‘Los tres círculos de plata’ de J. Cister Rubio

La fantasía de portales, subgénero fantástico en el que los personajes pasan de un mundo primario basado a menudo en el nuestro a un mundo secundario mágico, ha sido un subgénero asociado a la literatura infantil y juvenil durante años. De la fantasía de portales son ejemplos clásicos novelas y sagas de la talla de ‘Las crónicas de Narnia’ o ‘Alicia en el País de las Maravillas’. Pero las realidades paralelas siguen fascinando y las diferencias culturales que trae la convivencia entre personas (sean otros comunes mortales, mutantes, hadas o magos) sigue siendo un tema de rabiosa actualidad. Por ello, obras más recientes dedicadas al público joven, como ‘Corazón de Tinta’, comparten estantería con fantasía de corte más adulto, con títulos que tratan desde el romance y los viajes en el tiempo, como en ‘Forastera’ (‘Outlander’), al western ‘La torre oscura’.

Los tres círculos de plata de J. Cister Rubio

Por su estilo y esa entrada en el mundo fantástico a partir de un portal, ‘Los tres círculos de plata’ es una novela que tiene un componente de extraña nostalgia, apelando por igual al peso sentimental de las relaciones interpersonales y a lugares comunes de este subgénero: huérfanos que encuentran una familia en el lugar menos esperado, otro mundo al que adaptarse, poderes mágicos a dominar y, por supuesto, un mal que vencer. No sorprende el conocimiento de tópico narrativos y de la fascinación por la familia si tenemos en cuenta que su autor, Josep Cister Rubio, es un recién llegado a las letras pero un nombre muy reconocido en el mundo de la televisión. El actual director de Contenidos de Ficción de Boomerang TV ha trabajado en series de gran popularidad, como ‘El tiempo entre costuras’, ‘Física o química’, ‘Los misterios de Laura’, ‘Los protegidos’ o ‘El secreto de Puente Viejo’. Como primera novela, ‘Los tres círculos de plata’ equilibra aciertos y puntos a mejorar.

[quote]Sinopsis: Leo es un chico de catorce años que se escapa del último de los orfanatos en los que ha vivido y, por el camino, encuentra el portal al mundo de Nacta. No llega solo, puesto que tres otros chicos de su edad también han escapado de sus antiguas vidas. Pronto se verá, junto a Hermes y las gemelas Nyx y Layna, intentando encajar en el mundo de Nacta, Allí encontrará una familia que lo acepta con los brazos abiertos junto a Dardo, un viudo que vive con su hija, la pequeña y entrañable Io. Pero los cuatro niños descubrirán que los Nacta, esa cultural que valora por encima de todo el equilibrio con la naturaleza, también tienen conflictos internos: su sistema educativo basado en poderes ha sido destrozado, viven perseguidos por el fantasma de la guerra y el hermano de Dardo, Jano, desconfía de los niños. Además, al llegar descubren que Layna no tiene poderes y que debe vivir escondida para evitar el rechazo de la comunidad. Por si fuera poco, algo oscuro parece amenazar La Ciudad de los Tres Árboles, algo llamado “Robador de Latidos”, que pone en peligro a la nueva familia de Leo.[/quote]

‘Los tres círculos de plata’ es una novela de lenguaje sencillo y expresivo, que prescinde de largas descripciones, aunque a veces se encalla en “infodumps” (vertidos de información), que explican de una manera algo forzada aspectos de la cultura Nacta. Una cultura que, por cierto, prescinde de ser “un Narnia a la española”. En nuestro mundo, Leo come perritos calientes y ‘muffins’ en “nuestro mundo” y la mezcla de nombres en inglés y raíces griegas de Nacta crean un escenario que podría estar en cualquier lugar y que acaba resultando más familiar al lector de fantasía. El sentido de la maravilla está muy bien trabajado y eso se nota en el nivel de detalle del mundo de Nacta, un paraíso en el que las personas viven en comunión con la naturaleza, el trueque funciona como comercio y la educación está regida por los diferentes poderes. El autor ha trabajado con cariño los diferentes aspectos de la cultural Nacta, desde la comida hasta la ropa, pasando por la zoología, la arquitectura o las celebraciones. El método de explorar como recién llegado, aunque esté algo manido, ayuda a la inmersión del lector.

Los tres círculos de plata de J. Cister Rubio
“El cuaderno de viaje Nacta” de Layna

A nivel narrativo, si bien la primera parte de la novela abusa de lugares comunes de la fantasía y es algo más predecible, la segunda parte empieza a sorprender con misterios nuevos y un giro más oscuro con la figura del Robador de Latidos. Quizás el final parece algo apresurado, pero es cierto que sorprende en algunos aspectos. Aunque la novela podría cerrarse en este tomo, la acción se desarrolla hasta un punto que puede dar lugar a una segunda parte.

Sin embargo, me ha dado la impresión de que un aspecto fallaba especialmente en el desarrollo: los personajes. Por una parte, la mayoría carecen de una motivación clara (más allá de conseguir una familia, quedando demasiado definidos como huérfanos, una suerte de tabula rasa que los deja sin vínculos y sin ningún interés por el mundo que han dejado atrás). Los personajes a menudos son algo planos, si bien recordables, pero lo que funciona para los secundarios (con mucho énfasis en lo entrañable: desde niñas adorables a ancianas cariñosas, pasando por profesores bonachones y profesoras excéntricas), no acaba de funcionar para los niños, que a menudo se ven definidos prácticamente por una sola característica: Leo es valiente, Hermes cobarde, Nyx inteligente y Layna intuitiva. Por otra parte, las pocas características escogidas para los personajes suenan un poco conservadoras y eso puede echar atrás al lector joven, por falta de empatía con los personajes o por rechazo a los roles tradicionales que en otras fantasías son desafiados. Por ejemplo, a las dos chicas, Nyx y Layna, les gusta la ropa y cocinar, respectivamente. A Leo, el protagonista, se le asigna el poder de la energía. Quizás entre los cuatro niños, por encima de Leo como protagonista, destaque el personaje de Layna, al ser la única sin poderes, que tiene que aprender a convivir en una situación de discriminación constante y que se siente rechazada en un principio por la sociedad Nacta, como le sucedía al personaje de Julia en ‘Los magos’ de Lev Grossman.Esa falta de una voz propia, en cambio, es un problema que se soluciona al leer los extras de “El cuaderno de viaje Nacta” de Layna, en los que ellas en especial, pero también ocasionalmente sus “hermanos” escriben en primera persona y descubren más aspectos de sus idiosincrasias.

La edición de la novela ha sido cuidada: ‘Los tres círculos de plata’ es una novela editad en rústica con solapas, tiene 368 páginas y cuesta 16,95 €. Al principio de cada capítulo, la primera letra está decorada con hojas, siguiendo el motivo vegetal que está presente en todo el mundo de Nacta. Con el código que se encuentra en la solapa del libro, protegido bajo una capa que se debe rascar, es posible acceder a material exclusivo, que incluye:

  • El libro en formato epub, compatible con diversos dispositivos de lectura y un gran detalle a tener en cuenta, que premia al lector que sigue apostando por comprar, sin criminalizar al lector que comparte o prefiere leer en dispositivos electrónicos.
  • Un capítulo extra, situado aproximadamente alrededor del capítulo doce de la novela, y que nos habla más de los interesantes Tarktos, criaturas humanoides acuáticas que conviven con los Nacta.
  • Además, se pueden encontrar las notas del diario de Layna, en forma de PDF que muestran un cuaderno escrito a mano en tinta verde, y que ayudan a profundizar en el personaje y a ampliar la trama con otro punto de vista, esta vez desde la primera persona. Al final, todos los “hermanos” acaban escribiendo, y resulta un documento muy interesante y un gran complemento al libro.

Al lector acostumbrado a leer fantasía, incluso si es un lector joven (dependiendo del nivel, ‘Los tres círculos de plata’ se puede leer a partir de los 10 o 12 años), quizás no le sorprenda tanto del desarrollo de la novela, puesto que no escapa de los clichés del género y puede que lamente que los personajes de su edad queden algo desdibujados. Sin embargo, es probable que muchos padres encuentren interesantes la presencia constante de valores como la comprensión, el cariño familiar sin depender de la sangre, el esfuerzo para estudiar y el interés por la ecología. No es una mala primera novela, pero creo que se puede arriesgar un poco más y que, cuidando un poco más a los personajes o haciéndolos hablar en primera persona, las próximas novelas del autor pueden quedar más redondas.

[review]

¡No te vayas sin comentar!