Pantera Negra de Jack Kirby

¡El rey ha vuelto! ¡Larga vida al rey!

Eso debieron pensar los marvelitas en los ya lejanos años 70 del siglo XX. A mediados de esa década, se producía el sonado retorno de uno de los grandes artífices del éxito de La Casa de las Ideas; Jack Kirby vuelve al hogar.

El fabuloso tomo que ofrecen Panini y SD
El fabuloso tomo que ofrecen Panini y SD

Decir que Kirby es una leyenda del cómic es un poco de perogrullo. A estas alturas, cualquiera con un poco de culturilla comiquera sabe que este señor fue el gran impulsor de la Edad de Plata de los cómics, junto con su gran compinche en Marvel, Stan Lee. Rescataron de la oscuridad al género superheroico y lo incrustaron para siempre en la cultura popular. Su influencia supera el peso del tiempo generación tras generación. Aún hoy, los conceptos que introdujeron en aquella época de esplendor creativo son de importancia suma en las historias de Marvel. Sin Kirby, no podemos entender el cómic tal y como es en la actualidad.

Imaginad el impacto que supuso en su momento la marcha de Kirby, nada más y nada menos que a las filas de DC. Las desavenencias con el modelo creativo de Marvel y la idea de trabajar sus propias historias le llevaron a una sonora salida de La Casa de las Ideas, rumbo a la distinguida competencia. Lo cierto es que en esta época firmó su etapa más personal (si es la mejor o no lo dejamos a juicio de vosotros, lectores), enfrascado en una reflexión constante acerca de la naturaleza del héroe, sus puntos en común con la divinidad y la construcción de las mitologías. El resultado fue la creación de Los Nuevos Dioses y la saga del Cuarto Mundo.

Era cuestión de tiempo que Kirby pusiese de nuevo su talento al servicio de Marvel. Tras esa brillante etapa en DC, donde gozó de una libertad creativa sin precedentes en su carrera, estaba claro que las condiciones al sentarse en un tablero de dibujo no serían las mismas que antes de su partida. En esta etapa, Kirby ejercería un control sobres sus creaciones mucho más intensa, dedicándose a labores de escritura y dibujo.

Los lectores estaban entusiasmados por el retorno del Rey, pero al mismo tiempo, las dudas razonables empañaban la entrada de la leyenda en las oficinas de Marvel. Nadie dudaba de su talento, pero mucho había pasado en el mundo del cómic desde la explosión creativa provocada, precisamente, por Kirby y sus compañeros. Su reconocible estilo, tosco y rudo, quedaba en entredicho tras la aparición de decenas de dibujantes que, inspirados por su arte, se hacían un hueco en al industria gracias a una cantidad ingente de novedades artísticas y narrativas. Además, tras décadas de creaciones inolvidables, muchos se preguntaban si al maestro le quedaba algo que contar.

Kirby supo zanjar el asunto con una nueva demostración de talento incombustible y resistencia creativa. Para esta segunda etapa, Kirby se guardaba en la chistera aportaciones tan enormes e importantes como Los Eternos, que se han convertido con el tiempo en otra de las piezas clave de la mitología Marvel. Se reencontró con otra de los grandes personajes surgidos de su inagotable imaginación, el Capitán América (muy distinto en todos los sentidos al que perpetró durante la Segunda Guerra Mundial).

La primera aparición de T´Chala en las páginas de 4F
La primera aparición de T´Chala en las páginas de 4F

Pero hoy vamos a centrarnos en la llegada de Kirby a la cabecera principal de uno de los grandes personajes que creo a mediados de los 60. Pantera Negra aparecía por primera vez en los 4 Fantásticos, durante esa primera época en la que Lee y Kirby reescribían la historia del cómic. T´Chala se presentaba como el monarca de la nación de Wakanda, un país semi oculto a los ojos del mundo, que tras ese aparente aislamiento era una de las grandes potencias tecnológicas del planeta. La ancestral nación había conseguido combinar sus tradiciones tribales junto con un incesante avance científico gracias al uso del vibranium, un material de extrañas características y origen extraterrestre. La milenaria casa de los Pantera Negra ha mantenido bajo control el poderoso mineral, que puede ser un peligro en las manos equivocadas. El último de todos ellos, T´Chala, que además de ser el aventurero dirigente de este curioso país es una mente brillante al nivel de los grandes del universo Marvel (del tipo Reed Richards o Tony Stark).

Pantera Negra, aparte de su carácter exótico, tiene el valor histórico de haber sido el primer héroe de color de La Casa de Las Ideas. Marvel, desde el comienzo, ha tenido una sensibilidad especial con los asuntos de la calle y las problemáticas sociales. Los cambios raciales en Estados Unidos su reflejo en la aparición de Pantera Negra. De hecho, cuando el personaje consiguió su propia colección, el racismo y la situación del continente africano fueron temas recurrentes. Este planteamiento adulto y reflexivo convirtió a Pantera Negra en una colección especial, que buscaba un tipo de lector con inquietudes.

Así se encontró Jack Kirby a Pantera Negra cuando llegó de nuevo a sus manos. Y Kirby tenía muy claro el tipo de personaje que era T´Chala y los cambios que marcarían el rumbo de su estancia en la cabecera. La crítica social y los conflictos raciales desaparecieron sin dejar ni rastro, tras la decisión de Kirby de transformar la colección de Pantera Negra en una serie orientada a la aventura.

Kirby recuperaba así lo que él consideraba la esencia del rey de Wakanda, una excusa perfecta para la emoción y el exotismo que el contexto del personaje regalaba a escritores dispuestos a ejercicios de imaginación a la antigua usanza. El legendario autor recorría los más extraños parajes a la búsqueda de objetos de poder que despertaban la codicia de seres amorales y ambiciosos, a los que el honorable guerrero africano paraba los pies. En esa forzoso enfrentamiento contra el grupo conocido como los Coleccionistas, Pantera Negra se las verá con los peligros de la tumba del rey Salomón o la ciudad perdida de los Ronin inmortales, por poner dos ejemplos de la apuesta de Kirby por la aventura. La esencia pulp es la protagonista, la misma que a los pocos años dará como resultado sagas como la de Indiana Jones. Muchas de las situaciones en las que se ve envuelto T´Chala podían ser protagonizadas sin problemas por esta clase de héroes.

Los 13 números escritos por Kirby se convierten en una odisea al más puro estilo clásico, protagonizada por un héroe que se mueve solo por el ansiado regreso al hogar. Un hogar, por cierto, que encontrará en pleno conflicto, a cuenta de las ambiciones de su propia familia.

Kirby en estado puro
Kirby en estado puro

Kirby, a esas alturas de su vida, ya era un autor en plena madurez creativa, y su estilo está en pleno apogeo. El dinamismo, la fuerza de los personajes, el sentido del drama y de la acción son la nota constante de su trabajo. Viejos conocidos para los lectores habituales de Kirby, que encontrarán en Pantera Negra alguna de las soluciones visuales más potentes de su carrera, como alguna viñeta a página completa realmente espectacular. No decepciona en absoluto, gracias un Rey en estado puro, convencido de la identidad de su propuesta.

El resultado no convenció del todo a los fans, que echaban de menos el contenido reivindicativo de la etapa anterior. Ni la crítica ni el público encontró sentido al giro de Kirby, que quizá bebía de influencias que, a esas alturas, muchos consideraban superadas en el mundo del cómic. La aventura de Kirby en esa segunda oportunidad con Marvel fue tan efímera como importante, y acabó abandonando la colección y la editorial tras apenas un año al frente.

Por suerte, el tiempo pone cada cosa en su lugar. Es de justicia, más allá del contexto en el que nació esta etapa, que se recupere para el público de hoy en día. Pantera Negra de Kirby no es la colección que los lectores de la época esperaban, pero es, sin duda, un cómic extremadamente divertido, clásico, emocionante, con sentido completo y llena de estupendos momentos de un Kirby valiente. Panini, en su estupenda recuperación de clásicos casi olvidados (pero que despiertan el hambre coleccionista al más pintado), ofrece en esta fantástica edición la oportunidad perfecta para conocer (o recordar) la aportación a la mitología de un personaje que, es posible, merezca mejor suerte editorial.

Un espectáculo visual
Un espectáculo visual

Pantera Negra, en la Marvel del siglo XXI, es un personaje que gana enteros. Se ha convertido en pieza clave del mogollón que Hickman orquesta desde Los Vengadores, como miembro de pleno derecho de los Iluminati. Ha pagado un precio muy caro por sus acciones: Wakanda es una sombra cenicienta de su pasado glorioso, y su propio pueblo ha repudiado a su otrora glorioso monarca. La tragedia parece que se ceba con el héroe más noble, y me temo que tenemos Pantera Negra para rato en estas colecciones. Además, sabemos que será uno de los pelotazos de la nueva fase del Universo Cinematográfico Marvel con película propia. Es genial que el propio sello reconozca el potencial de este personaje tan básico en su historia, a pesar de que ha sufrido etapas muy olvidables. Esperamos que esta entrada en los cines sea por la puerta grande, y certifique la grandeza de T´Chala, que, creo yo, siempre ha merecido algo más. De momento, podemos disfrutar de la mejor cara de su versión viñeta, y con todo el lujo de esta edición tan redonda.

Perdámonos en el lado más exótico de Marvel. A disfrutar.

Panini y SD ofrecen este fabuloso tomo en su línea Limited Edition, esto es, una edición reducida a 1500 copias. El tomo recupera los números #1 a #13 de la colección original americana publicada a finales de la década de los 70. 248 páginas en una edición de lujo que debe estar en tu bibllioteca. 34´95 es el precio recomendado de este excepcional recopilatorio.

[review]

¡Las aventuras en solitario de Pantera Negra, como sólo su genial creador podría narrarlas! A mediados de los años setenta, Jack Kirby regresó a La Casa de las Ideas para acometer algunos de sus más ambiciosos proyectos. Fue entonces cuando se puso al frente de una colección del Rey de Wakanda que escribiría, dibujaría y editaría en solitario. Es El Rey desatado, construyendo historias cargadas de originalidad y de conceptos salvajes. ¡Un desafío gráfico y narrativo para tus sentidos!

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