LCDE entrevista a Karin Tidbeck (MIRcon 2014)

Durante la pasada MIRcon 2014 (XXXII Hispacón), tuvimos el placer de entrevistar a dos magníficas autoras de literatura de género. Una de ellas es Aliette de Bodard (cuya entrevista podéis ver aquí) y la otra es Karin Tidbeck, la autora de ‘Jagannath‘ (que reseñamos hace unos meses). Durante el sábado (crónica aquí) pudimos escucharla hablando del ‘New Weird’ con Nina Allan y el domingo (crónica) pudimos ver cómo enfoca Karin Tidbeck el proceso de creación de un cuento, desde el primer borrador hasta la versión final. Fue la mañana del domingo que, gracias a la fantástica organización del evento, pudimos hablar un rato con la autora sueca de su literatura, de sutiles diferencias culturales, de traducción y de sus proyectos presentes y futuros.

Entrevista a Karin Tidbeck:

LCDE. Se ha definido tu obra como ‘new weird’ o ‘realismo mágico’ entre muchas otras etiquetas. ¿Qué etiqueta usarías tú para definir lo que escribes, en caso de querer usar una?

Karin Tidbeck. Pues no lo sé, la verdad. Soy un desastre en lo que se refiere a los géneros. Escribo lo que me apetece escribir y nunca me he puesto a pensar en géneros. Quizás diría que escribo ficción fantástica, pero es que he escrito de todo, desde pura ciencia ficción a fantasía. No le he dedicado mucho tiempo a pensarlo. No tiendo a poner en categorías lo que hago. Creo que en realidad las etiquetas molestan a la hora de hablar del contenido de una obra. Aunque si quieres decir que lo que hago es ‘New Weird’, no tengo ningún problema con ello. Ya me parece bien que me pongan al lado de China Miéville.

De izq. a der. Luís Sucasas, Nina Allan, James Womack y Karin Tidbeck
De izq. a der. Luís Sucasas, Nina Allan, James Womack y Karin Tidbeck

LCDE. Durante la presentación del libro en Gigamesh el otro día, mencionaste entre tus influencias a Tove Jansson y ‘Sandman’ de Neil Gaiman. También pudimos ver el corto basado en tu historia ‘¿Quién es Arvid Pekon?’ Teniendo en cuenta que tu prosa es muy visual, ¿te has planteado nunca escribir guiones, cómics u otros formatos?

Karin Tidbeck. Me encantaría hacer un cómic alguna vez. De hecho, he hablado alguna vez con editores de cómic en Suecia para hacer algo así, pero el dibujante que queríamos para el proyecto tiene demasiado trabajo. Si no hubiera sido por eso, quizás ahora habría uno. Aun así, sigo esperando poder hacer algo así de cara al futuro. Me encantan los cómics, desde siempre. ¿Os suena ‘Heavy Metal’? Crecí con esos cómics. También he escrito para juegos de rol y para REVs. Hay que escribir una historia que luego tiene que desarrollarse en directo, es más parecido al teatro, en ese sentido.

LCDE. ¿Qué juegos de rol has escrito? ¿Hay alguno que podamos disfrutar aquí en España?

Karin Tidbeck. Bueno, lo cierto es que he escrito sobre todo para REVs. Escribí por ejemplo para uno de ‘Battlestar Galactica’ hace poco. También he escrito para REVs de tipo menos comercial, recuerdo uno que era para informar a la gente sobre los peligros de conducir bebido. De hecho, el español Pablo Valcárcel desarrolló un REV basado en una de mis historias, “Sing”, me encantó. Si os gusta Harry Potter, hay un REV enorme en Polonia, se llama COWLARP y tiene muy buena pinta.

Karin Tidbeck Jagannath MIRcon 2014 entrevista

LCDE. Comentaste recientemente que no habías sentido la presión de hacer cierto número de palabras al día hasta que llegaste al mercado americano. ¿Qué diferencias notas, en el modo de trabajar, en el trato, etcétera, entre el mercado sueco y el mercado anglosajón?

Karin Tidbeck. El mercado anglosajón tiene un estándar más alto en lo que respecta a cuánto tienes que producir. La cantidad es brutal, aunque poco a poco el mercado sueco empieza a ir en ese sentido, también. Supongo que lo primero en que me fijé del mercado anglosajón es que todo tenía que ser más largo en extensión y que se considera normal escribir un libro al año. Para mí eso es muy complicado. Las historias de Jagannath son unos diez años de trabajo concentrados. La novela que tengo publicada en sueco, ‘Amatka’, tardé ocho años en hacerla, contando todas las partes del proceso. Un libro al año no es algo que pueda hacer. Y luego está el tema de hacer historias más largas. No tengo intención de ceder en este tema. Yo escribo a mi manera, que es mucho más lenta. Si intento escribir algo más deprisa será una mierda. Prometo, eso sí, que no tardaré ocho años en escribir el siguiente libro.

LCDE. La versión de Jagganath que tenemos en España tiene cuentos que proceden tanto del sueco como de tus traducciones al inglés. Nos preguntábamos si ahora pre-localizabas tus obras, enfocándolas a una futura traducción y si encuentras que hay cosas muy difíciles de trasladar, como es el caso de “El complejo de vacaciones de Britta”, en el que aparecía mucha comida muy típicamente sueca, o casos más culturales, como la relación de Suecia con la naturaleza, que a un español le cuesta entender.

'Jagannath', de Karin Tidbeck
‘Jagannath’, de Karin Tidbeck

Karin Tidbeck. La verdad es que las más difíciles de traducir son las que suceden en Suecia, como es el caso de “El complejo de vacaciones de Britta”. Hay muchas cosas que resultan muy vívidas para alguien que haya estado en Suecia, pero no estoy segura de cómo reacciona un lector que no esté familiarizado con la ambientación. Así que sí, hay cosas que resultan muy difíciles de trasladar. Hay conceptos que, en cierto modo, te dan pistas sobre la ambientación. Tenemos un tipo de música en Suecia que va sobre temas bastante cutres como el amor o divertirse. Tiene connotaciones de pueblo pequeño en medio de la nada, te hace sentir como más cerca de casa. Para alguien de fuera de Suecia, la mención de dicho tipo de música no tendría ningún efecto. A alguien de Suecia le vendría un escalofrío por la espalda.

Por otro lado, hay muchos elementos culturales que resultan bastante  más sencillos de trasladar. Creo que me interesaría saber qué siente, por ejemplo, un español ante estos elementos culturales tan típicamente suecos.

LCDE. Precisamente hablando de ese tema, queríamos preguntarte sobre este trasfondo común de la cultura escandinava. A nosotros nos encanta el metal escandinavo, que resulta muy diferente al del resto del mundo. La novela negra escandinava está ahora mismo en auge precisamente por ese hecho diferencial particular. Es un ‘algo’, una sensación que transmite la cultura escandinava. Es una comunidad pequeña, con un fandom particular, con ciertos nexos en común entre Finlandia, Noruega y Suecia, ¿por qué crees que es?

Karin Tidbeck. Finlandia y Suecia comparten mucho en lo cultural. Uno pensaría que tenemos más en común con Dinamarca o con Noruega pero hay un nexo especial entre Suecia y Finlandia, hay mucho intercambio entre los fandoms sueco y finlandés, ambos son bastante grandes. Estamos intentando conectar con el fandom danés pero la cosa va lenta. Con Noruega apenas hay relación, no sé por qué será. Estoy seguro de que alguien que esté más metido en el fandom te podría contar más, pero por lo que veo, hay un montón de fans suecos, finlandeses y daneses en las convenciones, mientras que apenas veo noruegos. Y sobre lo del metal, creo que son Noruega y Finlandia los países con más grupos de Death Metal por cápita.

LCDE. Quizás tiene que ver con tener comunidades lingüísticas más pequeñas, una mayor afición por la lectura, incluso el clima, que favorece que la gente se quede en casa. En Alemania, por ejemplo, hay más gente que tiene por aficiones los juegos de mesa y rol, o la fantasía en general. Creo que esos factores, sumados a la rutina diaria del norte, en la que se cena antes y se desarrolla el tiempo de ocio en casa, influyen positivamente en esta singularidad cultural.

Karin Tidbeck. Recuerdo que un músico solía decir que, si habías crecido en un pueblecito en medio de la nada, o formabas un grupo o te dabas a la bebida. No sé si es del todo cierto, pero estuve ahí durante el boom del Death Metal de los noventa. Incluso toqué en un grupo, aunque no se me daba muy bien.

LCDE. En tu prosa, vemos que prefieres la cercanía, la magia hogareña y los temas familiares en oposición a la magia arcana y los grandes reinos. Como lectora, ¿disfrutas más del realismo mágico o de la fantasía épica?

Karin Tidbeck. Me gustan ambos. También disfruto mucho con la ‘Space Opera’ o la fantasía clásica de grandes batallas entre el bien y el mal. Y al mismo tiempo también disfruto de la perspectiva más cercana. Creo que ambos enfoques son disfrutables. Cuando escribo, eso sí, suelo usar estos planos más pequeños, porque cuanto más personal y cercano, más intenso. Lo que intento hacer con ‘Amatka’, por ejemplo, es describir lo épico desde el prisma individual, lo que una sola persona percibiría de algo enorme. Es como relatar una gran guerra desde la perspectiva de una sola persona, en vez de la perspectiva de la guerra a gran escala.

LCDE. Háblanos un poco de Amatka, ¿qué nos puedes contar de tu nueva obra?

Amatka, de Karin Tidbeck
Amatka, de Karin Tidbeck

Karin Tidbeck. Es una novela sobre una colonia humana en un mundo en el que la materia reacciona al lenguaje. Es una especie de experimento sobre una sociedad en la que todo lo que digas afectará literalmente lo que te rodea. La novela está montada sobre dos pilares: la materia reacciona al lenguaje y el hecho de que la colonia está perdida y no saben cómo volver a casa. Es una exploración sobre qué tipo de sociedad se crearía a partir de estos elementos. Es una sociedad controlada de forma muy estricta. Se controla por supuesto el lenguaje que se usa. Una persona no puede usar metáforas o símiles en esta sociedad, ni siquiera homónimos. No puedes usar palabras que puedan significar dos o más cosas. El personaje principal es una persona a la que no le ha ido muy bien en esta sociedad. Ya no solo por el lenguaje, cosas como la reproducción están controladas al milímetro. Hay un número finito de gente y la población tiene que mantenerse estable, así que todo el mundo tiene que tener uno o dos hijos. No puedes elegir. A esta sociedad no le importa demasiado la orientación sexual de sus miembros, mientras cumplan con el cometido de reproducirse. Se parece en cierto modo a una utopía socialista. Hay ciertas cosas que no puedes decir, tienes que obedecer al gobierno en temas como la reproducción o el trabajo. El trabajo está preestablecido para cada individuo, así que no tienes opciones reales. Mi protagonista no ha sido capaz de arreglárselas bien en esta sociedad, así que en cierto modo es un relato de cómo intenta sobrevivir y cambiar esta sociedad. Así a bote pronto suena un poco soso, quizás, pero os aseguro que está muy bien.

LCDE. Y con todo este juego sobre lo que se puede decir y lo que no, ¿no será muy difícil de traducir?

Karin Tidbeck. Pues la verdad es que sí. Para escribir ‘Amatka’ he usado una prosa sin sinónimos, sin metáforas, sin homónimos ni símiles. Fue bastante complicado. Tuve que cambiar cosas como los días de la semana. Los días de la semana, en sueco, hacen referencia a dioses, y eso no podría ser en esa sociedad. Los días de la semana pasaron a ser “primer día”, “segundo día” y así sucesivamente. Tuve que cambiar cosas más sencillas, incluso: en inglés, por ejemplo, no le puedes llamar ‘watch’ a un reloj, porque ‘watch’ también significa ‘mirar’ algo. Todo este tipo de palabras las tuve que cambiar por sinónimos que no tuvieran otras interpretaciones. Este proceso me hizo ver hasta que punto hablamos usando metáforas y referencias a elementos extralingüísticos.

LCDE. Compadezco al traductor al castellano que se ocupe de esta obra. ¿La versión en inglés está ya lista?

Karin Tidbeck. Estoy acabando de pulir el texto. En un par de semanas estará listo. Mi agente se llevará entonces mi manuscrito y veremos a dónde llegamos con él. Intentaremos venderlo a alguna editorial anglosajona. Es difícil de predecir qué va a pasar ahora, pero con suerte saldrá próximamente.

LCDE. ¿Y sobre una versión en castellano?

Karin Tidbeck. Ya he publicado con Nevsky, pero a estas alturas no hay nada que pueda decir. Lo que sí que sería importante es que esta obra en particular se tradujera directamente del sueco. Traducir una traducción, en una obra como esta, no funcionaría demasiado bien.

LCDE. Como comentario final, hemos visto en varios de tus cuentos de Jagannath el tema de la maternidad y ayer mismo Aliette de Bodard comentaba precisamente la falta de madres en la narrativa fantástica. ¿Por qué opinas que sucede?

Karin Tidbeck. Lo hablé con ella también, es cierto. Lo que comentaba es que ‘la experiencia femenina’ no se considera parte de la experiencia universal. Creo que escribo sobre maternidad porque considero que es una parte inextricable de la existencia, pero supongo que la gente reacciona ante este hecho porque no se ha escrito mucho sobre el tema hasta el momento.

LCDE. Y creo que eso es todo, muchísimas gracias por tu tiempo y mucha suerte.

Karin Tidbeck. Ha sido un placer hablar con vosotros.

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