‘Irredeemable’ volumen 5 de Mark Waid

Hay muchos guionistas cuyo nombre pasará a la historia del noveno arte y será recordado años después de su muerte. No hay duda de que gente como Alan Moore, Jack Kirby, Frank Miller, Stan Lee, Neil Gaiman, Mark Millar, Chris Claremont o Will Eisner forman parte de este grupo de leyendas del cómic. ¿Y Mark Waid? Pues no sé si será recordado como un legendario guionista, pero creo que con obras como ‘Kingdom Come’ o la que nos ocupa hoy, ‘Irredeemable’, como mínimo se ha ganado un lugar en el cielo.

Irredeemable

En este quinto volumen seguimos con la historia justo donde la dejamos en el anterior tomo, tras la increíble batalla entre el Plutoniano y algunos de nuestros héroes de Paradigma  (el grupo formado por todos los héroes de nuestra historia, algo similar a la Liga de la Justicia en DC). Estos se toman un respiro por primera vez para lamentar la situación en la que el mundo está envuelto desde hace cinco semanas. Hasta ahora no han tenido un momento de paz desde que Tony destruyó Sky City, y en esta momentánea tregua vemos las consecuencias psicológicas que sufren algunos personajes. Por una parte Kaidan llora al desaparecido Volt, asesinado a manos de Samsara (aunque ya sabemos que quien realmente se esconde bajo la piel de este joven de apariencia inocente antiguo compañero del Plutoniano es nada más y nada menos que el malvado Modeus), en el cementerio junto a Qubit, el Reed Richards de este universo, mientras que Gil tiene que reponerse por una parte del fracaso de su relación con Bette tras salir a la luz la relación intima que esta mantuvo con Tony en el pasado, y por otra de la pérdida física de sus alas, lo cual le deja demacrado físicamente y le hace sentir realmente los años que lleva en este mundo. Por su parte Cary, ahora conocido como Superviviente, continúa con una soberbia cada vez más palpable y se enfrenta al ejercito estadounidense para asegurarse de que un episodio como el de Orian, el malvado ser que liberaron para enfrentarse no sólo al Plutoniano sino a todo Paradigma, no vuelva a repetirse.

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La tensión entre Cary y Qubit crece tras el incidente ocurrido al final del tomo anterior en el que este último decidió no matar al Plutoniano cuando tuvieron la oportunidad, por motivos que sólo él conoce. Pero si hay algo que Qubit no es, es estúpido. Sin embargo el pueblo llano puede no entender sus motivos para hacer lo que hizo (o lo que no hizo, más bien) y cuando Cary incita a la muchedumbre y señala a Qubit como causa de todos los males que están sufriendo, este no sale muy bien parado. Para conocer los motivos de Qubit hay que remontarse al pasado, donde conoceremos algo más acerca del Avispón, ese trasunto de Batman miembro de Paradigma. Avispón era el único integrante del grupo sin superpoderes, pero a pesar de ello era tan valioso para el equipo como el mismísimo Plutoniano. Tal vez la razón por la que Tony no fue directamente a por Kaidan, Gil, Cary o Scylla cuando enloqueció, sino a por el Avispón, fuera que le consideraba el miembro del grupo que más probabilidades tenía de derrotarlo. Lo que puede que Tony no supiera entonces es que precisamente tras el Avispón está la razón por la cual Qubit decidió salvarle la vida cuando lo más fácil hubiera sido acabar con él y librarse del problema que suponía. Y de alguna extraña manera, todo tiene que ver con una civilización alienígena conocida como Vzz-P’ah, muy avanzada tecnológicamente y de anatomía similar a la de un insecto, a la que Paradigma combatió en el pasado. En dicha batalla el grupo de superhéroes se alzó victorioso gracias precisamente a la intervención en solitario del Avispón…

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Mientras tanto, Kaidan va descubriendo poco a poco como sus poderes para convocar a los muertos son más potentes de lo que ella ha creído desde que aparecieron por primera vez. Y cuando tras mucho intentarlo no consigue hacer que Scylla (el hermano gemelo de Cary, fallecido anteriormente) aparezca ante ella llega a una única conclusión: si no es capaz de hacer que Scylla aparezca ahora que tiene tanto control sobre su poder es simplemente porque Scylla aún no está muerto como todos pensaban…

Por otra parte, Samsara convence al Plutoniano de que tiene una forma de deshacer la destrucción que provocó en el pasado en Sky City y así redimirlo, idea con la que este parece ilusionarse, lo cual parece indicar que Tony no está tan perdido como se podría pensar y aún hay esperanza para él. Mientras se explora esta opción, la historia plantea un tema que siempre acaba saliendo cuando hablamos de un héroe y su némesis obsesionada con acabar con él y verle sufrir (como Batman y el Joker, Superman y Lex Luthor o tantas otras parejas del mundo de la ficción): ¿hablamos de odio o de un amor reprimido? Esta cuestión parece incomodar sobremanera a Modeus, que reniega de este hecho escondido tras la máscara de Samsara.

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Al final todas estas situaciones confluirán en una última y espectacular batalla en mitad de las ruinas de Sky City entre los héroes supervivientes del grupo Paradigma, Tony el Plutoniano y los Vzz-P’ah. Puede que si estuviéramos hablando de otro cómic el resultado pudiera ser predecible hasta cierto punto. Cuando hablamos de ‘Irredeemable’, esta claro que apostar por un determinado desenlace sería tirar el dinero. En este último capítulo del cómic el lector no tendrá más remedio que leer y pasar página tras página mientras su mandíbula se desencaja más y más hasta llegar al increíble desenlace que, una vez más (y van cinco) le obliga a ir corriendo a la tienda de cómics más cercana a conseguir el siguiente volumen de la colección. Y de camino, rezar para que no sea domingo o festivo y estar aún en horario comercial…

El guión de Mark Waid es, como viene siendo habitual, maravilloso. Seguramente este tomo situado en el ecuador de la colección sea de entre todos en el que el guionista está más inspirado. La sensación de grandilocuencia que proyecta el cómic una vez leído es apabullante. Lo peor que se puede decir del trabajo del señor Waid en este tomo es que debería haberse reservado para el final, ya que alcanzar lo más alto en mitad de la trama perjudica un poco a lo que vendrá posteriormente que, aún estando a un nivel muy alto, no llegan a superar estos momentos de la colección.

En cuanto al dibujo, en esta ocasión el artista Peter Krause regresa a los lápices de una serie que nunca se ha caracterizado precisamente por ser una maravilla visual. Y desde luego no se puede decir que el arte de Krause esté a la altura de la historia relatada por Waid, pero sí es cierto que eleva el nivel habitual de la colección en esta ocasión, cosa que se agradece mucho, dejando así al fiel seguidor de ‘Irredeemable’ una sensación agridulce.

En lo referente a la edición, hay que decir que este quinto volumen presentado por Norma Editorial mantiene las mismas características que los anteriores, siendo así de formato de tapa blanda con un tamaño de página de 17x26cm. El tomo contiene 112 páginas a color e incluye los números 16 al 19 de la edición americana de ‘Irredeemable’, además de una galería de cubiertas con obras de los artistas Paul Azaceta, Juan Manuel Tumburús, Dan Panosian, Jeffrey Spokes y Paul Renaud. Al final se incluyen las portadas originales con sus versiones alternativas de todos los números incluidos. El precio de venta recomendado es de 12€.

 Irredeemable

Mark Waid

Nacido en Alabama en 1962, Waid es un guionista estadounidense conocido sobre todo por su labor en cómics de superhéroes.

Comenzó en la compañía Fantagraphics Books realizando trabajos para la revista ‘Amazing Heroes’, antes de ser contratado por DC Comics a mediados de los años 80, donde posteriormente desarrolló también labores editoriales. A partir de entonces, intercalaría su trabajo para la editorial con su tarea como freelance hasta acabar dedicándose a la escritura de guiones a tiempo completo.

Es un profundo conocedor de los universos DC y Marvel, y son suyas algunas de las más reconocidas etapas de las series de personajes como Flash, Capitán América, JLA o los Cuatro Fantásticos, aunque es remarcable también su labor en colecciones originales trabajando para editoriales independientes. Entre sus obras destaca sobre todo ‘Kingdom Come’, realizada junto al ilustrador Alex Ross.

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Irredeemable

La saga del superhéroe convertido en villano toma un giro inesperado

Tras los acontecimientos provocados por Orian y Cary , los miembros del Paradigma intentan recuperar fuerzas. Mientras tanto, Samsara parece haber encontrado una forma de deshacer la destrucción que provocó el Plutoniano y así redimirle. Pero una nueva amenaza de otro mundo está a punto de llegar, una fuerza cuyo secreto está en manos de Qubit . ¿Logrará el Plutoniano deshacer lo que hizo? ¿Realmente es lo que desea? ¿Qué es lo que ha estado ocultando Qubit ?

Peter Krause regresa a los lápices de la serie con la que Mark Waid está redefiniendo los cómics de superhéroes.

Autores: Mark Waid, Peter Krause.

Irredeemable #5

2 Comentarios

  1. Hola!

    Desde luego a nivel de calidad de guión creo que estamos ante el mejor momento de la colección, y en ese sentido estoy de acuerdo en que acabar aquí sería cerrar por todo lo alto…
    Pero también es cierto que lo que viene después, aunque no llegue a este nivel, en mi opinión merecía ser contado…hay muchas cosas interesantes en los siguientes tomos…es sólo que ya tienen el listón demasiado alto…

    Gracias por el comentario Data Friki!

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