan el gozo de las ensoñaciones solitarias cuando se deambula al azar de los caminos sin ningún fin preciso.[/quote]

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