El Videoclub: La noche de los muertos vivientes (1968 y 1990)

 

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Que los zombies están de moda en el cine y la televisión es un hecho indiscutible. La serie ‘The Walking dead’ y las adaptaciones cinematográficas del videojuego ‘Resident evil’, por nombrar dos conocidos ejemplos, son una clara muestra de ello. No obstante, si hay alguien que conoce mejor que nadie a estos siniestros seres, ese es George A. Romero, quien dirigió la exitosa ‘La noche de los muertos vivientes‘, en 1968. La fama que tuvo el largometraje sirvió de trampolín para rodar cuatro secuelas: ‘El amanecer de los muertos‘ (1978), ‘El día de los muertos‘ (1985), ‘La tierra de los muertos‘ (2005) y ‘La supervivencia de los muertos‘ (2009). También se han realizado diversas revisiones de la película original. En esta ocasión, haremos una comparación entre el film de 1966 y el remake de 1990.

En la película original, de 96 minutos de duración, George A. Romero (que además de ser el director también ejerció como guionista junto a John A. Russo) contó como dúo protagonista con Duane Jones y Judith O’Dea, que interpretaron a Ben y Bárbara, respectivamente. Al inicio del film, que nos sitúa en Pensilvania, podemos observar cómo los muertos comienzan a levantarse de sus tumbas y, convertidos en seres errantes cuyo único deseo es alimentarse de carne humana, vagan por todas partes en su afán por saciar su apetito. A medida que avanza la trama, descubrimos que la causa de todo es la radiación liberada por un satélite caído. Mientras reinan el terror y el desconcierto, siete personas tratan, con nulo éxito, de sobrevivir, durante toda una noche, encerrados en una casa rodeada por hordas de zombies.

Existe una anécdota muy curiosa sobre este film que merece la pena señalar: George A. Romero lo tuvo bastante sencillo a la hora de encontrar la casa ideal para rodar la película, ya que su dueño estaba dispuesto a derribarla, motivo por el que decidió dar carta blanca al equipo de producción para que dispusieran de ella a su antojo.

Hubo cierta polémica en su fecha de estreno, ya que por aquel entonces no existía la calificación por edades, lo cual propició que muchos menores fueran a verla. El famoso crítico Roger Ebert hizo la siguente declaración al respecto:

Los niños de la audiencia se quedaron atónitos. Se hizo un silencio casi total. La película había dejado de ser maravillosamente asustadiza hacia la mitad, y se había convertido en algo inesperadamente terrorífico. No creo que los niños más pequeños supieran realmente qué los golpeó. Ellos estaban acostumbrados a ir al cine, seguro, y habían visto algunas películas de terror, seguro, pero esto era algo más.

Sin embargo, esto no empañó el éxito del film, como demuestra la siguiente crítica de Rex Reed:

Si usted quiere ver lo que convierte a una película de clase B en un clásico no se  pierda ‘La noche de los muertos vivientes‘. Es impensable para cualquier persona interesada en las películas de terror el no verla.

Aunque existen conocidas excepciones, por norma general, los remakes de películas de éxito no logran alcanzar el prestigio de sus predecesoras (sobre todo por el recelo que despiertan en el público incluso antes de ser estrenadas). Sin embargo, en el caso que nos ocupa, el largometraje de 1990, de 88 minutos de duración, es una digna revisión del clásico de 1966.

Aparte del evidente hecho de que esté rodada en color, el propio George A. Romero es uno de los principales motivos de que el remake haya resultado satisfactorio. Pese a haber cedido la silla de director a Tom Savini, ejerce como productor ejecutivo y guionista, lo que lo convierte en el principal responsable de los cambios argumentales. Afortunadamente, aunque la explicación del resurgimiento de los muertos no queda tan clara en esta versión, la mayoría de las innovaciones son para mejor: los zombies resultan mucho más siniestros (aunque con un aspecto menos horripilante que aquel al que nos tienen acostumbrados las series y películas del género de terror) y el personaje de Bárbara muestra una fortaleza interior mucho mayor (hasta el punto de convertirse en la única superviviente). La brillante actuación de Tony Todd y Patricia Tallman logra que no echemos de menos a Duane Jones y Judith O’Dea. Además, cabe destacar que el film estuvo nominado a dos Premios Saturn (al mejor maquillaje y a la mejor película de terror), aunque, desgraciadamente, no logró llevarse ninguno.

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Pero, ¿qué opina George A. Romero sobre este tipo de historias y por que disfruta tanto con dicho género? En una entrevista realizada en 2007, el famoso director hizo una esclarecedora declaración al respecto:

No me importa lo que son. No me importa de dónde vinieron. Pueden ser cualquier desastre. Podrían ser un terremoto, un huracán, lo que sea. En mi mente, no representan nada para mí, salvo un cambio global de algún tipo. Y las historias son acerca de cómo la gente responde o no responde a este y eso es realmente todo lo que han representado para mí. Eso es lo que pensé en el libro de Richard [Matheson], en el libro original ‘Soy leyenda’, esto es lo que pensé que trataba el libro.

ben

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1 Comentario

  1. night of the living dead la original a blanco y negro del maestro george a romero sigue a la fecha siendo de culto y es referencia obligada vale muchísimo la pena y el final es puro romero en cuanto a al remake de tom savini como le han pasado mucho en tv cuando era pequeño fué la primer cinta de zombis que me deslumbró y gratamente aún se ve con agrado recomendable ojalá hagan otro análisis de las tremendas dawn of the dead de george romero y dario argento y la versión de zack snyder y james gunn

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