La Casa de EL entrevista a Montse Martín en Avilés

Hoy os traemos una entrevista que hemos realizado a la dibujante madrileña Montse Martín. Montse es conocida sobre todo por su trabajo en las series ‘Curiosity Shop’ y ‘Talismán’, y forma parte de ese grupo de artistas que han dado el salto de la animación (dónde ha realizado trabajos para Tridente Animación junto a gente como Teresa Valero, posteriormente guionista de ‘Curiosity Shop’, y Juan Díaz Canales, guionista de ‘Blacksad’) al mundo del cómic. La entrevista fue realizada durante las pasadas XIX Jornadas del Cómic de Avilés, donde Montse fue tan amable de concedernos unos minutos para charlar sobre su carrera.

Montse Martín Curiosity shop

Tras la clausura del evento en Avilés, me voy a tomar una caña con Montse a una terraza cercana donde, más que una entrevista, hablamos distendidamente sobre su trabajo y sobre el mundo del cómic en general.

Empezaste a trabajar en el mundo de la animación, para luego pasarte a la ilustración de cómics. ¿Qué prefieres?

Bueno, no se trata de preferir una u otra. El tema es que la animación puede llegar a ser agotadora, por cuestiones de fechas sobre todo. Tienes que tener siempre en cuenta que tienes a una persona detrás esperando a que termines tu trabajo para que ella empiece con el suyo, es un trabajo en cadena. Considero que la animación para mí ha sido una escuela muy buena, porque te da la oportunidad de trabajar millones de estilos distintos que no tienen nada que ver con lo que habías hecho hasta el momento y aprender un montón, aunque también es algo que te puede llegar a quitar personalidad. Luego, cuando trabajas en cómic, tienes que esforzarte por recuperar tu estilo propio y buscarte a ti mismo. Si te has pasado mucho tiempo pasando de una serie de televisión de animación europea a otra con estilos completamente distintos, como es mi caso, cuando te toca hacer algo propio piensas…¿quién soy yo? Por otra parte, con la animación te haces más consciente de tu edad…a mi hacer animación me empieza a costar mucho, en cambio me encuentro más cómoda haciendo cómic…tienes más tiempo y eres más tú misma, aunque tengas detrás a un guionista o a un editor que te lleve por un determinado camino. En general, trabajar en cómic es muchísimo más tranquilo. También es cierto que ganas menos dinero…mucho menos dinero (risas)…pero a cambio vives más en paz contigo misma.

Montse Martín

¿Con qué dificultades te encontraste cuando tuviste que pasar de trabajar en animación a cómic? Al ser medios distintos, supongo que tuviste nuevos obstáculos…la composición, el color…

Pues sí, la composición es lo que más cuesta…cuando estás en animación trabajas con el formato de televisión o de cine, que siempre es un rectángulo. El cómic es un mundo nuevo en ese sentido. En el cómic, los ojos del lector tienen que ir de un sitio a otro. Yo siempre he visto al cómic como la suma de otras artes, ya que tiene mucho de literatura y tiene mucho de cine, siendo siempre muy importante el lenguaje visual. Otro cambio importante, como bien dices, fue el color. Yo vivía en un mundo monocromático en blanco y negro cuando trabajaba en animación, y al pasar al cómic me tuve que poner las pilas rápidamente en este tema. Acabas aprendiendo un poco a matacaballo, preguntando a colegas de profesión y a compañeros para aprender, y sobre todo haciendo muchísimas pruebas. Este tema sí que me causó un poco de desazón (risas)…hacerte con el Photoshop (porque normalmente lo haces todo en digital), controlar los formatos nuevos de impresión, la resolución, etc…para mí todo eso era chino (risas). Pero también es cierto que al ser algo que te interesa, te lo pasas muy bien aprendiendo estas cosas. Sufres mucho y a la vez es muy divertido.

Aunque se suele pensar que ‘Curiosity Shop’ es un cómic español (por tener a dos autoras españolas detrás y estar ambientado en la España de principios del siglo XX), en realidad está publicado por Glenát Francia. ¿No hay industria en España para el cómic patrio?

Sí, sí hay. Hay industria pero es muy pequeña. En España hubo unos años de maravilloso esplendor cuando yo era pequeña, en los 80, cuando podías comprar tebeos en cualquier kiosko y seguir series mensuales, ya fuera de productos españoles o de cómic americano o manga. Pero esa época, por razones que desconozco completamente, terminó hace mucho tiempo. A partir de ese momento los autores aquí empezaron a estar muy mal pagados, así que hubo que irse al extranjero, donde pagan mejor, trabajan mejor y distribuyen mejor. En Francia tienen una cultura de cómic que, a pesar de la crisis, está ahí, y la gente lo valora mucho, lo ven como una forma más de literatura. En España los tebeos están reservados en su mayor parte para el público infantil, y para el público adulto hay muy poca variedad de gustos y sólo triunfa un tipo de producto muy concreto. En general, aquí no hay una buena infraestructura ni una sólida cultura del cómic como pueda haber en Francia, y por lo tanto es un negocio que no da dinero suficiente como para que la gente invierta en ello. Es la pescadilla que se muerde la cola…

Montse Martín

¿Eres lectora de cómics en la actualidad?

Sí. La verdad es que alterno entre libros de fantasía, que me encantan, y cómics, pero los cómics ahora mismo los tengo un poco abandonados por un tema de distribución. Vivo en un pueblo a treinta kilómetros de Madrid y cada vez que quiero un cómic me tengo que ir a una tienda especializada en Madrid, porque en mi pueblo evidentemente no hay ninguna tienda de cómics. Entonces últimamente se me hace un poco cuesta arriba conseguir nuevos cómics, aunque también es verdad que de vez en cuando compro alguno en formato electrónico para el tablet. Pero sí te puedo decir que el último que he leído es ‘La gran superproducción’ de Jan (risas), que siempre ha sido el típico tebeo que tengo por casa desde pequeña y recuerdo haberme reído mucho con él así que lo tuve que releer hace poco, y me he vuelto a reír un montón. Pero bueno, realmente para mí el no va más del cómic es Rosinski, sobre todo su etapa ‘País Qa’ en los 80, que es cuando estaba el tío en todo su esplendor. Y Van Hamme guionizando también me encanta, es maravilloso. Te daban unas historias perfectas en ritmo, contenido y profundidad de personajes en apenas 46 páginas. Por cierto, que todo el mundo se queja de este formato, que es muy cortito y no da libertad al autor, pero ahora creo que cada vez se nos está dando más libertad para salirnos un poco del un número fijo de páginas por cómic. Aún así, es complicado contar una historia y presentar a unos personajes en tan pocas páginas, y ellos lo hacían a la perfección. Para mí estos autores son el ejemplo a seguir, ya no por el género que trataban, sino por la forma que tenían de contar sus historias.

Montse Martín

Para la realización de ‘Curiosity shop’ entiendo que hay una labor brutal por detrás de investigación, dada la época en la que se desarrolla la obra y el nivel de detalle al que llegáis al narrar la historia.

Teresa (la guionista de ‘Curiosity shop’) puso el listón muy alto en su parte porque realmente se curro muchísimo la investigación. Había que conocer el ambiente político y cultural de la España de principios del siglo XX anterior a la Guerra Civil española y a la Guerra Mundial, y creo que es una etapa bastante gris y desconocida de nuestra historia. España era un país muy pobre y si no participó en la guerra es porque no podía, que ya teníamos la nuestra de Marruecos y demás. Ella leyó muchísimo para elaborar el guión, Teresa es muy concienzuda y muy seria en su trabajo, y su trabajo también me motivo a mí a hacerlo lo mejor posible para estar a la altura. La parte visual quedo mayormente a mi cuenta, pero también he de decir que ella me ayudo mucho en ese aspecto. Más que nada porque cuando empecé el primer tomo aún estaba acabando el último de ‘Talismán’, mi anterior trabajo, y durante ese periodo de transición Teresa me buscó un montón de referencias y de documentación que me sirvió de mucho. La mayor parte de la realización de este primer álbum es cosa de ella. Yo iba muy pillada de tiempo para cumplir plazos con el editor y Teresa me allanó mucho el camino. Luego ya con los siguientes dos tomos fue un poco distinto porque dispuse de más tiempo.

¿En qué consistió exactamente la parte de investigación gráfica para este cómic?

Internet es una herramienta maravillosa (risas). No tengo la menor idea de como mi admirado Alfonso Font, un autor catalán de cómics que creo que aún sigue trabajando para el mercado italiano y francés que es un tío que siempre se documenta muchísimo, consigue hacer lo que hace sin internet. Supongo que tirará de bibliotecas y revistas antiguas, pero sea como sea el caso es que hace un trabajo increíblemente exhaustivo y preciso, y yo lo único que he hecho ha sido imitarle. Eso sí, con internet, que lo hace todo mucho más fácil. En Google puedes encontrar el archivo fotográfico de cada ciudad. Es maravilloso ver como la gente colabora con estas cosas publicando sus fotos antiguas. Y no hablo de las típicas fotos de bodas, bautizos, comuniones o entierros, sino fotos reales de gente real en su vida cotidiana: comiendo, trabajando, jugando o de fiesta. En el archivo fotográfico de Madrid encontré algunas fotos de 1910 en color del Retiro. Era color real, porque por lo visto era un experimento de un individuo, un loco de la fotografía de aquellos tiempos, que había conseguido, no se con que técnica, obtener color. Entonces me di cuenta de que incluso en aquella época el mundo no era en blanco y negro, sino que ya existía la policromía. Me dio un petardazo en la cabeza y me dije “claro que había color, idiota” (risas).

Montse Martín

¿Habéis buscado sitios que resulten reconocibles hoy en día para las localizaciones del cómic?

Sí, hemos procurado buscar esos sitios que no han cambiado mucho. Por supuesto puede cambiar el entorno, los edificios, la calzada…todo eso cambia, pero por ejemplo Atocha está hoy casi tal cual estaba entonces. Ha cambiado la parte nueva donde sale el AVE y los cercanías, pero la parte antigua se mantiene. También el café de San Ginés o la librería que aparece en el cómic se mantienen hoy en día. Aunque lo del café fue una metedura de pata por mi parte porque yo pensaba que era de la época, pero no lo es. En cuanto me di cuenta publique una fe de erratas en mi blog. Si que había muchos cafés por la zona en los que solía haber este tipo de tertulias que reflejamos en el cómic que eran de la época y se conservan hasta hoy, pero el café del Gato (que realmente nunca existió como tal) no era uno de ellos.

Pasó algo parecido también con la estación de trenes de Toledo que vemos en el segundo tomo, ¿verdad?

Sí, justo cuando iba a empezar a dibujarla mientras trabajábamos en el álbum me quise asegurar para no meter la pata de nuevo, y resultó que la estación que hay hoy en día, que es muy bonita y majestuosa, es de 1917, un par de años después del periodo en el que se desarrolla el cómic. La que había antes era la típica estación de trenes de un pueblo, muy pequeñita, porque en aquella época la gente no acostumbraba a viajar demasiado. Luego en Toledo hubo una explosión demográfica y fue cuando necesitaron hacer una estación mayor y más vistosa. Y menos mal que me di cuenta, todo gracias a las fotos que publicó alguien cuyo abuelo había trabajado allí.

Hablábamos antes de lo rígido que es el formato que tienen los álbumes que se publican en Europa. ¿Es por ese motivo que has trabajado con viñetas muy pequeñas en casi todas las páginas, para intentar exprimir al máximo el cómic?

Montse Martín

Sí, queríamos contar muchísimas cosas, sobre todo en el primer álbum. Esto también nos llevo a cometer muchos errores, algo de lo que nos dimos cuenta tiempo después. Por ejemplo, los lectores franceses se perdían mucho al leer este tomo, no conocían a los personajes, no sabían quien era Valle-Inclán y no seguían bien la trama. Eso por no hablar de las situaciones políticas y culturales que quisimos meter, que es algo que hizo que el álbum resultará muy denso. Creo que es un problema que resolvimos en los dos siguientes tomos.

¿Vamos a tener un cuarto tomo de ‘Curiosity shop’?

No, la historia se acabó. Las ventas no llegaron al nivel que querían en Francia, y como ellos son los que pagan, con todo el dolor de nuestro corazón tenemos que decir adiós a Curiosity.

¿Sabíais que el tercer tomo sería el último cuando lo estábais haciendo?

Sí, a mitad del tercer tomo ya supimos que no habría un cuarto.

¿Y la historia queda finalizada tras este tercer tomo?

Sí, pero quedan muchos cabos sueltos.

¿Os habéis planteado intentar publicar más historias de Curiosity en otra editorial?

Sí, nos lo hemos planteado, pero no lo vemos muy factible. Es muy complicado hacer un tebeo tan costoso emocionalmente hablando, que lleva tanto trabajo y tanta investigación. Es un año de tu vida lo que pasas con ello y necesitas que te paguen bien. Y si eso no ocurre, no nos compensa. Entonces tenemos que ser realistas y aguantarnos. Aunque quién sabe, tal vez en un futuro…

Háblame de próximos proyectos…

Pues la verdad es que llevo un año que no doy pie con bola, y ahora estoy cogiendo trabajos de animación y temas así para hacer en casa, trabajitos de ilustración para RBA, que es un tema chulísimo y muy tranquilo. Y también sigo preparando otros proyectos de los cuales no te puedo hablar porque aún no hay nada firmado (risas).

¿Has pensado alguna vez dar el salto al mercado americano?

Yo no soy lectora de cómic americano, así que me sentiría un poco como pez fuera del agua. Además creo que el lenguaje que usan no tiene nada que ver conmigo, aunque se que se está renovando el género. Sí que hay cosas en las que me vería trabajando, como puede ser el mundo de Conan, que me encanta. Además, por lo que se, es un trabajo con mucho estrés ya que juegas con plazos muy ajustados, y lo cierto es que a mi me encanta la tranquilidad y tomarme las cosas con calma.

Montse Martín

Para acabar, una pregunta que hacemos siempre en La Casa de EL…¿Batman o Superman?

Batman, por supuesto.

¿Y por qué?

¡Pues porque viste mejor! (risas)…

Vaya, eso nunca me lo habían dicho…

Superman es un hortera (risas)…la primera película de Richard Donner me encanta…pero no trago a Superman, Batman me parece mucho más interesante. Viste mucho mejor, y Superman va hecho un pringado (risas)…

Pues eso es todo Montse, muchísimas gracias por tu tiempo y suerte en tus próximos proyectos.

¡Gracias a vosotros por el interés!

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