‘Irredeemable’ volumen 4 de Mark Waid

Mark Waid regresa a nuestra librería especializada en cómics habitual para preguntarnos una vez más qué pasaría si el mayor superhéroe del mundo se convirtiera de pronto en el mayor supervillano. Tras el genial tercer tomo de ‘Irredeemable’ volvemos de nuevo al mundo de Tony, más conocido por el sobrenombre de Plutoniano, y a la locura tiránica a la que arrastra al mundo cuando se ha cansado de salvarlo.

Irredeemable

El tomo comienza con tres pequeñas historias, dibujadas cada una de ellas por un artista diferente. En la primera, titulada ‘Avispón’ y dibujada por Paul Azaceta, asistimos al origen y desarrollo de este héroe que da nombre a la historia, cinco años atrás. El Avispón es un trasunto de Batman en cierta forma (al igual que prácticamente todos los personajes de ‘Irredeemable’ son un trasunto de otros personajes de alguna de las dos grandes editoriales de cómics americanas, Marvel y DC), un hombre sin superpoderes que decide combatir el mal en la medida de lo posible siendo él un simple mortal. Aunque al principio de su carrera tiene una relación bastante tirante con el Plutoniano (encarnación en ese momento de todo lo que es bueno, puro y americano), acaban convirtiéndose no solo en aliados, sino también en grandes amigos. Pero como sabemos perfectamente desde las primeras páginas del primer número de la colección, no acabaron siendo felices y comiendo perdices. Una de las primeras víctimas que se cobró la locura de Tony es precisamente el Avispón, además de toda su familia, quienes sufrieron una terrible muerte a sus manos en una dura secuencia…

La siguiente historia titulada ‘Kaidan’, dibujada excepcionalmente por Emma Ríos, viene a hacer lo mismo con este personaje, es decir, contarnos su origen. De nuevo el relato nos sitúa cinco años en el pasado para ver como Keiko descubre sus poderes y la maldición que suponen estos para ella.

El tercer relato viene de la mano del siempre polémico dibujante Howard Chaykin. Bajo el título ‘Max Damage’ volvemos un año atrás en el tiempo para conocer a este importante personaje (tan importante que será el centro de la serie gemela de ‘Irredeemable’ llamada ‘Incorruptible’). Este villano, poseedor de uno de los nombres más molones de la historia, protagoniza una pequeña aventura en un burdel (apropiado, teniendo en cuenta alguno de los trabajos por los que más conocido es Chaykin) para gente con superpoderes en la que como resultado final inicia una relación con la adolescente conocida como Carnaza. Es una suerte que ya no haya una censura tan estricta en los cómics como antaño, porque este no se libraba…

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A partir de ahí, el resto del tomo queda al cargo de uno de los dibujantes habituales de la colección, el señor Diego Barreto. La historia comienza con Bette Noir, a la que dejamos en el anterior tomo compuesta y sin novio tras el enfado de Gil al descubrir la relación amorosa que había existido entre Bette y Tony. Bette recuerda ante su padre, un vagabundo que localiza en la parte más sórdida de la ciudad, como comenzó todo para ella y el shock que supuso para todos los miembros de Paradigma el sorprendente e irracional cambio sufrido por el Plutoniano tras verle destruir sin motivos la ciudad de Sky City, todo ello seguido del primer enfrentamiento entre el grupo de superhéroes y su hasta entonces líder.

El siguiente paso de Bette es, por supuesto, reunir de nuevo a Paradigma para buscar una solución al problema de Tony. En el último tomo habíamos dejado al grupo de superhéroes en manos del ejército estadounidense, así que Bette no tiene más remedio que organizar un pequeño plan de fuga para todos. Como ya sabemos, Bette es poseedora de un arma que podría acabar con el Plutoniano: un pedazo de cera de una vela especial que anula los poderes de este. Decidida a hacer todo lo necesario para detener a Tony, Bette unirá fuerzas con su pareja Gil, el ahora más poderoso que nunca Cary y el malvado Orian para enfrentarse a él con la ayuda de este objeto.

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Y entonces llegamos al clímax del tomo donde, si estuviéramos hablando de una película, sería el momento en el que los productores habrían tenido que empeñar todos sus bienes para pagar los efectos especiales. Brutal y espectacular es el enfrentamiento a varias bandas entre todos los presentes que no dejará al lector tomarse ni un respiro, sino que pasará página a página sin descanso y con una creciente excitación hasta llegar al desenlace final que, como mínimo, le dejará con la boca abierta. No es que la colección no nos tenga ya acostumbrados a esto, pero la forma en la que el guionista Mark Waid resuelve esta confrontación final es, cuanto menos, grandiosa. E impredecible, por supuesto. Lo único que puedes hacer tras pasar esta última página es ir corriendo a tu tienda de cómics más cercana a ver si hay suerte y te puedes llevar el quinto tomo para continuar con la fiesta…

Si nos centramos en el guión, se puede decir que el señor Mark Waid lo ha vuelto a hacer. La profundidad del universo que ha creado es cada vez mayor, los personajes son cada vez más tridimensionales y las situaciones cada vez más enrevesadas. La impresión de estar ante un cómic en el que todo puede pasar, en el que nada es predecible y en el que el primer mandamiento del guionista es sorprender es constante.

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El dibujo, como viene siendo habitual en esta colección, no está a la altura del guión de Waid. La falta de atención y mimo a los detalles es patente, y se refleja muy claramente en la casi ausencia de fondos en las páginas. Sin embargo, Diego Barreto tiene pequeños momentos de gran lucidez en este tomo en los que se puede ver el gran artista que podría llegar a ser. Tema aparte son el resto de dibujantes que ponen su talento aquí en las tres breves historias iniciales antes comentadas. Paul Azaceta, otro habitual de ‘Irredeemable’, está más o menos al mismo nivel que Barreto. Howard Chaykin, con su controvertido estilo de siempre, consigue encajar muy bien en la truculenta historia que le toca dibujar. Y Emma Ríos es harina de otro costal. La española consigue subir el nivel artístico de este tomo varios puntos en las (lamentablemente) escasas ocho páginas que tiene para ella sola. Lo peor de ver el arte de Emma Ríos aquí es que hace que te preguntes cómo sería este cómic si ella fuera la dibujante regular de ‘Irredeemable’. Probablemente en ese caso estaríamos hablando de una de las grandes obras de la historia del cómic a todos los niveles. Habrá que consolarse viendo como dibuja esta chica ese pequeño relato centrado en Kaidan, o leyendo alguna otra de sus obras…

En definitiva, estamos hablando de nuevo de un tomo imprescindible (a pesar de sus comentados fallos estilísticos) para todo amante del noveno arte en general y del genero de superhéroes en concreto que nadie se puede perder. Compra obligada para todo lector que se precie, al igual que el resto de la colección.

Y, por último, hablando de la edición hay que decir que este cuarto volumen presentado por Norma Editorial mantiene las mismas características que los anteriores, siendo así de formato de tapa blanda con un tamaño de página de 17x26cm. El tomo contiene 112 páginas a color e incluye los números del 13 al 15 de la edición americana de Irredeemable así como un número especial. Al final se incluyen las portadas originales con sus versiones alternativas de todos los números incluidos, realizadas por los artistas Peter Krause, Jeffrey Spokes, Dan Panosian, Tommy Patterson, Garry Brown y Paul Azaceta. El precio de venta recomendado es de 12€.

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Mark Waid

Nacido en Alabama en 1962, Waid es un guionista estadounidense conocido sobre todo por su labor en cómics de superhéroes.

Comenzó en la compañía Fantagraphics Books realizando trabajos para la revista ‘Amazing Heroes’, antes de ser contratado por DC Comics a mediados de los años 80, donde posteriormente desarrolló también labores editoriales. A partir de entonces, intercalaría su trabajo para la editorial con su tarea como freelance hasta acabar dedicándose a la escritura de guiones a tiempo completo.

Es un profundo conocedor de los universos DC y Marvel, y son suyas algunas de las más reconocidas etapas de las series de personajes como Flash, Capitán América, JLA o los Cuatro Fantásticos, aunque es remarcable también su labor en colecciones originales trabajando para editoriales independientes. Entre sus obras destaca sobre todo ‘Kingdom Come’, realizada junto al ilustrador Alex Ross.

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Nuevos jugadores entran en la letal competición por detener al Plutoniano

Los miembros del Paradigma han sido detenidos por el gobierno y encerrados en una cárcel de alta seguridad. Mientras tanto, en el exterior, Cary ha formado una peligrosa alianza con el diabólico cazadorOrian para eliminar al Plutoniano . Una dura batalla está a punto de empezar. ¿Podrán los miembros del Paradigma escapar de sus celdas? ¿Podrán Cary y Orian hacerle frente al Plutoniano? ¿Qué oculta la resurrección de Sam ?

Mark Waid y Diego Barreto siguen aumentando la tensión en este cuarto volumen, que también incluye tres historias cortas ilustradas por Paul Azaceta , Emma Ríos y Howard Chaykin .

Irredeemable #4

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