Batman 66 y Green Hornet: Un poco de loca nostalgia

El arte de Ty Templeton
El arte de Ty Templeton

Admito, para empezar, que nunca he tenido mucha simpatía por la serie sesentera protagonizada por Batman. Nunca entendí del todo su humor, su histrionismo pop o el planteamiento que hacía del personaje. Uno es hijo de los 80, y mis primeros encuentros con el Caballero Oscuro ya ofrecían una versión oscura y callejera que ha primado como canónica hasta el día de hoy. La serie de Adam West me parecía en anti Batman, una broma de mal gusto que mutilaba el espíritu del cruzado de Gotham City.

Lo cierto es que, puesto en perspectiva, aquella serie no distaba mucho de los cómics protagonizados por el personaje allá por los 50 y 60. El Batman de la época era una dulcificación infantil del concepto creado por Kane y Finger a finales de los años 30, y la exageración de ese concepto en viñetas dio como resultado el delirante espectáculo de televisión. Con los años, la serie se ganó los galones para ser considerada de culto, con todos los ambiguos matices que esto conlleva, y se cuentan por miles los seguidores y fans que coleccionan toda la colorida memorabilia relacionada con su psicodélica versión del murciélago y familia. Es innegable la fascinación que ejerce aquel Batman 66, algo increíble si se tiene en cuenta que la serie duró únicamente tres temporadas en la parrilla televisiva. Aunque muchos conocimos la Batmanía gracias a la película de Tim Burton de 1989, lo cierto es que aquella explosión ya tenía su precedente en el increíble éxito de esta versión televisiva, que tuvo un impacto en la cultura pop pocas veces visto con anterioridad a su emisión. Cómo no, siempre quedan nostálgicos dispuestos a recuperar el espíritu de esa serie, a pesar de los años que han pasado desde la cancelación del programa.

Alex Ross y sus portadas son todo un lujo
Alex Ross y sus portadas son todo un lujo

Por ejemplo, Kevin Smith. Creo que necesita pocas presentaciones, y en el mundo viñeta es de sobra conocido por sus escasas pero exitosas apariciones como guionista de personajes tan básicos como Daredevil o el propio Batman. Bien es cierto que, antes de su llegada al mundo de los cómics ya había puesto su nombre en el candelero gracias a aquella inolvidable Trilogía de New Jersey, donde se incluía esa maravilla de lo pequeño llamada Persiguiendo a Amy (creo que todavía sigue siendo su mejor película, con creces). Smith pertenece a una generación crecida delante de la tele, que glorifica aquellos programas que formaron parte de su educación audiovisual. No podía ser otro el encargado de llevar a buen puerto un proyecto como este, que necesita del amor de fan para un resultado tan loco como óptimo. En este caso, Smith no se encuentra solo en su labor como escritor, y cuenta con la ayuda de un compinche habitual, Ralph Garman, estrella de la radio americana que colabora con el barbudo director de New Jersey en sus apariciones en el medio.

Ambos proceden del mundo de la comedia más disparatada (y, a veces, cafre de más), así que vienen como un guante al tono que las aventuras de este Batman pop pide a gritos. Con un respeto casi místico por el material de origen, Smith y Garman regalan al lector el retorno a las coloridas y absurdas aventuras de un Batman que desconcierta a los que estamos acostumbrados al personaje al límite que protagoniza la oscura encarnación comiquera del mismo.

El aguijón de Green Hornet
El aguijón de Green Hornet

La acción comienza con la amenaza de robo de la gran colección de fósiles del explorador italiano Franco Bollo. Bruce Wayne se encarga de la protección de tan valioso cargamento a bordo del expreso de Gotham, cuando hace su aparición Britt Reid, editor y alter ego del justiciero (y perseguido por la ley) Green Hornet. El choque entre ambos aventureros está asegurado, pero…¿Serán capaces de olvidar sus rencillas y usar su ingenio combinado para impedir una conspiración urdida por sus peligrosas némesis?

Batman está localizado, pero, quizá, muchos os estaréis preguntando quién batnarices es Green Hornet. Pongamos un poco de contexto histórico al personaje.

Avispón Verde nace como serial de radio en la década de los años 30, como tantos otros personajes del pulp. Ya entonces quedaban marcadas las ideas básicas que se han mantenido en el personaje a través de los años, como su identidad secreta y habilidades. Contaba las aventuras de Britt Reid, editor del periódico The Sentinel, oculto tras la identidad de Avispón para introducirse en las redes criminales haciéndose pasar a sí mismo por criminal (de ahí que al enmascarado se le considere un fuera de la ley, a pesar de su incansable cruzada). Cuenta con la ayuda de Kato, su mayordomo oriental que da el toque de exotismo con su maestría en el combate cuerpo a cuerpo y las artes marciales. En origen, Green Hornet estaba emparentado con el célebre Llanero Solitario, ya que ambos personajes contaron con los mismos creadores. De hecho, los dos comparten apellido y se daba a entender que Britt era descendiente del héroe del oeste.

La fama del Avispón le permitió saltar de la radio a los cómics y, cómo no, a la televisión, el gran espectáculo en los aos 60. La serie apenas duró una temporada, pero fue un éxito enorme, que permitió, entre otras cosas, el despegue de la carrera del legendario Bruce Lee en estados unidos, ya que era el encargado de dar vida a Kato en su  versión televisiva. Y sí, efectivamente, Green Hornet tuvo su cameo en el otro gran pelotazo televisivo de justicieros pop, y, junto a su inseparable Kato, asomaron su cabecita en la serie protagonizada por Adam West. Al final, ambas series se cruzaron y se realizó un crossover que duró dos episodios, titulados A Piece of the Action y Batman´s Satisfaction. Esto fue posible a que ambas series tenían el mismo productor, William Dozier, que supo sacar rédito a sus dos gallinas de oro. El personaje ha sobrevivido al paso del tiempo, y hoy en día podemos seguir sus aventuras dentro del catálogo de la editorial Dynamite (Aquí en España hemos visto publicados Mask y la versión steampunk de sus aventuras como parte del elenco de Legenderry, ambas reseñadas en esta Web)

Hornet: especialista en entradas dramáticas
Hornet: especialista en entradas dramáticas

Años después, la historia se repite, y ambos héroes vuelven a cruzar su camino, con el mismo espíritu de aquellos maravillosos años. Smith y Garman perpetran este divertido ejercicio de nostalgia armados de la inocencia naif del amterial original, pero conscientes del tono autoparódico necesario para que una propuesta así sobreviva a los cánones del siglo XXI. Los juegos de palabras, las deducciones absurdas, los argumentos imposibles, la moralina irritante del Batman de West, los cachibaches disparatados o incluso los cameos inesperados hacen acto de presencia como ingredientes básicos de un episodio de la serie original.

Y, cómo no, los villanos se hacen con su pedacito de gloria. En especial, la inevitable aparición de Joker, en su versión interpretada por el recordado César Romero, sin duda la más histriónica y desmadrada encarnación del príncipe payaso del crimen (Siempre me he imaginado a Jack Nicholson tragándose de seguido todos los episodios protagonizados por Romero de Batman 66)

Ty Templeton es el encargado de la parte visual del invento, y tengo que decir que su trabajo es una auténtica gozada. Capta de manera brillante la esencia de aquella serie y la lleva a su terreno, respetando la caracterización de los personajes y el dinamismo que caracterizaba el algo esquizofrénico aspecto del programa. No paran de pasar cosas, y Templeton construye un cómic fluido, inquieto y extremadamente divertido, que hará las delicias de los fans de aquella estética tan característica. Templeton se une a la fiesta de la nostalgia, gracias a un fenomenal y entusiasta trabajo a los lápices.

El Joker y sus bromas
El Joker y sus bromas

En las portadas tenemos a un peso pesado de la ilustración como Alex Ross, que en este aspecto de su trabajo me deja con la boca abierta (no tanto como dibujante de cómics). Una pena que en la edición de ECC no se incluyan las simpáticas portadas alternativas dibujadas por el excepcional Mike Allred acompañado de su compinche habitual,  Laura Allred. Son una maravilla llena de devoción por la explosión pop de la serie original, que tan bien sienta a un dibujante tan especial como Allred.

Ahora que llega el verano, Batman 66/Green Hornet es una lectura muy agradecida para esos momentos de descanso al borde de una piscina. Un buen rato de divertimento sin complejos, realizado por gente que conoce muy bien las posibilidades de la aventura a la que nos invitan. Este Batman retro es una locura, que te encantará, seas o no (como el que suscribe) fan irredento de la serie de los 60.

¡Nos vemos en el mismo Bat canal, a la misma Bat hora!

Batman 66/Green Hornet se nos ofrece en un vistoso tomo que recopila los seis números de la serie original publicada en USA. 128 páginas encuadernadas en cartoné y a todo color que recuperan la esencia del recordado Batman del serial de los 60. Edita ECC, y su precio de venta al público es de 14´95 euros.

[review]

El aclamado guionista Kevin Smith se une a uno de los grandes de la radio, Ralph Garman, para narrar una aventura bellamente dibujada por Ty Templeton y repleta de toda la locura que encumbró a la serie de televisión de Batman.

Ver en Whakoom

11 Comentarios

    • Pues es que depende de gustos. A mí la serie me parece el anti Batman, como explico en el artículo. Y con los años he aprendido a darle el valor de producto de su época que tiene, pero de ahí no pasa. Por eso me ha gustado este cómic, aunque soy incapaz de aguantar un chascarrillo de Butt Ward más de cinco minutos en pantalla. No soporto ni la estética ni el tono, aunque me parece estupendo que a la gente le guste, porque son capaces de conectar con ese tipo de sentido del humor. A mí no me sale, salvo en ejercicios de respetuosa autoparodia como la de Kevin Smith. Hay productos de culto y nostalgia que no van conmigo, como este, o la serie original de Battlestar Galactica, o la mismísma Star Trek (hala, aquí, haciendo amigos), precisamente por las mismas razones. Pero es una cuestión personal mía. Fíjate. Se puede no ser fan de Adam West y ser Batmaniaco hasta las trancas. La raza humana es fascinante.

    • oooohhh tio, la orginal de galactica es la caña. Yo tb soy hijo de los 80, pero tanto el Batman de West como Galáctica son dos series fascinantes, quizás no le hayas cogido el punto. Pero en su momento derrochaban creatividad, inventiva e imaginación. Todas ellas han sido las precursoras de lo que hay ahora, sin ellas no tendríamos mucho de lo que disfrutamos ahora, supongo que les doy una valoración distinta a la personal.

    • Claro, si a eso me refiero, y como digo, entiendo su valor. Pero no conecto con la serie por motivos totalmente personales de entender al personaje de una manera totalmente distinta. No soy un fan precisamente de la estética de los 60 y el humor naif. De hecho, me irritan bastante. Eso no quita valor a la serie, y en el artículo queda bien claro que es un posicionamiento mío y nada más que mío, entendiendo lo que siginificaron tanto Batman como el Avispón (serie que aguanto un poco más porque no cae de manera tan evidente en el humor facilón) para la historia de la televisión y de los propios personajes. Es más, como digo en la reseña, tampoco había grandes diferencias entre lo que ocurría en el Batman de la viñeta y la serie de televisión. Que época más aciaga.

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