‘Irredeemable’ volumen 3 de Mark Waid

‘Irredeemable’ es una de esas colecciones que, tras leerla, vas corriendo a llamar a la persona que te la recomendó para agradecérselo de todo corazón. No está falta de defectos, dista mucho de llegar a ser perfecta (sobre todo si nos centramos en el aspecto gráfico, no demasiado agraciado en muchas ocasiones), pero quedará en tu recuerdo para toda la vida. Y es que por mucho que hayas leído historias similares a la de Tony el Plutoniano y su repentino ataque de locura que hace que pase de ser el mayor superhéroe de todos los tiempos al mayor supervillano de la noche a la mañana, ninguna es como esta. Puede que no parezca el planteamiento más original de la historia, ya que esta premisa ha sido vista ya en otras ocasiones, pero el guionista Mark Waid es capaz de dirigir esta idea inicial hasta sitios donde no pensaras que podía llegar.

Irredeemable

Tras un más que correcto inicio de la colección, llegamos ahora al tercer tomo de ‘Irredeemable’, en el que las cosas se empiezan a poner realmente interesantes. Si algo caracteriza a esta colección es lo bien que se las arregla el guionista para sorprender al lector cada pocas páginas y darle una inesperada sorpresa que da una vuelta de campana a la historia, y en los números contenidos en este tomo esto se aprecia de maravilla…

Comenzamos la historia con un pequeño flashback, cuatro años atrás. Se presenta ante la prensa este orgulloso grupo autonombrado el Paradigma, con el Plutoniano a la cabeza. Si los paralelismos entre El Plutoniano y Superman son evidentes, también lo son entre el Paradigma y la Liga de la Justicia. Quizás por eso la historia de ‘Irredeemable’ no deja de ser un ‘Otros mundos’ del grupo más famoso de la editorial DC Comics. Eso sí, un ‘Otros mundos’ que se extiende durante diez tomos (sin contar con los siete tomos de ‘Incorruptible’, su colección gemela).

De vuelta al distópico presente, la acción se centra primero en Cary, el hermano gemelo de Scylla que tras haber perdido a este en los anteriores números, ahora sufre una profunda transformación. Antes era la fuente de poder del dúo, quedándose relegado levemente a la sombra. Sin Scylla, Cary tiene ahora luz propia y su poder se desata por completo, adoptando el nombre de Superviviente. Ahora que es capaz de igualar o incluso superar en poder al Plutoniano, y por lo tanto hay una nueva esperanza para la humanidad. Pero como iremos viendo poco a poco, cuando Cary pierde a Scylla también pierde su equilibrio. Su amor no correspondido por Kaidan (con quien Scylla mantenía una relación íntima), su creciente responsabilidad como nuevo líder del Paradigma y su renovado y exagerado orgullo le convierten rápidamente en alguien tan inestable y peligroso como el propio Plutoniano.

Mientras tanto y en paralelo, el ejercito de los Estados Unidos tiene sus propios planes para derrotar al Plutoniano y al resto de Paradigma, a los que ve como otra amenaza potencial que podría explotar en cualquier momento, para lo que no dudaran en autorizar el denominado proyecto Ultimátum. Este último recurso se trata ni más ni menos que de liberar a un diabólico ser conocido como Orian, un cazador alienígena que ha luchado contra el Paradigma en el pasado, con la esperanza de que los combata de nuevo y se convierta en el mal menor.

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Por su parte, Qubit, en un curso de acción no demasiado distinto del trazado por el ejercito, trata de encontrar a Modeus, el archienemigo del Plutoniano, viendo en él su mejor baza para detener al tirano. Qubit no deja de ser un Reed Richards sin poderes, y como tal busca siempre el razonamiento más lógico ante cualquier situación. ¿Y qué mejor enemigo para el Plutoniano que aquel al que tras innumerables enfrentamientos no ha conseguido eliminar aún? Si antes comparamos al Plutoniano con Superman, Modeus sería algo parecido a Brainiac, o al menos lo es después de la transformación que sufre tras el hechizo que él y Encanta usaron para transformarle en pura información y esconderse en el lugar más seguro de la Tierra. Y esto supone un problema para que Qubit lo encuentre. ¿Cuál puede ser para Modeus el lugar más seguro de la Tierra?

Mientras todo esto sucede, los problemas en la pareja compuesta por Gilgamos, esa suerte de Hawkman de dos mil años de edad, y Bette Noir salen a flote tras la revelación de la relación que esta última mantuvo con el Plutoniano a espaldas de su marido. Pero como consecuencia de lo que aprendió de dicha relación, Bette podría tener la respuesta a todos los problemas y la clave para derrotar a Tony de una vez por todas…

El Plutoniano, ajeno en principio a todo esto, busca a su antiguo compañero Samsara, un ser virtualmente inmortal gracias a la gema que luce en su frente. Cuando Samsara descubrió los horribles actos del Plutoniano se volvió en su contra, y este, incapaz de asumir tal traición, decidió lobotomizar su cerebro para no tener que soportar su rechazo. Pero ahora, ante la total soledad a la que se ve abocado, el Plutoniano ve en él su último refugio. Y junto a él emprenderá un viaje para resolver ciertos conflictos pendientes de su pasado…

Irredeemable

Con todas estas piezas puestas en el tablero, el guionista Mark Waid juega a la perfección. Como si de una serie de televisión por cable de los últimos años se tratará, la historia va abriendo y cerrando puertas continuamente, creando en el lector una constante sensación de que cualquier cosa puede pasar. Y, por supuesto, contando con continuos cliffhangers que dejan al lector como única opción seguir leyendo el siguiente número (aunque, por supuesto, Waid hará que tengas que esperar un poco más para ver como se resuelve el conflicto). Es un placer ver como los personajes cobran vida y las situaciones se vuelven totalmente impredecibles, algo que aunque es la tónica general de la colección, es especialmente reseñable en los números contenidos en este tomo. Sin lugar a dudas, ‘Irredeemable’ es una buena muestra de lo que el señor Waid, conocido sobre todo por sus trabajos en ‘Kingdom Come’ o ‘Daredevil’, es capaz de hacer cuando se le deja trabajar a gusto con todo un universo que moldear a su entera disposición.

Lamentablemente los dibujantes Peter Krause y Diego Barreto, sin llegar a hacer un mal trabajo para nada, no consiguen estar a la altura del señor Waid, al igual que ocurre en el resto de la colección. En muchas ocasiones se les ve a ambos poco preocupados por los detalles y los fondos, y es una auténtica lástima que este cómic no tenga a un dibujante de primera línea para encumbrarse a lo más alto. No tengo ninguna duda de que si alguien como Stuart Immonen o Esad Ribic estuviera a los lápices estaríamos hablando de uno de los grandes cómics de la historia del noveno arte.

Este tercer volumen presentado por Norma Editorial mantiene las mismas características que los anteriores, siendo así de formato de tapa blanda con un tamaño de página de 17x26cm. El tomo contiene 112 páginas a color e incluye los números 9 al 12 de la edición americana de Irredeemable. Al final se incluyen las portadas originales con sus versiones alternativas de todos los números incluidos, realizadas por los artistas Jeffrey Spokes, Dan Panosian, Barry Kitson, Andrew Dalhouse, Paul Azaceta, Nick Filardi y Javier Pulido. El precio de venta recomendado es de 12€.

Irredeemable

Mark Waid

Nacido en Alabama en 1962, Waid es un guionista estadounidense conocido sobre todo por su labor en cómics de superhéroes.

Comenzó en la compañía Fantagraphics Books realizando trabajos para la revista ‘Amazing Heroes’, antes de ser contratado por DC Comics a mediados de los años 80, donde posteriormente desarrolló también labores editoriales. A partir de entonces, intercalaría su trabajo para la editorial con su tarea como freelance hasta acabar dedicándose a la escritura de guiones a tiempo completo.

Es un profundo conocedor de los universos DC y Marvel, y son suyas algunas de las más reconocidas etapas de las series de personajes como Flash, Capitán América, JLA o los Cuatro Fantásticos, aunque es remarcable también su labor en colecciones originales trabajando para editoriales independientes. Entre sus obras destaca sobre todo ‘Kingdom Come’, realizada junto al ilustrador Alex Ross.

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Irredeemable

Descubre el pasado de El Plutoniano.

El Plutoniano parece haber encontrado a un rival a su altura. Cary, al no tener que compartir sus poderes con su hermano, cree que es capaz de vencerle y quiere encontrarle a toda costa. Mientras tanto el ejército de los EEUU tiene un peligroso plan para terminar con las amenazas superpoderosas. ¿Podrá Cary vencer al Plutoniano? ¿Cúal es el secreto de Bette? ¿Qué hay tras la desaparición de Modeus? El guionista ganador de un Premio Eisner, Mark Waid, y los dibujantes Peter Krause y Diego Barreto continúan reinventando el género superheroico en esta nueva entrega de ‘Irredeemable’.

Autores: Mark Waid, Peter Krause, Diego Barreto.

Irredeemable #3

2 Comentarios

  1. Pues a mí me parece que al final se le va de las manos la trama, hace tan y tan poderoso al personaje que trasciende hasta la reflexión, la búsqueda del efecto y la sorpresa constante tiene eso, la lía tan parda que en mi opinión se le va de las manos. Y con “Incorruptible” igual, al principio me encantó pero luego a medida que avanza el cruce con “Irreedemable” para mi gusto va perdiendo (aparte que el dibujo en esta es incluso peor). Con todo son series interesantes y recomendables.

  2. Incorruptible, a pesar de estar guionizada también por Mark Waid la veo como una serie inferior…muy buena también, pero inferior, también en el dibujo como bien apuntas…
    Gracias por comentar!

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