Palahniuk habla de ‘El club de la lucha 2’

‘El club de la lucha’ fue la primera novela escrita por el señor Chuck Palahniuk, elaborada mientras se ganaba la vida trabajando como mecánico y cosas similares, redactada en hojas sueltas y servilletas usadas. A pesar de no ser un escritor “de escuela”, Palahniuk se convirtió rápidamente en una estrella del medio gracias al éxito de esta obra, éxito propiciado en gran parte por la magnífica adaptación cinematográfica realizada por el director David Fincher y protagonizada por dos grandes estrellas de Hollywood como son Edward Norton (‘El Increíble Hulk’) y Brad Pitt (‘Se7en’). Y tras muchos años, ahora llega su secuela en formato cómic.

Chuck Palahniuk
Chuck Palahniuk

Esta misma semana el primer número de ‘El club de la lucha 2’ llega a las tiendas de cómics estadounidenses, publicado por Dark Horse. Para muchos fans de la novela de Palahniuk esta es la forma en la que concluye una espera que comenzó allá por 1996 cuando esta fue publicada. El cómic viene firmado por el propio Palahniuk y por el artista Cameron Stewart, ayudado del gran David Mack que se encargará de las portadas de los diez números de los que consta la serie.

Hay que tener en cuenta que esta serie retoma el final de la novela de Palahniuk (concretamente ocho años después) y no el de la película de Fincher, entre los que hay notables diferencias. Ahora Marla Singer está casada con el “narrador”, cuyo nombre ahora sabemos que es Sebastian, y son padres de un chico llamado Junior. El narrador nos describirá como nuestro protagonista le está fallando a su hijo, de la misma forma que su padre le fallo a él. Recientemente el señor Palahniuk ha concedido una entrevista en la que ha hablado largo y tendido sobre la obra, y no ha tenido reparos en comentar las críticas recibidas por lo bidimensionales que le han resultado sus personajes a cierto sector de la crítica, tanto si hablamos de la novela como del cómic.

Los críticos de la novela original ‘El club de la lucha’ decían que los personajes eran planos y bidimensionales. Quejas similares surgieron a raíz del trabajo de Cameron Stewart. Yo abrazo estas críticas. Vivimos en una era de “realismo sucio” y aunque disfruto de las historias de Raymond Carver, Tobias Wolff y Joyce Carol Oates, no quiero escribirlas. Llamar bidimensionales a mis personajes puede verse como una descripción mitológica. Odín, Coyote, Raven, Zeus y la Biblia son poco realistas, pero ilustran la conducta humana de una forma épica.

En cuanto a los motivos que llevaron a Palahniuk a llevar esta secuela al noveno arte, el autor comenta lo siguiente:

La escritora de thrillers Chelsea Cain hizo el papel de matrona en este proyecto. Me invito a cenar con los autores Matt Fraction y Brian Michael Bendis, y desde el mismo momento que la conversación comenzó, esta se centró en llevar ‘El club de la lucha’ al cómic. El medio y el concepto estuvieron unidos desde el principio. Un nuevo medio, para mi, es una oportunidad de convertirme en estudiante de nuevo, y de ser la persona más tonta en una habitación llena de expertos. Esa persona, yo, es la que más tiene que ganar. Lo que aprendo aquí tendrá influencia en mi futuro como escritor. Después de esto, me encantaría continuar en el mundo de los cómics. La prosa ha sido mi primer amor, pero siempre es de ayuda guardar una amante o dos por ahí. Además los cómics mejoran mi forma de escribir. Si James Franco tiene éxito en adaptar al cine mi novela ‘Rant’, yo voy a estar ahí para escribir la secuela como cómic.

Sobre sus compañeros en esta aventura, Cameron Stewart y David Mack, Palahniuk parece estar muy satisfecho con su trabajo:

Muchas de las técnicas de Cameron me han servido de inspiración. No teme usar objetos incompletos. Por ejemplo, dibujar solamente ojos o bocas evitando u ocultando el resto de la cara. Esto centra la emoción del momento y mantiene la atención del lector de forma más efectiva. Los estudios de marketing muestran que la gente se ve atraída por formas humanas incompletas, y de ahí viene la proliferación de maniquís sin cabeza. La cara completa resuelve la tensión. La imagen incompleta pospone la tensión, ayudando a construir el clímax de la historia. Cameron está tan comprometido con la mansión victoriana del Proyecto Caos que construyó un modelo tridimensional de ella que le permitió “fotografiarla” desde cualquier angulo o distancia con completa consistencia.

En cuanto a David, hemos sido amigos durante años. Me siento muy halagado por el hecho de que él se haya encargado de las portadas, y también me siento impactado porque él es muy bueno en representar el subconsciente. Desde mi punto de vista, Cameron es el artista ideal para representar lo consciente y David para lo subconsciente. Sus portadas hacen las veces de la secuencia de créditos en la película de David Fincher.

¿Estará este cómic a la altura de la novela y la película?

Fuente: Bleeding Cool

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