‘Horror vacui’, de Paula Lapido

horror vacui paula lapidoHorror vacui‘, la obra que reseño esta semana, es la primera novela de la madrileña Paula Lapido, que previamente había publicado el libro de relatos ‘Teoría de todo‘ con Tropo Editores y había colaborado en varias antologías de cuentos. Este es mi primer encuentro con la prosa de la autora y ha sido muy sorprendente. La verdad es que no sabía qué me encontraría cuando lo empecé pero pronto me vi envuelto en una trama absorbente, en una historia escrita de forma soberbia, con un elenco de personajes enigmáticos y fascinantes y un simbolismo abrumador.

La historia empieza con Isaac, un tatuador muy peculiar: no recuerda nada más allá de hace diez años, cuando apareció atropellado por un coche en la carretera. Además de eso, tiene una compulsión particular: aborrece el vacío, llena paredes, papeles, pieles de dibujos enormes y entrelazados. Cuando no puede dibujar, imagina peces, peces de trescientas cuarenta y cinco escamas, una especie de mantra que le ayuda a relajarse. Una noche, al salir de su estudio, Isaac se topa con un cadáver, un hombre al que le han rajado el cuello de oreja a oreja y que tiene un tatuaje familiar en el pie. Un muerto imposible, un muerto que sale vivo en el periódico días más tarde, un muerto del que no queda rastro cuando Isaac vuelve al lugar del crimen. Poco más tarde, Antonia, una mujer de rojo y ojos oscuros, le ofrecerá un trabajo misterioso y muy bien pagado. A partir de ese momento, Isaac vive una aventura en la que los personajes que no son lo que aparentan, de secretos detrás de cada puerta de una enorme mansión, en la que poco a poco iremos descubriendo qué se esconde incluso detrás del propio protagonista.

A nivel narrativo, el libro está escrito en tercera persona pero el lector percibe la realidad a través de los ojos de Isaac, el protagonista. Esto tiene sus pros y sus contras. Como parte positiva, tenemos una voz narrativa muy rica, muy visual, claramente influenciada por el lenguaje cinematográfico. Los ojos de un artista como Isaac se fijan en los colores, en las formas, en los patrones y el lenguaje empleado lo refleja a la perfección. La imaginería visual alcanza unos niveles poéticos muy altos. Muchas de las descripciones están cargadas de simbología como el blanco y negro que encontramos en el ajedrezado del suelo, las teclas de un piano o los trajes de tres piezas que llevan algunos personajes. Como parte negativa tenemos que soportar la compulsión constante del protagonista, que no para de contar peces y escamas en su mente, a veces entorpeciendo la lectura, que ya es un poco densa de por sí.

Creo que el punto fuerte de ‘Horror vacui’ son sus personajes. Uno de los temas principales de esta novela es precisamente la identidad, y no hablo solamente de la de Isaac. Como en toda novela de misterio, hay un asesino cuya identidad hay que revelar, pero es que ninguno de los personajes que aparece es quien dice ser, todos ellos esconden profundos secretos que provocarán enormes giros de trama al ser revelados. Me han resultado especialmente interesantes los personajes de Otto, el creador de autómatas y Jacob, un chico obsesionado con tener una cosa en cada mano. Por el contrario, muchos de los diálogos resultan algo forzados, poco naturales. En algunos momentos se pueden justificar ciertas conversaciones por la afectación de algunos personajes o por el matiz onírico de algunas escenas (que me recuerdan un poco a las escenas de sueño de David Lynch), pero en muchos otros, un diálogo más natural hubiera resultado más creíble. Este tema onírico que mencionaba también se ve en la ambientación: una ciudad sin nombre en la que llueve muy a menudo, que contribuye a crear una atmósfera opresora y de misterio. El no ponerle nombre a la ciudad establece un marco irreal en el que los sueños se mezclan con los hechos objetivos.

Paula Lapido
Paula Lapido

A nivel de trama, encuentro que el principio de ‘Horror vacui’ es la parte más floja. No el planteamiento, que es sumamente interesante, sino el modo en que empieza a moverse la historia: un encargo misterioso a cargo de un patrón misterioso. Las motivaciones por las que acepta el trabajo Isaac no quedan muy claras, pero supongo que es un mal menor que hay que soportar para poder introducir al personaje en el meollo del asunto de forma más o menos creíble. A partir de ese momento, se nota que toda la trama está minuciosamente hilvanada hasta llegar a un final bastante satisfactorio, no sin antes haber recibido una buena ración de sorpresas, como lector.

Antes de terminar, quisiera repasar un poco la edición. Este ‘Horror vacui’ de Paula Lapido está editado por Salto de Página, hogar editorial de autores como Ismael Martínez Biurrun (‘Mujer abrazada a un cuervo’, ‘El escondite de Grisha’, ‘Un minuto antes de la oscuridad‘), Emilio Bueso (‘Cenital‘, ‘Diástole’, ‘Esta noche arderá el cielo’, ‘Extraños eones’) o Jon Bilbao (‘Física familiar’, ‘Bajo el influjo del cometa’, ‘Como una historia de terror’, traductor de ‘El unicornio‘, entre otros), además de muchos otros grandes nombres de las letras españolas. El número 61 de la colección púrpura de la editorial, ‘Horror vacui’ tiene 304 páginas con muy buena maquetación. La revisión ortotipográfica ha sido eficaz, ya que no he encontrado una sola errata en la novela. Por último, querría hablar de la portada, que me parece sublime. Contra un fondo de mármol blanco, una algarabía de peces superpuestos: una imagen vívida y potente de la obsesión de Isaac. Mis felicitaciones a Javier Jubera, el artista de la portada.

En resumen, ‘Horror vacui’ es una novela de misterio muy particular, que tiene sus puntos flacos pero que sobre todo brilla por su fuerte componente visual y poético, por sus personajes fascinantes y por una trama muy sorprendente. El debut de Paula Lapido como novelista deja buen sabor de boca y hace que espere con ganas su próxima obra. Genial. Si tenéis interés en leer la novela, podéis empezar con unas primeras páginas en este enlace. Si sois de Madrid, podéis acercaros a la presentación del libro que tendrá lugar el próximo 24 de septiembre en La Central de Callao, mas información aquí.

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[quote]El principio es el punto. La mancha de tinta sobre el vértigo de la superficie en blanco.

El principio es un tatuaje sobre un pie desnudo. El pie es de un cuerpo tendido en la acera, bajo la luz de una farola. El cuerpo tiene un rostro de ojos azules casi transparentes y la garganta rebanada.

En este principio, Isaac es un tatuador que sólo consigue calmar su compulsión rellenando los espacios en blanco; sobre la piel, con la aguja, o sobre el papel, con el lápiz. Los espacios en blanco de la memoria son más difíciles de rellenar, porque de los últimos diez años conserva en su cabeza poco más que una peculiar cicatriz en forma de sierra. Pero el principio dura apenas un instante y después, como una ráfaga, se convierte en una foto de periódico, familiar y desconocida a la vez, que mira a Isaac de frente. Se convierte en una mujer vestida de rojo y en decenas, cientos de hojas de papel amarillo a rayas, en autómatas que parecen de carne y hueso y en secretos que nunca sabrá del todo si pertenecen a las vidas de otros o a la suya propia. Entre todos ellos Isaac avanzará a ciegas, tanteando los límites de su memoria en busca de algo que ni siquiera está seguro de querer encontrar y logrando así, tal vez, dejar atrás para siempre el vacío.

Con este brillante debut como novelista, Paula Lapido reinterpreta la tradición del género y nos sumerge en un universo plagado de guiños a Philip K. Dick, David Lynch o Paul Auster pero siempre propio y poderosamente seductor.[/quote]

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