‘A ciegas’ de Josh Malerman

‘A ciegas’ (título en inglés: ‘Bird box’) es la primera novela de Josh Malerman, que ha llegado a las librerías traducida al castellano en una edición de Minotauro. Ya os hablamos de la opinión de la crítica cuando os anunciamos su salida, pero cabe destacar la buena acogida que ha tenido este thriller de terror basado, como su título indica, en el sentido de la vista.

La obra empieza cuando Malorie decide abandonar la casa en la que ha vivido recluida durante cinco años, con las ventanas cubiertas y usando una venda cuando salía al exterior. No irá sola: la acompañarán sus hijos, un niño y una niña de cuatro años, que jamás han visto el exterior desde que nacieron, pero que han sido entrenados durante toda su dura infancia para reconocer sonidos. Durante el camino, Malorie recuerda cómo empezó la locura que acabó con su vida, cuando descubrió que estaba embarazada y cuando las noticias empezaron a hablar de ataques y suicidios extendiéndose por Estados Unidos. Ataques producidos por gente que, antes de matar y morir, vio “algo” que los enloqueció.

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No sé qué me ha pasado con esta obra para haberla leído a toda velocidad, con un interés que no paraba de aumentar, intuyendo giros argumentales y sorprendiéndome por otros. ‘A ciegas’ ha sido una de esas novelas que entretienen y hacen disfrutar de la experiencia lectora.

No es una cuestión de originalidad excepcional. Ya se ha tratado el tema de nuestra dependencia del sentido de la vista y se ha hablado de la sensación de opresión y desconfianza que provoca su repentina pérdida en libros de tanta resonancia como ‘Ensayo sobre la ceguera’ del Premio Nobel portugués José Saramago (una de esas obras de planteamiento especulativo que, sin embargo, se consideran parte del respetable realismo, puesto que a veces la pertenencia al género se determina por reputación). También el tema de la sumisión y el encierro infantil, impuestos por padres paranoicos y controladores, que obliga a los niños a crecer en un entorno distorsionado, ha sido tratado en novelas como ‘Las vírgenes suicidas’ de Jeffrey Eugenides o la película griega ‘Canino’ (título original: ‘Kynodontas’) dirigida por Giorgios Lanthimos. Finalmente, no cabe olvidar que se ha especulado mucho sobre cómo sobreviviría una comunidad (algo presente en series como ‘Perdidos’ y en la mayoría de obras que tratan acerca de plagas, zombies y desastres naturales).

A ciegas’ trata de todos los tópicos que se pueden imaginar en un thriller de terror sobre supervivencia. Impera la máxima de que el hombre es un lobo para el hombre y se hace un repaso a las rutinas que impone el miedo, la asimilación de la sospecha y la alienación como modos de vida. El proceso de crecimiento de la epidemia del miedo, alimentado por la desinformación y por las teorías personales también es muy interesante.

Creo que lo que hace que ‘A ciegas’ se disfrute tanto es su narración sencilla, apoyada en una tensión que se mantiene constante, con pequeñas crecidas, pero que no llega a estancarse o a ser demasiado abrumadora porque cambia de origen y se reinventa. Josh Malerman es capaz de utilizar con sutilidad todos los pequeños tópicos del género que hemos mencionado antes, para trabajarlos con cuidado y crear una obra más que correcta. A nivel de creación de personajes, Malorie es una protagonista compleja y creíble, cuyas decisiones no siempre resultan agradables, pero sí comprensibles. Los secundarios quedan bien definidos, si bien algunos tienden al histrionismo. Malerman es capaz de sugerir sin mostrar más de la cuenta y me parece que la novela acaba teniendo un equilibrio bastante logrado entre lo que sabemos, lo que intuimos y lo que queda en el aire. La narración en presente (tanto cuando se habla del presente como del pasado) contribuye a la predisposición a sentirnos sorprendidos. Hay algún fragmento en el que personajes secundarios hablan de su propia historia y que acaba convirtiéndose en un monólogo algo forzado. Si destacan estos pequeños fragmentos, sin embargo, es por la gran calidad general de la escritura, de prosa directa pero descriptiva en su justa medida.

En la corrección ortotipográfica y de estilo se han escapado algunos detalles (cambios de género en personajes secundarios, inconsistencia en el tiempo verbal y alguna pequeña errata). Sin embargo, la traducción de Miguel Antón es bastante correcta. Miguel Antón ha traducido a bastantes autores de género: Gene Wolfe, Peter S. Beagle, Steven Erikson, John Scalzi o Terry Pratchett (podéis leer la reseña de su traducción de ‘Nación’ en este enlace).

La edición de Minotauro de ‘A ciegas’ es elegante y muy completa: tapa dura negra con sobrecubierta blanca, detalles en braille (con su correspondiente relieve). ‘A ciegas’ tiene 288 páginas, cuesta 20 € en su edición física y 9,99 € en versión electrónica (formato epub). Podéis leer el primer capítulo de la novela a través de este enlace.

Podéis ver el booktráiler aquí:

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Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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