‘Siempre nos quedará París’ de Ray Bradbury

Aunque se acerca el tercer aniversario de su muerte, la obra del autor americano Ray Bradbury sigue siendo recordada. ‘El hombre ilustrado’ ha sido homenajeada en Los Simpsons y ‘Fahrenheit 451’, su novela sobre el papel del libro en una sociedad totalitaria, sigue siendo citado entre las grandes distopías. El próximo 16 de junio, el sello Minotauro homenajeará una vez más a Bradbury con una edición especial de ‘Las crónicas marcianas’, su novela/antología sobre la conquista del planeta rojo. Esta edición de lujo conmemorará los sesenta años de Minotauro con el primer título que publicó este sello del grupo Planeta.

'Siempre nos quedará París' de Ray Bradbury

Sin embargo, entre reediciones y homenajes, Minotauro ha publicado ‘Siempre nos quedará París’, una antología de material inédito que nos da una oportunidad más de acercarnos a la obra del autor con veintiún relatos y un poema:

“Massinello Pietro”

“La visita”

“Los campos crepusculares”

“El asesinato”

“Cuando la rama se quiebra”

“Siempre nos quedará París”

“Mamá Perkins viene para quedarse”

“Dobles”

“Pater Caninus”

“Llegada y salida”

“Risas postreras”

“Veraniega pietà”

“Lejos de casa”

“Charla de desalmohada”

“Venga conmigo”

“Corazón de manzana Baltimore”

“El reencarnado”

“Remembranza, Ohio”

“Si los caminos vuelven a cruzarse”

“La señorita Appletree y yo”

“Encuentro literario”

“Norteamérica”

Los cuentos de ‘Siempre nos quedará París’ a menudo son pequeñas viñetas de tono marcadamente emotivo e intimista. Hay muchos ingredientes típicos de la prosa de Bradbury: su tendencia a la nostalgia, su pasión por los pequeños pueblos americanos y su capacidad para combinar el humor y la reflexión.

Varios de los relatos (Massinello Pietro”, “Venga conmigo” o “Risas postreras”) se centran en personajes carismáticos y ciudades europeas (quizás carentes para nosotros del atractivo que puede tener la Europa del sur en el imaginario norteamericano). También hay historias de miedo, dominadas por la persecución, el castigo y la paranoia al estilo de Richard Matheson, como “El asesinato”, “Mamá Perkins viene para quedarse” o “Remembranza, Ohio”. Sin embargo, frente a estos ejemplos de narración con más cuerpo, hay muchos relatos más pausados y emocionales. Las viejas amistades y el amor paternofilial hacen su aparición en cuentos como “Corazón de manzana Baltimore” o “Veraniega pietà”. Muy a menudo el amor y el microcosmos de la pareja dominan la narración, con múltiples escenas de vida conyugal (los primeros flirteos, los primeros años, la madurez y aparente crisis de una pareja o el ocaso de una relación que va más allá de la convivencia). Los relatos con un finísimo sentido del humor (como “Mamá Perkins viene para quedarse”, “Charla de desalmohada” o “Encuentro literario”) contrastan con algunos más emotivos, como “Si los caminos vuelven a cruzarse” o el maravilloso “Llegada y salida”. Quizás entre los más personales e intimistas se encuentran también los que encuentro un poco más gastados, en los que la emotividad se fuerza un poco con temas algo vistos, como en “La visita” o “Cuando la rama se quiebra” y que chocan con la originalidad de otros como “La señorita Appletree y yo”.

No es una antología llena de acción o crítica social. Para los que admiraban la ciencia ficción del autor, sin embargo, hay un cuento que recupera el encanto de ‘Las crónicas marcianas’. Respecto a la denuncia social, quizás destaca el poema final, que trata sobre la inmigración a Estados Unidos y que resuena especialmente tras la tragedia de Lampedusa. Quizás la etiqueta de género de esta antología pueda llevar cierta confusión y habrá que esperar cierta amplitud de miras por parte del lector, ya que hay más realismo que elementos fantásticos en ‘Siempre nos quedará París’, lo que puede ser confuso dado el sello que la ha publicado.

Ray Bradbury

Minotauro ha editado ‘Siempre nos quedará París’ como parte de la colección Biblioteca Ray Bradbury. La antología, publicada en rústica con solapas, tiene 208 páginas y cuesta 18,90 € (o 7,99 € en su edición digital). El traductor de la obra es Miguel Antón, que también ha traducido ‘A ciegas’ de Malerman o ‘Nación’ de Terry Pratchett.

A pesar de los altibajos en cuanto originalidad, la mayoría de los relatos funciona más que bien. En parte, se disfrutan por su brevedad, ya que los cuentos de esta antología van directos al grano sin perder belleza. Quizás alguno de los relatos peca de no acabar de quedar claro (no he acabado de conectar con “Los campos crepusculares” o “Risas postreras”) y a menudo se sacrifica trama (raramente los relatos tienen inicio, desarrollo y fin) a favor del tono o de la exploración psicológica de los personajes. Con todo, si no molesta el tono dulce y carente de tensión del libro, la lectura resultará bastante placentera tanto para aficionados como para los que no conozcan a Bradbury.

[quote]En Siempre nos quedará París, una colección de veintiún relatos y un poema nunca antes publicados, el inimitable Ray Bradbury logra de nuevo lo que pocos escritores han hecho tan bien: nos deleita con una prosa que sorprende e inspira, a la vez que revela verdades y da pie a pensamientos profundos. Sus relatos nos emocionan en su reflexión acerca de las flaquezas y debilidades humanas, y lo hacen con la magia de siempre. Ya sea explorando las innumerables maneras de renacer, las circunstancias que pueden convertir a un hombre en un asesino, o llevándonos de nuevo a Marte, Bradbury nos abre su mundo. 

Un mundo que nos absorbe y nos conmueve.[/quote]

[review]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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