La resurección de las leyendas artúricas en ‘Fábulas: Camelot’

Poco se podía imaginar el señor Bill Willingham cuando comenzó a escribir el primer arco argumental de ‘Fábulas’ para el sello Vertigo de DC Comics allá por 2002 que la serie no sólo sería un completo éxito, sino que no se cerraría hasta llegado el número 150 (sin contar varios números especiales y spin-offs), todo un hito hoy en día que muy pocas colecciones consiguen alcanzar.

Fábulas Camelot

Todo comenzó con una simple idea: coger a los personajes de las fábulas clásicas (libres de derechos de autor, lo cual ayuda) y sacarlos de su entorno natural, descontextualizarlos y reinterpretarlos, para así poder jugar con ellos y con sus circunstancias creando un rico nuevo universo en el que todos convivan. Esta premisa de posibilidades virtualmente infinitas fue el primer gran acierto de Willingham. El segundo fue saber plasmar todo esto en algo concreto que enganchara al lector desde el primer número. Y vaya si lo consiguió. Por si esto no fuera suficiente, el autor tuvo suerte con la elección del dibujante que le acompañaría en la mayor parte de los números de la colección, nada más y nada menos que Mark Buckingham, que supo dar a la serie el tono exacto de aparente inocencia y clasicismo estético que esta requería.

Fábulas Camelot

Mucho tiempo ha pasado desde aquel momento en el que Jack le contaba a Feroz la desaparición de Rosa Roja en el primer número de la colección, y muchas aventuras han vivido los protagonistas de la serie desde entonces hasta llegar a ‘Fábulas: Camelot’, el tomo que nos ocupa. Antes de llegar aquí, hemos visto la muerte de Feroz, de quien quizás pudiera decirse que es el personaje central de ‘Fábulas’, aunque esto sería faltar a la verdad ya que esta colección es demasiado coral como para destacar a un sólo personaje. Y también hemos visto como las fábulas pasaban de vivir en Villa Fábula, en pleno centro de Nueva York, a un gran castillo amurallado.

En el primer número contenido en este tomo asistimos precisamente a la mudanza de una familia de fábulas a las nuevas viviendas en el castillo. Dicha familia está compuesta por aquella curiosa pareja de espías hechos en madera del bosque mágico que renegaron de sus orígenes y acabaron viviendo entre aquellos a los que fueron creados para combatir, llegando incluso a tener descendencia propia: la jovencita precoz de nombre Junebug. Este divertido inicio, dibujado por Barry Kitson, acompaña a Junebug en sus aventuras por el castillo, que aunque está presumiblemente libre de todo peligro, oculta algún que otro secreto.

A partir de aquí comenzamos con la trama que da nombre al tomo, dibujada ya por el habitual Mark Buckingham. Rosa Roja, líder de las fábulas de la granja, cree que tras los sucesos acontecidos en el pasado es hora de crear algo inspirador para todos que dé forma al futuro con las segundas oportunidades como centro ideológico de su proyecto. Y no se le ocurre otra idea mejor que resucitar el espíritu del reino de Camelot, crear una compañía de caballeros que sentados en una mesa redonda de iguales lidere el principio de una nueva era, todo ello con la tarea de resucitar a Feroz a partir de sus restos en la que están enfrascados los personajes sensibles a la magia como trama secundaria. La creación de un nuevo Camelot provocará muchos problemas entre las fábulas, siendo el distanciamiento entre Rosa Roja y su hermana Blanca Nieves el más importante de ellos. Blanca, preocupada por la seguridad de sus hijos, está segura de que la propuesta de Rosa no traerá más que desgracias y hará lo posible por evitarlo.

Fábulas Camelot

Mientras tanto Rosa, ajena a los planes de su hermana, comienza la creación de las instalaciones del nuevo Camelot empezando por una gran mesa redonda y enviando mensajeros en busca de aspirantes a caballeros, lo que atrae a muchos personajes, algunos conocidos y otros nuevos, a competir por un lugar junto a ella en este concilio. A la vez que Rosa trabaja en esta empresa, comienza a desarrollar ciertos poderes los cuales no era consciente de poseer, algo que seguramente sea tratado con más profundidad en el futuro de la colección.

Y por si todo esto no fuera suficiente, los hijos de Feroz y Blanca tienen también su hueco en la historia. Sus habilidades, algunas de ellas totalmente desconocidas por su propia familia, y su destino cobran un importante protagonismo. Como veis, ‘Fábulas: Camelot’ se compone de tramas y subtramas entrelazadas, algunas de ellas con una duración acotada y otras que se limitan a abrir nuevos caminos en la historia, algo a lo que los lectores de ‘Fábulas’ estamos acostumbrados.

El guión de Bill Willingham está a la altura de lo que nos tiene acostumbrados. Una vez más vuelve a hacer gala de sus habilidades para desarrollar a sus personajes adultos y serios con maestría envolviéndolos en ese halo de magia y fantasía infantil e inocente, consiguiendo una mezcla heterogénea que funciona a la perfección. Aún así, quizás se le pueda acusar de cierto agotamiento creativo (y es que 130 números a su espalda pueden pesar mucho), lo cual se refleja en la previsibilidad de ciertos hechos en la trama, pero desde luego los amantes de ‘Fábulas’ no se verán defraudados ni muchísimo menos con esta obra.

En el apartado gráfico tenemos primero a un genial Barry Kitson para la historia de Junebug, adaptando su estilo perfectamente al desarrollado por Mark Buckingham a lo largo de la colección (establecido ya como marca de la casa), para lo cual no ha necesitado esforzarse excesivamente debido a que ambos artistas comparten no pocas características en su trazo. Por supuesto es Buckingham quien se encarga del resto del cómic y a día de hoy resulta difícil imaginarse a otro dibujante con un estilo diferente hacerse cargo de la colección, aunque siempre me he preguntado que tal le sentaría alguien como Alex Ross con su estilo hiperrealista a los lápices…

Esta edición de ‘Fábulas: Camelot’ publicada por ECC Ediciones se presenta en formato rústica de tapa blanda. El tomo contiene 176 páginas a color e incluye los números del 130 al 137 de la edición americana de la colección. Al final del tomo se incluyen las portadas originales de todos los números incluidos. El precio de venta recomendado es de 15,95€ y se puso a la venta en agosto de 2014.

Fábulas Camelot

Bill Willingham

Natural de Fort Belvoir, Virginia, y nacido en 1956. Tras realizar numerosas ilustraciones para la editorial de rol TSR, Willingham se dio a conocer en el mundo del cómic gracias a ‘Elementals’, escrita y dibujada por él mismo. Durante la última década, en la que ha estado vinculado a DC Entertainment, se ha centrado en su faceta de guionista y ha firmado títulos como ‘Robin’, ‘Shadowpact’ y, cómo no, ‘Fábulas’, la longeva colección de Vertigo por la que ha recibido reconocimiento internacional y que es, a día de hoy, su obra maestra.

Mark Buckingham

Natural de Clevedon, Reino Unido, nacido en 1966. Empezó ilustrando artículos de Neil Gaiman en la revista satírica ‘The Truth’ antes de cruzar el charco y labrarse una reputación impecable en el cómic estadounidense. Aunque en su día colaborase en varias entregas de ‘Hellblazer’ y ‘Shade, el Hombre Cambiante’, es más conocido por ser el dibujante habitual de ‘Fábulas’, labor por la que ha recibido diversos premios Eisner. Hoy en día, sigue vinculado a esta popular serie de Vertigo, que ya no puede concebirse sin sus lápices.

Fábulas Camelot

Para combatir la desesperanza, Rosa Roja decide fundar su propia versión de Camelot convocando a los caballeros más valientes para formar la nueva Tabla Redonda. Un propósito admirable. Pero el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones y las de Rosa Roja podrían conllevar la destrucción del reino de las Fábulas. Entretanto, los hechiceros más poderosos de Villa Fábula tratan de resucitar a Feroz. Pero… ¿y si traerlo a la vida fuera más peligroso que dejarlo muerto?

Autores: Bill Willingham, Mark Buckingham y Barry Kitson.

Este volumen recopila los números del 130 al 137 de la edición americana de ‘Fábulas’.

2 Comentarios

  1. Qué mal me parece que hayas plantado en mitad de una reseña algo tan importante como la muerte de Feroz. En el tema de este cómic ese es un dato que resulta del todo innecesario y me parece fatal lo que has hecho. Desde luego, si todos los que escriben aquí son como tú, paso de leer nada más en La Casa de Él.

  2. Hola Carolina.

    Como puedes ver en el link a la web de ECC Ediciones, la muerte de Feroz viene indicada en la propia sinopsis del cómic, que aquí te cito:
    “Para combatir la desesperanza, Rosa Roja decide fundar su propia versión de Camelot convocando a los caballeros más valientes para formar la nueva Tabla Redonda. Un propósito admirable. Pero el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones y las de Rosa Roja podrían conllevar la destrucción del reino de las Fábulas. Entretanto, los hechiceros más poderosos de Villa Fábula tratan de resucitar a Feroz. Pero… ¿y si traerlo a la vida fuera más peligroso que dejarlo muerto?”

    Si lo has leído te daras cuenta de que no es un dato innecesario para nada,sino que desde literalmente la primera viñeta del cómic se comenta este hecho…

    Gracias por tu comentario.

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