Battlefields: Las Brujas de la Noche

Garth Ennis vuelve al campo de batalla. No es la primera vez que el aguerrido escritor respira el aire viciado por el olor a pólvora o se mancha las botas con el barro de las trincheras. Conoce el terreno que pisa, es un perro viejo de las historias de guerra. Hace años que, de cuando en cuando, el genial guionista retorna a estos paisajes bélicos que tantos buenos resultados le han dado, polémicas incluídas, en anteriores acercamientos al género. Muchos de vosotros recordaréis aquellos tomos que publicó DC hace ya años, llamados War Stories. Ennis se salía de su zona de confort habítual, y demostraba su capacidad de adaptación a diferentes entornos narrativos, además de dar rienda suelta a una de sus influencias más notables.

El tomo que nos presenta Aleta
El tomo que nos presenta Aleta

Leer a Ennis es siempre un placer. En cierto modo, me parece la traslación del modelo de Tarantino para el cine al mundo del cómic. Ambos han dado rienda suelta a influencias de lo más variopinto, pero muy reconocibles, que van desde la serie negra, las películas de acción de Hong Kong y, por supuesto, el western y las películas de guerra. Ambos han trazado una propuesta muy reconocible a base de la alquimia con todas esas horas delante de películas y libros, que conforman universos similares de ultra violencia y mezcla de referencias.

El estilo de Ennis ha marcado una época en el mundo del cómic y, a estas alturas, se ha gastado mucha tinta en el análisis de esas marcas distintivas de este chico malo de la narración secuencial. Irreverente, bestial, dueño de un estilo directo y agresivo, armado con un vocabulario de esos que hacen sonrojarse a los carreteros, devolvió al cómic de los 90 identidad, sinceridad y dignidad a partes iguales. Predicador es un referente hoy en día, y su fama permitió al irlandés cruzar todas las líneas posibles. Cada regreso de Ennis al mundo del cómic está marcado por el claro signo de la independencia y la valentía, lo que le ha granjeado el aplauso de la crítica y el público, cansados de la mediocridad repetitiva.

Así que todos esperábamos algo bueno del retorno de este granuja impenitente, además en uno de sus géneros predilectos. Por fin tenemos en España el primer volumen de estos nuevos relatos bélicos al estilo Ennis. Por variar un poco, empezaré con la conclusión final, y es que no me queda más remedio que recomendaros con pasión que os hagáis con este cómic.

Este primer campo de batalla nos acerca a la historia real de un batallón de aviadoras que puso en jaque el avance alemán en terreno ruso durante la Segunda Guerra Mundial. Volando con aparatos obsoletos y al filo de una muerte horrible o un destino peor si caían en manos del enemigo, estas mujeres se ganaron su apodo a base de fuego y  pólvora: Brujas de la Noche, convertidas en leyenda entre las filas enemigas.

Sobre la base de esta historia casi desconocida, Ennis construye un fabuloso relato sobre el precio que se paga en la guerra. Aunque hay un respeto reverencial por los hechos, el guionista no esconde sus intenciones de escribir un relato de ficción, por lo que prefiere el trabajo narrativo que la reconstrucción fidedigna y escrupulosa de los acontecimientos históricos. Y nosotros, lectores, que se lo agradecemos. Por mi parte, en el cómic no necesito una lección de historia. Quiero un relato consistente, potente y lleno de emociones. Lo que pasa es que Ennis y su equipo creativo construyen con magistral mimo el ambiente bélico, y hasta la más inverosimil de las secuencias tiene algún referente real en las crónicas de guerra. Incluso los más atroces actos de carnicería son coherentes en un frente donde se había perdido toda esperanza, y el frío dejaba casi tantas víctimas como las balas. La crueldad viene de serie en este caso.

Como decía, encontramos todas esas marcas distintivas de Ennis, pero creo que hay algo distinto en Battlefield. El guionista renuncia a esos toques de comedia salvaje que hay en todas sus obras, y nos ofrece un cómic muy sobrio, completamente integrado en el contexto terrible que maneja. Ennis fabrica una obra de madurez, que no renuncia a lo mejor del escritor irlandés, aunque mucho más interesado en contar la ruda historia de estas mujeres más que en provocar al lector con artificios.

Las Brujas de este relato
Las Brujas de este relato

Porque el contexto de esta historia ya es bastante sobrecogedor. Ennis no necesita una salvajada arrancada del lado más perverso de su imaginación para que nos sintamos sobrecogidos. Hablamos de un gran fan del género bélico, pero no de un fan de la guerra. Ennis se esfuerza en que notemos esa diferencia, y en el conflicto que presenta no hay gloria, ni ardor guerrero, ni proclamas sobre el honor y la patria que tanto acompañan estos relatos tradicionalmente. En la guerra de Ennis se pierde la inocencia, las personas dejan de ser eso, personas, y se transforman en máquinas de odio. Las consecuencias de la guerra van más allá de la batalla en sí, y son cicatrices que nunca se cierran. En definitiva, Ennis adora escribir relatos de guerra que nos recuerdan que la guerra da asco.

Y lo hace con esa habilidad para contar historias enormes que hace de sus cómics algo especial. El manejo de las diferentes líneas narrativas, los contrastes entre el pelotón de mujeres rusas y el sufrido pelotón nazi, víctimas de sus ataques a conciencia; las relaciones, a veces bestiales, que se plantean entre los protagonistas y el inevitable final que se masca desde la viñeta uno, y que por ello no deja de ser clarificador.

Lo normal es que en un análisis de Ennis se hagan referencias continuas a la ultraviolencia de la que hablábamos hace unos párrafos, o al uso del lenguaje malsonante o el humor negro. Todo eso está en las viñetas de Battlefields, pero, para mí, Ennis es mucho más que esas partes de un todo. Me quedo con el escritor sensible e intuitivo que muchas veces queda sepultado por su propio ruido. Prefiero el poder de sus historias más que las anécdotas que la nutren, el increíble talento para construir personajes llenos de humanidad que permanecen fieles a sí mismos en condiciones que acabarían con la cordura de cualquiera. En especial, siempre me ha encantado el tratamiento de los papeles femeninos, tan maltratados en la historia del cómic, a los que Ennis dota de personalidad y coherencia por encima de las condiciones de género.

El pelotón alemán
El pelotón alemán

En Battlefields, Ennis recupera esos roles femeninos para una historia que las ha obviado de manera hiriente, donde han sido relegadas a papeles secundarios. Aquí, las mujeres sangran, luchan y mueren como cualquier soldado, sometidas al desprecio no solo del enemigo, también de sus superiores.

En el apartado artístico, Russ Braun realiza un poderoso ejercicio de ambientación. Contenido, duro y espectacular en las escenas de combate aereo, no olvida esos momentos tan propios en la narrativa de Ennis llenos de diálogos y trabajo con personajes. El irlandés ha encontrado un buen compinche en este dibujante, que entiende el tratamiento de la violencia del guionista a la perfección, con sobriedad pero de efecto escalofriante.

Battlefields: Las Brujas de las Noches es un relato que desmitifica la guerra y toda su ceremonia. Ennis deja los brillantes ardores guerreros para otro tipo de narraciones. El tiempo de “Hazañas Bélicas” ya pasó. La muerte en todas sus facetas es el único y terrible trofeo de todas las guerras. Ennis quiere que la miréis a los ojos para comprender el precio de las ambiciones de unos pocos.

Battlefields: Las Brujas de la Noche es una publicación de Aleta, que recoge este arco argumental completo, en un tomo encuadernado en rústica de 80 páginas. Como complemento se incluyen las impresionantes portadas de John Cassaday (que hay que ver lo bien que dibuja cuando tiene  tiempo y ganas) y Garry Leach. así como un recorrido por el proceso creativo del dibujante Russ Braun. El precio de venta recomendado son 9,95 euros. Bueno, bonito y barato, oiga.

Garth Ennis es una de las estrellas más rutilantes del mundo del cómic. Empezó en su tierra natal con diversas series independientes, hasta que se hizo cargo de Juez Dredd. Pronto llamó la atención del mercado USA y comenzó a escribir una larga etapa al frente de Hellblazer. Durante este periodo conoce a Steve Dillon, con el que perpetra su serie más conocida, Predicador, que significó todo un revulsivo en el mercado americano. Tras ser reconocido a nivel mundial como uno de los mejores escritores de cómics de su generación, Ennis comenzó una etapa de absoluta libertad creativa al frente de multiples proyectos en diferentes editoriales, siempre fiel a su sello y personalidad.

[review]

¡Aleta Ediciones se enorgullece de presentar la nueva serie bélica de Garth Ennis, donde se publicarán diversas historias de este género bajo el título de Battlefields!

A finales del verano de 1942, mientras el ejército alemán se adentra violentamente en la Rusia soviética y los defensores de la Madre Patria se retiran en desbandada, un nuevo escuadrón de bombarderos llega a un puesto avanzado aéreo situado en Rusia, cuyos pilotos volarán en biplanos endebles de madera para llevar a cabo letales misiones nocturnas al sobrevolar las líneas alemanas y arriesgarse a una muerte envueltos en llamas mientras arremeten contra el invasor; no obstante, para estos pilotos, ser capturados sería aún peor, puesto que los pilotos del 599º Regimiento de Bombarderos Nocturnos son mujeres. En el mortífero cielo del frente oriental, se convertirán en una leyenda entre aliados y enemigos por igual conocida como las Brujas de la Noche.

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