‘El rithmatista’, de Brandon Sanderson

el rithmatista brandon sanderson novaMe queda mucho por leer de Brandon Sanderson, pero me lo tomo de forma positiva: me queda mucho aún por disfrutar. Esta es la cuarta saga que empiezo del autor, después de ‘Nacidos de la bruma‘, ‘La espada infinita‘, y ‘Steelheart‘ (de la saga ‘Reckoners’). Sigo sin haber empezado la enorme y prometedora saga de ‘La Guerra de las Tormentas‘ y aún me quedan libros sueltos pendientes como el magnífico ‘El aliento de los Dioses‘. La parte más juvenil de la obra de Sanderson (en la que se enmarcan ‘La espada infinita’ o ‘Steelheart’) no me solía gustar tanto como sus obras para adultos, pero con ‘El rithmatista’ he disfrutado muchísimo.

En un mundo ucrónico, ambientado a principios del S. XX en los Estados Unidos (que no son un continente sino un archipiélago), ‘El rithmatista’ se centra en la historia de dos jóvenes estudiantes de la Academia Armedius. Uno es Joel, un chico corriente, hijo de una mujer de la limpieza de la academia, obsesionado con los rithmatistas y la rithmática. La otra es Melody, una joven rithmatista negada que recibe clases de recuperación. La rithmática es una especie de disciplina mágica que consiste en dibujar con tizas círculos de protección, barreras, criaturas llamadas tizoides y demás. La misión principal de los rithmatistas, una vez formados, es ir a defender el campo de batalla de la isla de Nebrask, en la que unos tizoides salvajes amenazan la seguridad de todo el archipiélago. Sin las tareas de contención de los rithmatistas, estarían condenados. Al mismo tiempo, en la academia Armedius empiezan a desaparecen estudiantes y toda una trama de misterios empezará a desarrollarse.

Lo primero que sorprende de ‘El rithmatista‘ es la ambientación: una ucronía steampunk en toda regla en la que lo que menos importa es la tecnología. Resultan muy interesantes las pinceladas de historia alternativa que se nos dan, como que un imperio llamado Joseun (claramente inspirado en Corea) ha invadido toda Europa o que en América del Sur haya una coalición Azteka. De todos es sabido que Sanderson es un experto creador de mundos, pero a sus obras inspiradas en el mundo real, como ‘Legión, les falta un poco ese toque especial . ‘El rithmatista’ tiene una mezcla adecuada de realidad y fantasía que resulta muy gratificante.

El mapa del archipiélago de los Estados Unidos
El mapa del archipiélago de los Estados Unidos

El ritmo de la acción es perfecto. ‘El rithmatista’ atrapa al lector por el modo en que se da la información. Se descubren nuevos misterios a muy buen ritmo y al mismo tiempo Sanderson no se permite dejar un solo cabo suelto, excepto aquellos que se resolverán en próximas novelas. En este sentido, es una lectura muy satisfactoria. El autor deja señuelos y pistas falsas constantemente y como lector me he visto rehaciendo mis teorías una y otra vez. El final, lejos de ser precipitado como en otras obras de Sanderson como ‘Elantris‘, está muy bien ejecutado y bien medido.

La parte del elenco de personajes me ha impresionado. En las novelas de Sanderson que más me han gustado, había una cantidad muy grande de personajes principales y secundarios de todo tipo, cosa que me encantaba. En ‘El rithmatista’ solo tenemos dos personajes principales adolescentes, Melody y Joel. Luego hay otros personajes adultos como los profesores Nalizar y Fitch o el inspector Harding, pero es un elenco bastante pequeño. Eso permite, quizás, un desarrollo mayor de los dos principales, con los que el lector se encariña muy pronto.

el rithmatista tizoides
Tizoides en combate

De nuevo, uno de los apartados más interesantes de la obra vuelve a ser el sistema de magia. La magia de Sanderson es famosa por ser profunda, lógica y la base argumental de la mayoría de sus obras. En este caso, tenemos la rithmática, cuyos orígenes son todo un enigma, pero que es relativamente sencilla de explicar: un rithmatista se encierra dentro de un círculo de protección o línea de custodia (que van desde muy simples a muy complejos) y a su alrededor crea líneas de prohibición, que funcionan como barreras, y tizoides, que son criaturas dibujadas con tiza que atacan a tus adversarios o te defienden. También para atacar se pueden usar las líneas de vigor, líneas de tiza onduladas que se proyectan en una dirección. Solo los elegidos durante una ceremonia llamada La Acogida se convierten en rithmatistas, y se mantiene en secreto lo que ellos experimentan en la ceremonia que no experimentan los demás. Como os podéis imaginar, la cosa no acaba ahí, la rithmática de Sanderson está llena de detalles y secretos que la vuelven increíblemente compleja y fascinante. Como elemento de trama, además, que Joel no sea rithmatista y que Melody sí es muy importante. Antes de empezar cada capítulo, Sanderson nos ilustra estrategias defensivas y varios funcionamientos del sistema mágico, cosa que ayuda a que quede muy claro. Eso es de agradecer, sobre todo cuando la magia es tan relevante para la historia.

La edición de Nova, en rústica con solapas, tiene 448 páginas por 19 €. Los márgenes y el tamaño de letra son correctos. Aprecio también el esfuerzo de maquetación a la hora de incluir todos los pequeños dibujos que acompañan la obra. La traducción de Albert Solé es bastante buena y a nivel de corrección se ha hecho un trabajo excelente. Lo único que no me gusta demasiado de esta edición es la portada, que nada tiene que ver con el contenido. No es ninguna atrocidad como las que hemos visto anteriormente en obras de Sanderson, pero tampoco es una maravilla.

En definitiva, ‘El rithmatista’ de Brandon Sanderson me ha sorprendido muy positivamente. Una ambientación muy interesante, unos personajes muy redondos, una trama magníficamente ejecutada y un sistema de magia complejo y brillante suman una novela de alto nivel. Quizás a nivel estilístico no es tan poética o grandilocuente como otras, pero como contrapunto se lee muchísimo más deprisa, al fin y al cabo es juvenil. ‘El rithmatista’ es de lo mejor que he leído del autor, muy recomendable.

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