Mask: Puro pulp

El concepto de justiciero enmascarado ha sido parte esencial de la historia del cómic. Incluso antes de la aparición de los superhéroes ya existían las historias de oscuros personajes que han decidido dedicar sus vidas a defender a los débiles y oprimidos, sin los vistosos poderes de las futuras generaciones de luchadores contra el crimen. La aparición de Superman a finales de los años 30 lo cambiaría todo, pero el público ya se había familiarizado con los conceptos básicos de esta clase de narrativa. Y es que no podemos olvidar que la génesis real de este mundillo está en una variación del mundo del pulp, un amalgama de géneros e ideas que triunfó a principios del siglo XX. Con el pulp no hablamos de un género específico, si no más bien de un formato, el de las novelillas baratas que contenían excitantes historias, de cierto espíritu transgresor a pesar de su aparente sencillez, y que gracias a su reducido precio acabaron en las manos de los amantes de las emociones fuertes. Considerado en su momento un ejemplo de literatura chabacana y facilona, lo cierto es que su influencia es incuestionable en la cultura popular.

Primeros encuentros
Primeros encuentros

El pulp acabó trascendiendo su formato, y los personajes y ambientes más definitorios de esta corriente pronto llegaron a los seriales radiofónicos o a los cines, donde se emitían por episodios las aventuras de justicieros que servirían de inspiración a varias generaciones.

A pesar de que, como decía, el pulp era un conglomerado de ideas y géneros, que van desde la ciencia ficción al terror cósmico pasando por los héroes enmascarados, el modelo más reconocible de estas novelillas era el ambiente sórdido de la serie negra, donde la ley ha perdido su razón de ser y es pervertida por diabólicos conspiradores que operan en las sombras. Es ahí donde entran nuestros héroes enmascarados, dispuestos a cruzar los límites impuestos por unas leyes al servicio de la corrupción, enfrascados en cruzadas personales para que la justicia brille con fuerza.

A pesar de que el tiempo dorado del pulp quedó atrás hace muchos años, es una gozada mirar hacia atrás, y reencontrarse con una propuesta tan llena de posibilidades para las historias de hoy en día. La épica de el bien contra el mal tan sencilla y vistosa que ofrece todavía tiene un lugar para los aficionados a un tipo de historias que siguen levantando pasiones.

Dynamite se ha convertido en un editorial de referencia en cuanto a recuperación de este espíritu. Su oferta es de las más variadas del panorama del cómic americano, con franquicias cinematográficas, recuperación de clásicos como Vampirella y, cómo no, una extensa oferta centrada en los conocidos personajes de los años 30. Justicieros como The Spider, Black Terror, o The Shadow campan por las viñetas de las colecciones de Dynamite, un lujazo para los amantes del pulp puro y duro. Amenazas en un grotesco entorno urbano donde la justicia se tambalea ponen a estos pintorescos personajes al límite en cabeceras que están funcionando muy bien, y que algunos clamábamos por ver traducidas y editadas en nuestro país.

Por suerte para todos, Aleta ha escuchado nuestras plegarias, y nos trae este estupendo crossover en el que los principales protagonistas de los seriales pulp se parten la cara con la enésima conspiración en la sombra.

Detrás del proyecto como principal impulsar, Alex Ross, viejo conocido de los aficionados por ese estilo tan característico que imprime a toda su obra. Desde luego, su visión del mundo del superhéroe no deja indiferente a nadie, y ha sido artífice de grandes obras como “Kingdom Come“.

La verdad es que, a estas alturas, da la impresión de que está todo inventado, y ni siquiera este grupo es una novedad. Ya se editaron una serie de novelas en los años de esplendor del pulp donde todos estos personajes se encontraban para hacer frente a enemigos comunes. Ross y el guionista de esta miniserie, Chris Roberson, se han encargado de situar el material original en una perspectiva del siglo XXI, que además sirve como estupenda presentación de los héroes de la casa para todos aquellos que todavía no los conozcan. Sí, chicos y chicas, incluso el concepto de crossover tiene sus precedentes ilustres en la explosión pulp.

El nuevo Zorro
El nuevo Zorro

La historia que nos ofrece Roberson es una reflexión acerca de los límites últimos de la justicia y la naturaleza de esta. Justicieros como La Sombra, Green Hornet o Spider ven como el poder de la ciudad cae en el Partido de la Justicia, que impone un régimen de opresión amparado por las leyes que ellos mismos dictan. En esta situación límite, algunos ciudadanos empiezan a ver la diferencia entre ley y justicia, y la necesidad de luchar en los límites de ambas para recuperar la libertad de una ciudad sometida por la mano de fanáticos, convencidos de actuar en beneficio de un bien mayor.

En estos 8 números que recopilar Aleta encontraréis un repaso a quién es quién en el universo pulp de Dynamite. Veremos a algunos de los clásicos como Green Hornet y su inseparable Kato, o descubriremos el origen de otros tantos como el nuevo Zorro o Black Bat. Cada uno de ellos es una demostración de carisma, aparte de una idea muy distinta de justicia, que incluso llevará a enfrentamientos entre los miembros de este grupo por accidente. Le beligerancia de La Sombra encontrará su contrapartida en la escrupulosa fe en el sistema de Black Bat, al mismo tiempo que ambos se diferencian de la visión zen de Green Lama. Aunque el trabajo con los personajes no es lo más notable de Mask.

Cuando se trabaja con tantos personajes, es imposible el detalle, salvo que sea una colección a largo plazo. Mask tiene 8 números, así que Robinson decide que el foco de atención sea la aventura y la acción, con un muy buen resultado en cuanto a coherencia y fluidez narrativa. Muchos de estos personajes cuentan con colección propia, y es ahí donde se podrá investigar sobre las motivaciones del héroe (aunque en el pulp, lo normal era que el misterio rodease al protagonista). Lo que importa en esta obra es el avance inevitable hacia el enfrentamiento con un misterioso villano que ha tomado las riendas de la ciudad sin que nadie percibiese sus manejos ocultos. Una historia sencilla y clásica, que, efectivamente, es una demostración clara de las fuentes de las que bebe Mask, con todos sus tópicos y clichés que, en este caso, son lo que otorga personalidad propia a estos 8 números de pura acción.

Al trabajo gráfico, tenemos dos dibujantes muy distintos. Por un lado, el citado Alex Ross. Voy a decir algo que lo mismo me granjea enemigos acérrimos, pero Ross no es, precisamente, uno de mis dibujantes favoritos. Su estilo fotorealista es una genialidad a la hora de plasmar sus ideas para ilustraciones y portadas, pero nunca me han acabado de convencer cuando dibuja un cómic. Me resulta demasiado estático, y tanta espectacularidad acaba por aburrirme, aparte que sus diseños para los uniformes de los superhéroes me parecen bastante infernales. No quiero decir que sea un mal dibujante, pero es una cuestión personal sobre su concepción del mundo super.

Lo que pasa en Mask es que, aunque hay mucho de lo que digo, la forma en la que ha reinterpretado el aspecto visual del pulp me  parece muy convincente; el entorno urbano de los años 30 es un auténtico lujo que se corona con la magnífica revisión del aspecto visual de los héroes y los ricos contrastes que rubrican el gran trabajo de un autor muy cómodo en el género que defiende.

Una lucha a vida o muerte
Una lucha a vida o muerte

El problema es que Ross sólo aparece durante un número y es sustituido por Dennis Calero. La propuesta de este dibujante es más lineal que la ofrecida por Ross, más centrada en los claro oscuros y en la efectividad del diseño de página. Hace un buen trabajo, con momentos realmente brillantes, pero las comparaciones son odiosas, y en este caso el veterano Alex Ross gana la partida por goleada. aunque repito, Calero es un artista muy capaz y con muy buenas soluciones narrativas que no desmerecen para la nada la lectura de la obra.

Mask es de esas colecciones especiales, que nos dejan muy buen sabor de boca por la esencia misma del proyecto.  El bien contra el mal, giros imposibles en tramas trepidantes, personajes carismáticos sometidos a situaciones de vida o muerte… ingredientes básicos para un homenaje en toda regla a una forma de entender la narración que tanto ha inspirado a los autores de hoy. Esperemos que sea un éxito indiscutible, y Aleta se atreva con las colecciones pulp de Dynamite. Algunos estamos impacientes por más.

Aleta Ediciones nos trae un estupendo tomo que recopila los 8 números de la edición americana. Encuadernado en rústica, en su interior encontraremos 240 páginas a todo color y con fabulosos extras, como galerías de ilustraciones de grandes nombres como Sean Phillips o Francesco Francavilla.

Alex Ross ha dejado su impronta en el mundo decómic gracias a un estilo muy reconocible. Desde los años 90, este ilustrador y dibujante nacido en 1970 se ha paseado con éxito por las grandes editoriales del mercado americano, dejando para el recuerdo obras tan laureadas como Marvels o Kingdom Come

Chris Roberson es un aclamado autor de ciencia ficción que ha recibido con alegría la llamada de la industria del cómic. Ha colaborado con las grandes editoriales del medio, y ha mezclado estos trabajos con su carrera como escritor de éxito.

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¡Antes de los superhéroes, existían las Máscaras!

La Sombra. El Avispón Verde y Kato. The Spider. En 1938, esos vigilantes enmascarados operaban al margen de la ley, trabajando de forma independiente y llevando el miedo a los corazones de los malvados. Pero cuando los corruptos políticos del Partido de la Justicia transforman Nueva York en un estado fascista regido por hampones, cuando un régimen opresivo permite que fuerzas de choque encarcelen a quien ellos desean, extorsiona y ejecuta a los inocentes, cuando la mismísima ley se vuelve injusta… ¡La justicia debe ser impartida por los fuera de la ley! Superados en número y en armamento, los legendarios vigilantes emergen de las sombras para luchar junto al Zorro, el Lama Verde, Miss Fury y Black Bat! Nueve famosos héroes pulp, juntos de nuevo por primera vez en un conflicto épico! ¡La Ley contra la Justicia!

Este volumen incluye la miniserie de ocho números creada por Chris Roberson, Alex Ross y Dennis Calero, extras que incluyen diseños de personajes y bocetos de Alex Ross y Jae Lee, además de una completa galería de ilustraciones de Alex Ross, Sean Phillips, Francesco Francavilla y muchos más.


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