[Celsius2014] LCDE entrevista a Tim Powers

Durante el festival Celsius 232 no solo estuvimos asistiendo a charlas interesantes y consiguiendo firmas de grandes autores. También tuvimos tiempo de hacer alguna que otra entrevista, gracias a la inestimable colaboración de la organización del festival y, en el caso concreto de esta entrevista con Tim Powers, de la editorial Gigamesh. Contamos, además, con la colaboración de Alejo Cuervo para hacer la entrevista.

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LCDE. Aquí en España, el fandom menciona a menudo que la fantasía no prosperará hasta que acabe la moda de la novela histórica. ¿Cómo te parece que está la situación entre la fantasía, la novela histórica y la historia alternativa en el mundo anglosajón?

Todas ellas tienen una fuerte representación. Vemos mucha historia alternativa con temas como que la Armada Invencible española venció a los ingleses o que Lincoln, presidente de EEUU, no murió asesinado. “¿Qué habría pasado?” Por otro lado tenemos ficción histórica más estricta, que se asienta en el mundo real. Y yo intento escribir este segundo tipo, basado en el mundo real. Si alguien dice: “Powers ha escrito una obra de historia alternativa” significa que he metido la pata. De todos modos, creo que hay más historia alternativa, en el mundo de la fantasía y la ciencia ficción, que no ficción histórica como la que hago yo. Prefiero la ficción histórica porque, por definición, son historias situadas en este mundo. Me gusta que las cosas extrañas sucedan en nuestro mundo. Es como si me afectara más personalmente, si creo que ha sucedido aquí, mucho más que si hubiera sucedido en la Tierra Media, por ejemplo.

LCDE. Siguiendo con este tema, ayer en tu charla mencionaste que escribes para el público general y no para los expertos en historia. ¿Alguna vez ha venido un experto a decirte que habías cometido un fallo?

Sí. Siempre, por muy meticuloso que seas investigando un tema, por mucho que pases años leyendo sobre algo concreto, nunca sabrás tanto como los eruditos que le han dedicado toda su trayectoria profesional. Así que lo máximo a lo que uno puede aspirar es a ser lo bastante riguroso como para que el lector normal quede convencido. A veces hay que elegir entre la rigurosidad y la verosimilitud. Si queremos ser rigurosos, habría que poner una nota al pie del estilo: “créeme, esto pasó de verdad”. De modo que muchas veces hay que hacer un poco de trampa, o los lectores no se lo creerían. Al final, tiene que ser, ante todo, creíble.

LCDE. Cristina Macía, que tradujo una de tus obras, ‘En Costas Extrañas’, está aquí en Avilés y queríamos preguntarte si has tenido contacto con tus traductores aquí en España.

A menudo me contactan traductores diciéndome: “no entiendo qué quiere decir esto”. “¿Esto que has dicho aquí es una expresión idiomática?” Me viene a la cabeza la de “this dog won’t hunt” (este perro no cazará), que significa que algo no va a funcionar. En un caso así, el traductor suele preguntar si hablo de un perro de verdad y yo le explico que es una expresión y lo que significa. Así que sí, se han puesto en contacto conmigo bastante a menudo. Otras veces me pregunto cómo se las habrán arreglado para traducir ciertos conceptos o expresiones. Claro, yo no me lo pregunto cuando estoy escribiendo, pero luego me planteo: “¿qué habrán hecho con este pasaje?” A veces un personaje dice algo y el otro entiende otra cosa. Suelen ser palabras que suenan como otras, pero ese juego de palabras particular no va a funcionar en otros idiomas. Normalmente suelo tener confianza en que los editores extranjeros elegirán a buenos traductores. Por ejemplo, ayer noche, cuando recité algo de poesía en inglés, mi intérprete, Diego, sustituyó esos poemas por otros en castellano. Y eso me pareció una solución muy ingeniosa.

A veces también me han contactado por temas más serios. La persona que se encargaba de la traducción al francés me envió un correo diciéndome que los personajes no podrían haber tomado Brandy en París en 1942. Me explicó los motivos y me pareció bien que lo arreglara y pusiera otra bebida en su lugar, pero luego lo pensé: esta está arreglada, pero la versión en inglés y seguramente muchas otras contienen ese error. Así que sí, de vez en cuando me informan de errores en la investigación. Por un lado me alegra, porque así puedo arreglarlo, pero por otro lado implica que hay que arreglar un montón de versiones, cosa que no me satisface tanto.

Alejo Cuervo. Está también el caso de las correcciones en el uso de otros idiomas en tus novelas.

¡Oh! Es cierto. Me pasa que cuando necesito una frase en castellano, en francés o en cualquier otro idioma, lo que hago es buscar a algún conocido que hable el idioma y le pregunto: “¿como dirías esto en este idioma?” Y claro, qué voy a saber yo si lo que me han dicho es correcto o no. Suena francés, seguro que cuela. Para el público anglófono no suele ser problema, pero para traducir sí. Me pasa algo así con las traducciones de “Ashbless”. No sé si son incorrectas, las versiones en otros idiomas. En castellano es “CenizaBendiga”, aunque por lo visto es más natural “CenizaBendita”. Pero bueno, es solo un nombre, no tiene porqué ser exacto.

Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización
Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización

LCDE. Ayer mencionaste a Fritz Leiber o a Lovecraft, entre muchos otros, como tus influencias literarias. ¿Quién más te viene a la cabeza?

Alguna vez he mencionado a John D. Macdonald. (Alejo menciona que no ha sido traducido al castellano). ¡Qué lástima! Es muy bueno. Dick Francis, el de los misterios en las carreras de caballos. Raymond Chandler, también. Creo que extraigo influencias tanto de autores de ciencia ficción y fantasía como de autores no relacionados con el género. Considero que eso bueno, ya que polinizo mi mente con polen tanto interno como externo. Hay que decir que vuelvo a leer la obra de Fritz Leiber una y otra vez. Coincidí con él un par de veces, pero una vez estaba demasiado borracho y la otra ya era demasiado viejo. Recuerdo haberme acercado a él y decir “señor Leiber, me encantan sus libros, es usted maravilloso” pero el pobre ya no reaccionaba, una lástima.

LCDE. La mitología y el folklore siempre juegan un papel importantísimo en tus novelas. Por mencionar algunos ejemplos, tenemos lamias, hombres-lobo, djinns, o el Rey Pescador, de las leyendas artúricas, un personaje muy complejo.

Sí que lo es. Es como si fueran fragmentos de una historia más antigua de la que no tenemos la mayor parte. Pero lo bueno del Rey Pescador es precisamente su naturaleza fragmentada, que puedo rellenar con mis propias teorías. Es un personaje que da mucho juego, sobre todo con mi manera de crear historias.

LCDE. ‘Las Puertas de Anubis’ se consideran el precendente del Steampunk, pero también se ha usado la etiqueta de Mythpunk, últimamente, ¿te suena el nombre?

No, la verdad es que no me suena, aunque la verdad es que mi literatura tiene mucho más que ver con mitología que con el Steampunk.

LCDE. Supongo que no se usa demasiado. Siguiendo con los mitos, en tus novelas has usado gran cantidad de mitologías diferentes de muchas partes del mundo. ¿Hay alguna mitología concreta que tengas ganas de explorar para un futuro libro, por ejemplo?

Pues sí, por ejemplo la cultura japonesa tiene mucho que aportar. Historias, folklore, mitología… Tenemos todos los mitos relacionados con zorros o fantasmas clásicos japoneses. Sería muy interesante, aunque me pediría muchísima investigación. Hay mucho con lo que jugar en las mitologías céltica y nórdica, muchos temas que aún no he tocado. Aunque hay que decir que muchos escritores están hablando de estas mitologías. Me interesa mucho también la mitología preislámica oriental, como lo que podemos ver en ‘Las mil y una noches’. Considero que la mitología es una mina de oro para la literatura fantástica, precisamente por sus elementos comunes. Un mito de, pongamos, Suecia, también lo vemos en países árabes, en África, en Ásia… Y te das cuenta que no es porque alguien escuchó la historia y fue explicándola por todos esos sitios sino porque la mente humana genera esta clase de historias. Como si fuera la mente subconsciente de Jung. La mitología está presente en todas las culturas, de modo que el Rey Pescador aparece en casi todas, Dionisio aparece, etcétera. Eso significa que la mente de la gente tiene un sistema de reconocimiento de dichas historias, así que si lo usas en tus novelas, activarás un resorte en el cerebro del lector. Es lo que contaba ayer del terror, que está grabado en todos nosotros. Es como si construyeras una casa, pero usaras la fachada de una casa más antigua, como si transplantaras esa parte primigenia en tu historia para usar el efecto que tienen dichos mitos en el receptor.

LCDE. Sabiendo que buscas “pistas sobrenaturales” en la biografía de ciertos personajes históricos para escribir, nos gustaría saber si hay algún personaje vivo con el que te gustaría hacer una historia.

Bueno, para empezar, no creo que me atreviera a hacerlo, pero quizás Mick Jagger. Creo que Mick Jagger ha tenido una vida muy colorida y llena de momentos curiosos. Estoy seguro de que si leyera varias biografías sobre él encontraría muchísimos puntos sobre los que apoyar una historia paralela. De otros personajes vivos… Soy católico, así que el Papa queda descartado, no me atrevería. Creo que de entre los vivos, me quedaría con Mick Jagger.

LCDE. ¿Qué tal el presidente Putin, de Rusia? 

Bien visto. Sí, porque podría trabajar con toda la mitología rusa y es lo bastante mayor para que en su biografía esté la Guerra Fría. (Dmitry Glukhovsky había mencionado en su charla que seguramente recibe tratamientos rejuvenecedores en Corea del Sur). Además, ¿no estuvo en la KGB? Para uno de mis libros, tuve que documentarme sobre los servicios secretos rusos, y la KGB deriva de la NKVD y a su vez de la Cheka. Siempre ha habido un servicio secreto, incluso desde la época de los zares e incluso antes. Y uno podría pensar que es un servicio secreto, pero en realidad es una organización sobrenatural con orígenes ancestrales, quizás relacionado con Gengis Khan… Así que sí, sería un personaje muy interesante.

LCDE. Además de escribir, también diste clases en Clarion, hace unos años. ¿Cómo fue la experiencia?

Sí, algunas veces en los años ochenta y noventa. Creo que la última vez que lo hice fue en en el noventa y seis. Y es muy divertido, porque cuentas los secretos de lo que haces a un público que quiere oírlos. Y es gente que luego ha hecho cosas importantes, que incluso han llegado a ganar Hugos. Y sí, en cada curso de Clarion hay un total de seis profesores, pero me gusta pensar que si algunos de mis alumnos llegaron a ganar un Hugo fue por lo que yo les había enseñado, sobre todo (risas). Una vez, incluso, uno de mis libros estaba nominado a un Nebula, igual que el libro de una de mis antiguas alumnas, Nicola Griffith. Y al final se llevó ella el premio y yo pensé: “esto mola, mola que alguien a quien yo he enseñado me gane”. (Alejo comenta que fue con ‘Ammonite’, que ganó). Es verdad, fue con ‘Ammonite’. Pero la verdad es que hace muchos años que no enseño en Clarion, es agotador, no duermes. Y claro, tampoco escribes nada, porque te pasas todo el tiempo leyendo y corrigiendo la obra de tus alumnos. Ahora lo que hago es enseñar, una vez al año, en el taller de escritura de ‘Writers of the Future’. Solo es una semana y solo tengo que leer un bloque de historias. No es el volumen enorme de trabajo que exigía Clarion, pero siguen siendo alumnos inteligentes que quieren escuchar mis consejos y mis recomendaciones.

LCDE. ¿Y les enseñas a escribir del mismo modo que tú, o son consejos más generales?

Suele ser a un nivel más general, lo de las tarjetas con eventos y la historia secreta es algo muy mío. Hablo más de la caracterización, de la trama, las descripciones o los diálogos. A veces sí que digo “yo en este caso suelo hacer esto”, pero no es necesario que los alumnos lo hagan. Otra gente hace cosas completamente diferentes, los alumnos pueden mirarnos a todos y quedarse con lo que les funcione mejor. A ‘Writers of the Future’ van varios escritores y cada uno enseña lo suyo. Yo, por ejemplo, tardo años en escribir un libro. Pero luego aparece Kevin J. Anderson que tarda semanas en escribir un libro. Tanto Kevin como yo estamos locos. Yo tardo años, él tarda semanas, lo que buscas es algo entre esos dos extremos.

LCDE. ¿Cuál es la parte del proceso de escritura que más tiempo te lleva?

Yo diría que es la documentación. A veces pienso “pues barcos de vapor en el Misisipi durante el siglo XIX suena bien”. A partir de eso, quizás me pase un año entero leyendo todo lo que puedo sobre barcos de vapor, y sobre el río y la gente que vive ahí y los lugares interesantes alrededor del río. Y no estoy buscando nada en concreto, solo cosas que me parezcan interesantes. Y cuando consigo treinta cosas que me gusten, uno los puntos. Hay gente que tiene una historia en la cabeza y luego se documenta. Yo me documento para encontrar una historia, así que sí, tardo lo mío. Las ideas surgen a medida que descubro detalles. Recuerdo estar leyendo sobre Kim Philby, un alto cargo de la inteligencia británica que resultó que había estado trabajando para los soviéticos desde que tenía 15 años. Fue un desastre político y mediático para el Reino Unido, pero yo leía sobre el tema por curiosidad. Leí que cuando estuvo en Turquía como espía británico, solía coger un Jeep hasta el monte Ararat. Lo normal hubiera sido pensar que el monte Ararat está en la frontera entre la Unión Soviética y Armenia y que iba ahí por eso, pero para mí era mejor pensar que el monte Ararat era donde se posó el arca de Noé tras el diluvio universal. Los padres de Kim Philby, además, hicieron un gran esfuerzo para que nunca bautizaran al niño.De hecho, el padre había mandado recoger muestras del agua del río Jordan e hizo que les hicieran pruebas para encontrar propiedades sobrenaturales. ¿Cómo haces pruebas de propiedades sobrenaturales? ¿Se la echas a un ratón muerto y compruebas si vuelve a la vida? Además de todo esto, está el hecho de que cuando murió su padre ni se inmutó, pero cuando murió su zorro mascota estaba destrozado. Lo que pensé en ese momento fue: “el zorro era su padre”. Y seguí leyendo sobre el arca, sobre el mundo árabe con el que Philby tenía mucha relación y al final surgió una historia. Cuando empecé, no tenía nada. Claro que todos estos detalles no significan nada, pero para mis propósitos, eran una conjunción ideal que dio lugar a una buena historia. (Referencia a ‘Declara’, Ed. Gigamesh)

LCDE. Pues eso es todo, muchas gracias por tu tiempo y esperamos volver a verte pronto en España.

Gracias a vosotros, espero poder volver pronto.

Entrevista por: Rocío Rincón y Marc J. Miarnau

3 Comentarios

  1. No sé si es un personaje muy histórico, en el sentido estricto de Historia (no figura en los libros de Historia, sí en los de Historia de la Literatura, de alguna literatura al menos), pero H.P. Lovecraft lo tiene todo para tener una biografía secreta. ¿Acaso de miembro del NSDAP?

  2. Alejandra Pizarnik, seguro que era alquimista, de ahí su nocturnidad y sus versos. Destilaba el eter de la vida en pequeñas hojas. Seguro que no murió sino que se convirtió en materia oscura al conseguir la destilación perfecta.

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