Crítica de Transformers: la era de la extinción

Transformers: la era de la extinción
Dinobots al ataque

Dirigida de nuevo por Michael Bay, Transformers: La era de la extinción está protagonizada por Mark Wahlberg, Kelsey Grammer, Nicola Peltz, Stanley Tucci y Jack Reynor, así como Peter Cullen para la voz de Optimus Prime. John Goodman y Ken Watanabe serán la voz de Hound y Drift, respectivamente.

La trama de la película parte de un descubrimiento realizado por un mecánico y su hija, que traerá de nuevo a los Transformers y a los Decepticons a primera línea. La película comienza tras una épica batalla que arrasa una gran ciudad, pero salva al mundo. Mientras la humanidad se reorganiza, aparece un misterioso grupo que pretende controlar el rumbo de la historia… mientras que una nueva amenaza, antigua y poderosa, pone a la Tierra en su punto de mira.

Con la ayuda de un nuevo grupo de humanos, Optimus Prime y los Autobots se disponen a enfrentarse a su más temible desafío hasta el momento. En una aventura increíble, se ven envueltos en una lucha entre el bien y el mal que les lleva a luchar por todo el mundo en una batalla definitiva.

Por primera vez en el cine los Dinobots harán acto de aparición, aunque todavía no se sabe cual será su papel en la película. El estreno está previsto en España para el 8 de agosto de 2014.

La batalla de los Autobots contra los Decepticons en Chicago, narrada en Transformers, el lado oscuro de la lunadestruyó gran parte de la ciudad, así como la esperanza de una convivencia pacífica entre Transformers y humanos. Cinco años después, los pocos Autobots que quedan están escondidos a la espera de que su carismático líder, Optimus Prime, les vuelva a reunir. Todo está plagado de avisos para que se denuncie cualquier actividad alienígena. Por supuesto, ha surgido un mercado negro mundial sobre esta tecnología transformer y varios países luchan por no perder la carrera armamentística y tecnológica.

Un departamento encubierto de la CIA persigue a los Transformers que encuentra, ya sean Decepticons o Autobots, con la principal excusa de proteger la Tierra de otro ataque extraterrestre. Por supuesto, será un pobre diablo (Mark Wahlberg) el que casualmente encontrará un desvencijado camión que resultará ser Optimus Prime, viéndose envuelto (él y su familia) en una lucha de poderes y conspiraciones que les llevarán desde Texas hasta China, siempre montados en los Transformers.

Tras un apabullante prólogo (donde se nos cuenta el “verdadero” motivo de la extinción de los dinosaurios), la película tarda en arrancar. Casi 40 minutos tardamos en entrar en la historia de lleno. En esos primeros minutos Michael Bay nos presentará a los principales personajes, nos regalará dos escenas de acción para que no nos aburramos y un extenso catálogo de bellas y patrióticas panorámicas del texano protagonista, en su rancho, al ocaso, con la bandera de las barras y estrellas ondeando orgullosa. Nada que no esperáramos del director.

Transformers: la era de la extinción
Una nueva gran amenaza llega

Cuando por fin comienza la historia ya no deja aliento al espectador: es una trepidante montaña rusa de acción, explosiones, giros argumentales (previsibles, pero giros al fin y al cabo) y todo lo que podemos suponer que debe traer una película de Transformers dirigida por Bay.

Los verdaderos malvados de la historia son, por supuesto, los seres humanos, los arrogantes y codiciosos seres humanos. Esta arrogancia nos lleva a creernos dioses, capaz de dar vida (y forma) a cualquier idea que tengamos, provenga de donde provenga. Así, la invención del hombre (copias de los Transformers) será nuestra propia extinción. Por otro lado, la avaricia será aprovechada por otros enemigos más poderosos para manejarnos como títeres. Al final, como siempre, sólo podremos ser salvados por los valores norteamericanos: unión y familia (así lo dice Optimus al final). Sólo la conjunción de la familia de Cade Yeager y la de los Autobots será capaz de detener la nueva amenaza que se cierne sobre la humanidad.

El protagonista, Cade Yeager, es un pobre inventor venido a menos, con una fe ciega en la tecnología. No hará caso a su hija cuando ésta afirme que “algunas cosas no deberían ser inventadas”. No será hasta que se encuentre con Joshua Joyce, un trasunto ridiculizado de Steve Jobs (similar al que ya viéramos en Lluvia de albóndigas 2), cuando Cade vea hasta dónde puede llegar la soberbia del inventor.

Transformers: la era de la extinción
Parte de la familia Autobot

Escrita por Ehren Kruger, responsable de las dos anteriores entregas, no podemos esperarnos grandes sorpresas en cuanto a la historia: es ágil, rápida, mantiene la atención del espectador (¡durante las casi tres horas que dura!) y nos da todo lo que esperamos: épicas peleas, discursos grandilocuentes (El más excéptico de los Autobots afirma “¡moriría por él! ¡Eso es el liderazgo!” cuando Optimus termina uno de sus discursos) y el contradictorio discurso de “somos un país que debe pelear unido, pero el que salva todo es un solo individuo”.

En resumen: si te gustaron las anteriores entregas, especialmente la última, y quieres ver un blockbuster bien construido, con acción a raudales, persecuciones, explosiones, peleas… ¡y Dinosaurios Robot!… esta es tu película del verano, sin duda. Si eres fan de Michael Bay no saldrás defraudado en absoluto.

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Tiranosaurio Transformer

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