‘La Guerra Larga’ de Terry Pratchett y Stephen Baxter

‘La Guerra Larga’ no es ni mucho menos una novela tan bélica como su título parece indicar; aunque hay cierta amenaza de fondo, la guerra de la que se habla tiene más que ver con la ideología que con el combate. Esto encaja muy bien con el espíritu de la saga (pentalogía, por ahora) que están escribiendo los consagrados autores británicos Terry Pratchett y Stephen Baxter. Fantascy edita ‘La Guerra Larga’ en rústica con anchas solapas, manteniendo las portadas originales de la saga. ‘La Guerra Larga’ tiene 512 páginas y cuesta 17,90 €. La traducción, como en la novela anterior, es de Gabriel Dols Gallardo, que también lleva tiempo ocupándose de Mundodisco.

La Guerra Larga Portada

Tras el impresionante cliffhanger que da fin a la ‘La Tierra Larga’, la acción de esta novela tiene lugar diez años después de que Joshua Valienté explorara la Tierra Larga en el dirigible Mark Twain, junto con Lobsang, una misteriosa Inteligencia Artificial. Tiempo suficiente para que la humanidad se haya acostumbrado a la posibilidad de aparecer en una tierra paralela “cruzando” (de manera natural o con ayuda de una cruzadora) en apenas segundos. Tiempo suficiente para que se hayan desarrollado modos de vida basados en esta nueva realidad: la exploración (a lo Viejo Oeste) de otras tierras, la vida sin dañar el entorno de los raqueros y las decisiones de los que han permanecido en la Tierra original (o “Tierra Datum”). Pero tiempo suficiente, también, para que la relación con los trolls (criaturas que habitan la Tierra Larga, siendo prácticamente su espíritu, y que transmiten información a través del Canto Largo), haya empezado a malograrse, ya que los humanos no saben si tratarlos como animales o sirvientes.

El elenco de personajes de ‘La Guerra Larga’ es tan amplio como en la novela anterior, si bien entrecruzan líneas argumentales y puntos de vista de manera más natural, y no con diarios y otros mecanismos algo más burdos que encontrábamos en ‘La Tierra Larga’. Sin ánimo de destripar nada, me ha complacido reencontrar a dos secundarias en la historia: una a la que se le permite un nuevo comienzo y otra de la que tendremos que despedirnos.  Sin embargo, si bien se sigue trabajando en la caracterización de personajes, la verdad es que no hay tiempo (sorprendentemente, a pesar de las nada desdeñables 512 páginas) para profundizar excesivamente en ellos. ‘La Guerra Larga’ no es una novela de trama y tampoco de personajes: a estas alturas, lo que define esta saga no es una historia, es la especulación.

Terry Pratchett y Stephen Baxter se dedican a analizar concienzudamente las consecuencias que provocaría un descubrimiento como el de la Tierra Larga en la ecología, la economía, la cultura y la evolución tecnológica. Por ejemplo, ¿qué haría un país sometido a una dictadura, como es el caso de Corea del Norte, para evitar que escape su población? Los límites de la inteligencia artificial también es un tema recurrente. En relación a ello, cabe destacar la presencia, de nuevo, del personaje de Lobsang, una conciencia que puebla varias unidades itinerantes y se manifiesta (casi todopoderosamente) a través de ellas, pero que cree ser la reencarnación de un mecánico de motocicletas tibetano. Él es un ejemplo, aunque hay más, de lo que supone la posibilidad de no morir, a través del vertido de la conciencia en un cuerpo artificial. En este aspecto, la individualidad, la ética o la religión (además del poder de las multinacionales) también son conceptos que la saga revisa. Para terminar, el libro está mucho más centrado en uno de los aspectos que ‘La Tierra Larga’ obviaba, pese a resultar fascinante: la existencia de humanoides en las diferentes tierras. Los elfos, kobolds, beagles y trolls tienen un papel esencial en la historia.

Sin embargo, a pesar de que está bien escrito, de que queda mucho por especular, de los pequeños momentos de humor y las referencias a la literatura de ciencia ficción, ‘La Guerra Larga’ dista de ser un libro consistente. Adolece de dos cosas: una falta de propósito claro que encauce la trama y un ritmo algo lento. Si ‘La Tierra Larga’ era claramente una novela introductoria, ‘La Guerra Larga’ mantiene ese espíritu, ya que a estas alturas no es posible ver indicios de una trama bien encarada que pueda justificar la extensión de la saga. Aunque la premisa de la Tierra Larga sea interesante, el sentido de la maravilla puede deslucirse rápidamente si el tercer tomo de la saga no se encamina hacia algo.

The Long Mars y The Long Utopia, sigue la saga de La Tierra Larga de Stephen Baxter y Terry Pratchett

A pesar de estos altibajos, la pentalogía sigue su curso. A ‘La tierra Larga’ y ‘La Guerra Larga’ ya le ha seguido ‘The Long Mars’ (que se publicó en inglés el pasado junio) y que presumiblemente tratará de las posibilidades de exploración espacial que ofrece la Brecha (un mundo carente de mundo, que lleva a los cruzadores directamente al espacio exterior). El cuarto libro de la saga, titulado ‘The Long Utopia’, se publicará en junio de 2015. Todavía queda un título por ser desvelado, que completará la pentalogía.

Si bien ‘La Guerra Larga’ confirma que la introducción será lenta, todavía se le puede dar una oportunidad a ‘The Long Mars’ para ver qué caminos tomará la trama de esta saga que, pese a estar escrita con cuidado al detalle, necesita todavía un pequeño empujón para arrancar.

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