Doctor Extraño: La caída de los vampiros

El tomo editado por Panini
El tomo editado por Panini

Hoy os proponemos un poco de nostalgia, dedicada a un personaje que tiene un lugar especial en la leyenda que es Marvel. Aunque su camino no goza de tantos aplausos como otros de los héroes de la casa, es un icono inconfundible dentro del universo que Stan Lee y sus compinches idearon en los míticos inicios de la Casa de las Ideas. El Doctor Extraño se encargaba de introducir en el cosmos marvelita conceptos mágicos y místicos que no encontraban lugar en las historias habituales perpetradas por Lee. Lo cierto es que en aquella época de cambios y experimentos, cualquier cosa valía dentro del complejo mundo que definía a Marvel. Con un ojo siempre puesto en la calle, Lee medía con mucha intuición lo que el público exigía, y es por eso que dentro del universo cohesionado de los héroes enmascarados que servían de pilar a la editorial, había una órbita protagonizada por personajes muy diferentes. Héroes de las artes marciales se daban la mano con monstruos clásicos, e incluso hechiceros casi todopoderosos mantenían batallas mágicas con seres de infinidad de dimensiones.

El Doctor Extraño se convirtió en uno de los favoritos del público, hasta el punto que Strange Tales, la revista que lo vió nacer en 1963, acabaría por rebautizarse con el nombre de nuestro protagonista de hoy. Las historias llenas de aventuras esotéricas se ganaron a pulso un lugar en el corazón de los lectores, una vía de escape para aquellos lectores que buscaban algo más que tipos enmascarados intercambiando directos a la mandíbula. De hecho, durante mucho tiempo, la aventuras del Doctor Extraño transcurrieron al margen de los héroes de Marvel, en un micro universo propio aderezado por una serie de secundarios míticos y los viajes del Hechicero Supremo de un mundo fantástico a otro.

La colección se mantuvo en este limbo narrativo hasta que llegó Roger Stern. Justo el momento que hoy nos interesa.

Stern es de los grandes escritores de los recordados años 80 de Marvel. Los aficionados a Spiderman recordamos su etapa al frente del trepamuros como una de las mejores de toda su historia, pero su aportación a la mitología de Marvel pasa por casi todas las grandes cabeceras de la editorial. Y si tenemos que hacer una selección de grandes éxitos, sería una injusticia ignorar el gran trabajo que hizo con el Doctor Extraño, gracias sobre todo a este ciclo argumental de gran importancia para todo el universo marvelita.

En La caída de los Vampiros, Stern construyó un potente arco narrativo donde definía para el futuro al propio Doctor, pero también la presencia de seres sobrenaturales en todo el comos de Marvel. Los monstruos clásicos no eran unos extraños a los cómics de La Casa de las Ideas, y a partir de los 70 los kioscos se llenaron de tebeos protagonizados por el Hombre Lobo (en cuyas páginas nacería el Caballero Luna) o el mismísimo conde Drácula.

El tenebroso señor de los vampiros
El tenebroso señor de los vampiros

De hecho, el mítico chupasangre transilvano protagonizaba La Tumba de Drácula, colección de gran éxito y muy recordada por los lectores veteranos. La aparición de estas colecciones era un hito de gran importancia en la evolución del medio, puesto que significaba todo un paso adelante para las editoriales de cómic, que en aquellos años estaban lastrados por la versión más cortante del Comics Code, el infame código autorregulatorio de los contenidos en las editoriales de cómics. Por supuesto, en las condiciones exigidas por dicho código, estaba totalmente prohibida la presencia de lo sobrenatural y terrorífico en las compañías que lo firmaron. Marvel, pionera en esto de relajar las presiones del Comics Code, introdujo seres del imaginario del cine de horror para disfrute de los fans, que pronto convirtieron estas revistas en auténticos éxitos de ventas.

A pesar de este impacto inicial, con el tiempo estos seres cayeron en el olvido, y sus colecciones desaparecían según crecía el desinterés de los lectores. Incluso la popular La Tumba de Drácula cerró en 1979, dejando al señor de los vampiros huérfano de colección.

A pesar de ese mundo tan diferente del que procedían los seres protagonistas de estas colecciones, estaban integrados dentro del universo Marvel, así que más de una vez cruzaron sus caminos con los de los héroes de la editorial. De hecho, Drácula y el Doctor Extraño ya se habían enfrentado con anterioridad. Algo normal, si entendemos que ambos personajes procedían del oscuro mundo de la cara mágica de La Casa de las Ideas.

Stern se propuso en su aportación al Doctor Extraño el cierre definitivo de las aventuras de Drácula dentro de la mitología Marvel, a cuenta del último gran intento del rey de los vampiros por hacerse con el mundo de los vivos.

Stern encontró a un Doctor Extraño en pleno duelo, abandonado por Clea, su gran amor interdimensional. El escritor cambió las reglas de la propia colección al conseguir que el protagonista se integrase de manera definitiva con el entorno poblado de supertipos propio de la casa. Esto fue así gracias a la aportación de secundarios, escogidos con mucho acierto por Stern, que servían de nexo entre la magia de Extraño y la acción de colecciones como Vengadores.

Artistas invitadas
Artistas invitadas

A cuenta de la búsqueda del Darkhold, libro ancestral que contiene la magia para hacer de Drácula un ser invencible, vemos como el Doctor se alía con seres de lo más variopinto, que van desde la Bruja Escarlata, Blade el cazavampiros (cuya presencia era inevitable) o el detective sobrenatural Hannibal King. El Darkhold, versión Marvel de todos esos volúmenes malditos que pueblan la literatura de horror, todavía anda suelto por el mundillo de la editorial, y no hace mucho hemos visto al Daredevil de Mark Waid inmiscuido en la búsqueda del libro de marras, acompañado de toda una corte de monstruosidades.

Stern puso toda la artillería en un enfrentamiento mágico con grandes momentos y emociones fuertes. Con dos protagonistas como los que tenía al frente de su historia, el resultado debía ser grande y definitivo. Para ello contó con los lápices de Dan Green, un narrador de primera. Consiguió que el psicodélico mundo de magia y encantamientos fuese un despliegue de imaginación con ciertos riesgos. La historia de Stern gana enteros gracias al trabajo de un dibujante dispuesto a dar brillo a la historia y dar sentido visual a los cambios de ritmo propuestos por el escritor. Si añadimos que el entintado corre a cuenta de Terry Austin, auténtica leyenda en su campo, el trabajo final sobre el tablero de dibujo es de esas pequeñas joyas que es bueno revisar de cuando en cuando.

El Doctor Extraño ha tenido una suerte irregular. A pesar de esa condición de indispensable dentro del universo Marvel, ha terminado como secundario de lujo o visitante eventual. Por suerte para el mundo, parece que su importancia gana peso gracias a su aportación a la actual etapa de Nuevos Vengadores, como miembro de pleno derecho de los Illuminati. A este resurgir como Hechicero Supremo se añade la buena noticia de su entrada por todo lo alto en el futuro del universo cinematográfico Marvel, con una película que llevará su nombre propio (protagonizada por una estrella emergente como Benedict Cumberbatch).

Por otro lado, dentro de poco veremos la reedición por parte de Panini en formato de lujo la mítica La Tumba de Drácula, con el otro gran protagonista de nuestro viaje de hoy. Por eso es necesario recuperar este momento álgido en la carrera de ambos, un ciclo argumental que cambió el panorama en las tinieblas de Marvel durante muchos años (porque, como sabemos todos, nada permanece en el mundo de los cómics).

La caída de los Vampiros se editó en formato Marvel Gold, e incluía los números de la colección original USA Doctor Strange del #56 al #62. incluye artículos explicativos acerca de la historia de la edición original de este trabajo, así como una galería de ilustraciones de diversos autores. El precio de venta al público es de 15 euros.

[review]

Una de las más ambiciosas historias del Doctor Extraño, escrita con pulso maestro por Roger Stern y dibujada por un puñado de extraordinarios artistas. El Señor de las Artes Místicas se une a Blade, la Bruja Escarlata, la Capitana Marvel y Hannibal King para hacer frente a un terrible plan de Drácula contra la humanidad: el Amo de los Vampiros ha encontrado la manera de poner el planeta a sus pies. La clave está en un poderoso libro de hechizos. Quien se haga con él, tendrá el futuro en sus manos.

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3 Comentarios

  1. Me parece que si el título del artículo se basa en el del cómic debería intentar profundizar un poco más en el cómic que en la historia de los años que lo rodean. Aunque me ha parecido una buena redacción (eso no lo dudo), no me ha parecido atractiva, pues esperaba una reseña del cómic, que es lo que decía el título.

  2. Pues siento que no veas de utilidad el artículo, pero creo que era importante contextualizar el motivo por el que se editó este cómic. Hablamos de una obra que se publicó en 1983, y si no se pone en perspectiva puede resultar ridículo hablar del contenido de este arco argumental. De hecho, esta obra se escribió con un motivo editorial claro que, me temo, debe ser explicado y es de gran utilidad a la hora de entender la importancia histórica del material contenido en este tomo. El título hace referencia, efectivamente, al ciclo argumental en el que su realidad histórica, personajes y autores son tan importantes como lo que ocurre en estos números. En todo caso, me apunto tu crítica, que siempre son bienvenidas, sobre todo si son educadas y certeras como la tuya, para próximos artículos. Muchas gracias por comentar.

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