Análisis de ‘Sleeping Dogs: Definitive Edition’

Sleeping Dogs

No sé si será por una falta de ideas en sí misma o porque el mercado así lo pide a gritos, pero cada vez son más los juegos que debido a su éxito en la generación de consolas que acabamos de dejar atrás están siendo remasterizados y lanzados a PS4 o Xbox One. Este mes llega a las tiendas ‘Sleeping Dogs: Definitive Edition‘, una edición remasterizada del título que ya saliera en verano de 2012 después de pasar por un verdadero calvario hasta que consiguió ver la luz el agosto pasado. Y es que Square Enix sabía muy bien que tenía entre manos un juego que, sin ser todo lo perfecto que podría haber sido, cuenta con una historia adulta cuyo guion bien podría haber firmado el mismo John Woo y con un buen número de jugadores que opinan que este es uno de los mejores juegos de la pasada generación. Tal vez por eso y por muchos otros motivos se haya decidido a dar el salto a PS4 en una remasterización que da al juego un empaque diferente. Sin embargo, remasterizado no es sinónimo de malo o de juego que no merezca la pena, ya que si bueno era en su día, un buen lavado de cara para la nueva consola de Sony bien puede valer el esfuerzo de volver a ponernos en la piel de Wei Shen y recorrer una vez más las calles de Hong Kong.

Y es que esta edición viene de lo más completa, ya que incluye un total de 24 contenidos descargables, entre los que se encuentran el episodio adicional de la historia ‘El año de la serpiente’ y el terrorífico complemento ‘Pesadilla en North Point’ entre muchos otros.

Bienvenido a casa Mr. Shen

Para todos aquellos que aún no estén familiarizados con ‘Sleeping Dogs’, en esta aventura encarnamos a un policía encubierto conocido como Wei Shen, quien acaba de regresar de Estados Unidos dispuesto a luchar contra las Tríadas que asolan su ciudad, además de tener que lidiar con problemas personales que llevan años atormentándole. El ‘encuentro fortuito’ con un amigo de la infancia en prisión dará la oportunidad a Wei Shen de entrar a formar parte de uno de los grupos mafiosos más temidos del país, dando el pistoletazo de salida a una investigación destinada a terminar con algunos de los elementos más peligrosos de los bajos fondos, incluido el temible cabeza del dragón.

Sleeping Dogs

Uno de los principales atractivos del juego es, además de su excelente mundo abierto que ha sido mejorado y bien pulido para la ocasión, la posibilidad de realizar misiones para ambos lados de la ley, siendo en este último caso donde mas deberemos afinar para poder subir puestos en la organización sin ser descubiertos. Según vayamos avanzando en la historia, deberemos posicionarnos a favor o en contra de ayudar bien a nuestros compañeros del cuerpo de policía, o bien a los gánsteres entre los que deberemos de llevar una doble vida. Si bien nuestras decisiones no afectarán en lo más mínimo al devenir de los acontecimientos, si que podremos mejorar nuestras habilidades según tomemos una u otra decisión. Así, la estructura de juego cumple con el standar habitual de un hilo de misiones centrales que activamos al acudir a determinados puntos para que nos den más encargos a los que hay que sumar una buena cantidad de tareas secundarias opcionales que nos aportarán múltiples beneficios tales como mejor experiencia, mejores armas y vehículos, o buenas cantidades de dinero.

Otro de los elementos que ya destacaban en la edición anterior y que han sido retocados es la acción ‘non stop’ y la violencia que nos aguarda en las peligrosas calles de Hong Kong. Porque no vamos a engañarnos, ‘Sleeping Dogs’ es un juego donde la violencia y la acción son claves para abrirnos paso a través de nuestros enemigos (o amigos según sea el caso), ya estemos hablando de combates cuerpo a cuerpo o persecuciones en coche. Así pues para demostrar a nuestros nuevos ‘amigos’ que somos dignos de estar en la banda deberemos mostrar nuestra valía en un sinfín de situaciones a cada cual más peligrosa, desde tiroteos a persecuciones a toda velocidad en un escenario muy rico en detalles, donde los efectos de luz y sonido han sido mejorados y que nada tiene que envidiar a otros juegos del género como pueden ser la saga ‘GTA’ o ‘Batman Arkham’. Y si esperáis que el humor negro del que hacen gala otros juegos similares haga acto de presencia ya podéis olvidaros, ya que el tono adulto que los desarrolladores han querido dar a este título es una de sus señas de identidad más distintivas.

Sleeping Dogs

Así que si os estáis preguntando si merece la pena esta remasterización, la respuesta es que sí, aunque tal vez esta respuesta deba ir dirigida más a quienes no han tenido ocasión de jugar a ‘Sleeping Dogs’ hace dos años que a los que ya lo han exprimido al máximo. A estos últimos mi recomendación es que le den una segunda oportunidad, porque de segundas revisiones nacen descubrimientos interesantes, y ‘Sleeping Dogs’ tiene todavía mucho que decir, tanto si ya os habéis pasado el juego como si no.

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Escrito por Jose Carlos Cabra

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