Eternal Warrior: La espada salvaje

El universo Valiant sigue en expansión. A las colecciones que sirvieron de punta de lanza de esta renovada editorial se unen nuevas cabeceras que añaden complejidad a un universo que se define mes a mes. Valiant se está convirtiendo una alternativa bastante potente a las grandes marcas del mundo del cómic de superhéroes, gracias a una apuesta muy sugerente llena de variedad y personalidad. Cada colección presentada es un punto de vista diferente a un cosmos en construcción, pero coherente y cohesionado. Tenemos desde aventuras cósmicas en X-O Manowar, acción y olor a pólvora en Bloodshot, humor en la fina línea de lo politicamente correcto en Quantum and Woody o la divertida variación de las clásicas buddy movies que podemos leer en Archer and Armstrong.

El tomo que publica Aleta
El tomo que publica Aleta

Es, precisamente, en esta última colección donde vimos asomar su inmortal hocico a nuestro protagonista de hoy; Gilad Anni-Padda, el puño y el acero de la Tierra, se ha ganado el derecho a una colección con su nombre en la cabecera. Parece que se ha ganado el sitio entre las estrellas de Valiant. Veamos lo que ha dado de sí este guerrero eterno en su debut.

Como decía, la primera vez que vimos a Gilad en acción fue en las páginas de Archer y Armstrong. Su arrollador paso por esta genial colección tenía una razón de peso, y es que este soldado al servicio de la diosa de la Tierra es, nada más y nada menos, que hermano del bueno de Armstrong, el artista anteriormente conocido como Aram. Este bonachón y pendenciero superviviente temporal, proviene de la antigua Masopotamia, cuando la civilización apenas había empezado a merecer este nombre, y junto con sus hermanos, Ivar y Gilad, corrieron aventuras que inspirarían las más antiguas epopeyas míticas. Pero en sus viajes, el joven Gilad encontró la muerte, y su hermano, algo, quizá, mucho peor: el don de la inmortalidad.

Armstrong lleva recorriendo el planeta a través de las eras, exprimiendo la vida al límite (hasta que el joven Archer entró en su vida, pero eso es otra historia), pero Gillad fue elegido para un destino de sangre y fuego. La diosa de la casa de la tierra lo escogió por su bravura y valentía, retornándolo de la muerte para que fuese su espada protectora. A lo largo de milenios, Gillad ha servido de manera bastante expeditiva los deseos de fuerzas muy por encima del ser humano, con fidelidad ciega. Ha aprotegido a los geomantes, lectores que interpretan las necesidades de los dioses, que muchas veces implican enormes sacrificios. Así concimos a Gillad, enfrentado a su hermano, por la vida del confundido Archer, sobre el que pendía la venganza de la Tierra.

Una vez dirimidas las diferencias con la familia (tras una buena ración de puñetazos, puyas y chistes malos), la siguiente vez que vimos al guerrero eterno fue en las páginas de XO- Manowar. Gillad intentó que el antiguo príncipe visigodo cejara en su empeño de declarar la guerra a… bueno, prácticamente al mundo entero. Vimos otra cara del campeón que ha recorrido mil guerras y derramado más sangre que nadie en la violenta historia de nuestra civilización. El guerrero buscaba la paz y el diálogo, ya que compartió campo de batalla con Aric en la época en las que el pueblo visigodo combatía con la Roma imperial. El encuentro, a pesar de las intenciones de Gillad, se salda con, para variar, con el intercambio de recetas de ensalada de nudillos.

Antes de la batalla
Antes de la batalla

Tras estas sonadas incursiones en cabeceras ajenas, tocaba que el bueno del pequeño de los Anni -Padda tuviese colección propia. Y lo que nos encontramos en Eternal Warrior es la historia de un hombre que ha roto de manera definitiva con su destino.

El guerrero protagonista de esta historia ha dejado de matar. Astiado por la guerra eterna, hace tiempo que colgó su espada, y se apartó del mundo para vivir en paz. Veremos la historia de Gilad desde un punto de vista mucho más amplio, desde los días de la antigua Mesopotamia, y su peregrinaje a través de los años como espada vengadora e implacable. Por supuesto, el pasado se convierte en un arma afilada en el momento en el que las tragedias familiares de antaño regresan y el protagonista empuña de nuevo su espada para afrontar una batalla decisiva. El retorno a la guerra eterna de Gilad implica nuevos enemigos, ya que el inmortal ha declarado la guerra a sus antiguos amos, los dioses y sus casas protectoras. No piensa en la piedad, aunque eso suponga la liberación del mal definitivo.

Así es el contexto que nos presentan el reconocido guionista Greg Pak, y el dibujante Trevor Hairsine. El protagonista es el mismo que hemos visto en las colecciones anteriormente citadas, un tipo lleno de determinación casi fanática, que se define por su capacidad de matar por mucho que esto pese en su alma. El héroe de Pak es un hombre torturado, cansado del peso de su lucha sin fin y el paso de los años sin otro motivo que la muerte. El retorno al campo de batalla será su liberación o su condena, pero enfrenta su propio destino, harto de ser un peón en los juegos de seres tan poderosos que ya no ven el valor de la vida humana más allá de sus planes.

Lo cierto es que el planteamiento de Pak choca bastante con el personaje que hemos visto en las presentaciones anteriores, donde se insinuaba de manera bastante evidente que todavía era el puño y el acero de la Tierra. Eternal Warrior, sin embargo, presenta a un guerrero que se retiró hace muchos años, y que permanece escondido de sus antiguos amos, a los que no rinde ninguna pleitesía. Supongo que Pak, un guionista muy profesional y competente, se ha dado cuenta de estos choques en la continuidad, y más en un universo con tantos puntos en común entre sus personajes como es el de Valiant. Pero si obviamos estos saltos de continuidad, lo cierto es que Eternal Warrior es un título lleno de acción y grandes momentos.

Greg Pak se esfuerza en la idea de la dualidad de Gilad, un hombre que intenta huir de sí mismo, pero cuyo interior es un grito de guerra constante. Lo cierto es que cuando toma las armas de nuevo, el guerrero eterno encuentra el sentido de su existencia, muy a su pesar.

De compras con la familia
De compras con la familia

Ocurre con los cómics de Valiant (o por lo menos me da a mí esa sensación) que en sus primeros arcos argumentales la acción se desencadena sin respiro, esbozando un contexto para los personajes que de sentido al endiablado ritmo que se imprime en la trama. Eternal Warrior peca, efectivamente, de cierta prisa en su avance, con las explicaciones jsutas para que no se transforme todo en un sinsentido. Se ponen las piezas principales sobre el tablero y la artillería pesada al mismo tiempo. A pesar de esta velocidad, también he aprendido leyendo Valiant que las colecciones son imprevisibles, y que con arcos argumentales posteriores se ha trabajado mucho más el personaje, sus conflictos y relaciones con los secundarios. Pak sigue la línea del espectáculo, armado de buenos recursos narrativos para esta estupenda mezcla de espada y brujería con el sentido de la acción más actual.

En el apartado artístico, Trevor Hairsine tiene un duro reto a los lápices de este cómic. Lo cierto es que sale airoso, desde las batallas multitudinarias en los albores de la civilización al despliegue armamentístico de las correrías de Gilad en el mundo de hoy. A veces me recuerda (muy de lejos, pero tiene ese aire) a un Alan Davis, pero mucho menos elegante y dinámico, y con mayor gusto por los claro oscuros. También se ve un ramalazo de Bryan Hitch, pero con un diseño de página menos espectacular y unos personajes no tan definidos y ágiles como los de su compatriota. Tiene momentos de alto nivel, y otros no tanto, pero en general aguanta el tipo, recoge el guante de la trepidante propuesta de Pak, y se ciñe a las necesidades narrativas de un cómic que pide espíritu cinematográfico en sus soluciones.

Acompañan a Hairsine Clayton Crain y Diego Bernard, que cumplen su cometido de aligerar el trabajo y dar identidad propia a los flashbacks con los que Pak explica el atribulado camino de Gilad en sus largos años de existencia.

En general, otro acierto de Valiant, que ofrece un universo superheroico de interinables ramificaciones, y que juega con los géneros de manera muy atractiva para el lector que busca algio diferente. El trepidante comienzo de una colección que promete muchas emociones en el futuro cercano.

Aleta es la encargada de publicar este cómic, una vez recogido el testigo de Panini. Encuadernado en rústica, este volumen recoge los números #1 al #4 de la edición americana, en 112 páginas a todo color. Como extra, las portadas de cada uno de los números recopilados, incluyendo sus versiones alternativas, y algunos bocetos del dibujante oficial de la colección, Trevor Hairsine. El precio de venta recomendado es 12 euros.

Greg Pak es un reconocido artista multidisciplinar, famoso por su aportación al mundo de la historieta y como director de cine. Consiguió la atención del público gracias a su etapa en Hulk, donde desarrolló arcos legendarios como Planeta Hulk o Guerra Mundial Hulk. Aunque fue en Marvel donde consiguió sus primeros éxitos, también ha trabajado en DC, dond se encarga de la colección Batman/Superman, protagonizada por los dos pesos pesados de la editorial.

Trevor Hairsine empezó en el mundo de los cómics en su Inglaterra natal. Pronto llamó la atención de los mandamases de Marvel, y comenzó una larga etapa en el cómic americano que dura hasta el día de hoy. Ha trabajado en la mayoría de las grandes editoriales del mercado USA, al frente de personajes tan importantes como Capitán América.

[review]

Soldado. Guardián. Guerrero. Leyenda.

 

A lo largo de diez mil años y a través de un millar de campos de batalla, Gilad Anni-Padda ha recorrido los rincones más tenebrosos y misteriosos de la historia. Pero tanto horror, tanto derramamiento de sangre y tanta guerra constante le han acabado pasando factura al hombre que responde al mito de El Guerrero Eterno, por lo que ha renunciado a sus deberes como el Puño y el Acero de la Tierra para disfrutar de una vida tranquila de retiro. Pero cuando una sangrienta venganza que hunde sus raíces en el lejano pasado tiene lugar en el presente, deberá decidir si regresa o no a la senda de la guerra… por culpa del niño que lo traicionó hace miles de años…

 

De la mano del escritor Greg Pak (Planeta Hulk), un habitual en las listas de los más vendidos del New York Times, y los dibujantes Trevor Hairsine (X-Men: Génesis mortal) y Clayton Crain (Matanza), este tomo recoge los cuatro primeros números de la serie que Comic Vine define como “repleta de acción, muy bien escrita y con un potencial inmenso”.

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