‘La balada del norte: Tomo 1’, de Alfonso Zapico

La balada del norte

Alfonso Zapico siempre ha hecho que viajásemos en cada una de sus obras. Hemos seguido los pasos de Bertenev en la revolución de Crimea con ‘La guerra del profesor Bertenev‘, nos trasladamos junto al violinista Yechezkel Damjanich desde Budapest a Jerusalén en la época convulsa situada entre el fin de la II Guerra Mundial y la creación del estado de Israel en ‘Café Budapest‘, conocimos mucho más sobre James Joyce en la ganadora del Premio Nacional del Cómic de 2012, ‘Dublinés‘ y seguimos los pasos de Vasco Núñez de Balboa en ‘El otro mar‘, además de seguir a Zapico en el viaje con el que se documentó para hacer ‘Dublinés’ en ‘La ruta Joyce‘. Sin embargo, en esta ocasión el autor asturiano se ha centrado en un hecho histórico que le pilla mucho más cercano, quizá no en el tiempo, pero sí en el espacio pues en ‘La balada del norte‘ narrará los hechos acaecidos en 1933, en lo que sería la gestación de la Revolución asturiana de 1934.

La balada del norteEn la entrevista que le hicimos en noviembre de 2012 tras haber ganado el Premio Nacional del Cómic, el autor ya nos comentó que, según sus propias palabras estaba trabajando en una historia centrada “en una pequeña historia que tiene como escenario Asturias en los años previos a la Guerra Civil. Quiero hacer un pequeño análisis de aquella sociedad, y tocar algunas teclas: movimientos obreros, ebullición política, huelgas, crisis… Una vuelta atrás para entender quizá un poco mejor cómo estamos cambiando hoy”.

Y precisamente todo esto es lo que vemos en ‘La balada del norte‘. Es indudable la cercanía y familiaridad que tiene Zapico con los hechos narrados en esta obra, pues refleja magistralmente el clima político de la época, además de contar con detalle la vida opulenta de los ricachones propietarios de las minas, así como la miseria y trato inhumano al que se veían sometidos sus trabajadores más rasos. Aquellos que, como el que escribe esta reseña, se han criado en una zona en la que la minería tuvo una gran importancia histórica, sabemos que las condiciones de aquellos rudos y laboriosos trabajadores no era para nada envidiable y Zapico, buen conocedor de estos detalles, ha sabido plasmar con gran acierto los entresijos de la actividad minera, así como la jerarquía de la misma, donde los dueños se mantenían alejados de la mina y ni siquiera aparecían cuando ocurría una desgracia, enviando a algún representante o abogado en casos extremos. Este orden jerárquico queda excelentemente establecido en la escalofriante y brutal escena de la mula, impresionantemente contada tanto gráfica como narrativamente, que se halla comprendida entre las páginas 65 al 69. En esta escena, además de comprender el papel despótico del odiado ingeniero en la mina, comprobaremos la maestría de Alfonso Zapico a la hora de narrar una historia que, como dice Enric González en el prólogo de la novela gráfica, nos dejará sin aliento.

En medio de este escenario, conoceremos a Tristán Valdivia, uno de los protagonistas del cómic, el cual tras un periodo poco exitoso como periodista y editor frustrado en la capital, vuelve a su pueblo natal, en Asturias donde se encuentra su padre, el Marqués de Montecorvo, propietario de varias minas de la zona. A su vez, para el marqués trabaja Isolina, hija de Apolonio, capataz de una de las minas, con la cual inicia una historia de amor que consigue que Tristán maneje su vida de un modo mucho más distinto y positivo a como la estaba planteando. Y en medio de esta historia de amor, ambos se verán inmersos en la conspiración minera que, como bien sabemos, acabaría siendo uno de los detonantes de la Guerra Civil Española.

Alfonso Zapico ha dotado a esta obra de su toque característico, sin embargo, ha hecho cosas que podrían hacer que lleguemos a catalogar ‘La balada del norte‘ como una de sus mejores obras, o incluso, la mejor. Por ejemplo, es notable la introducción que realiza con los acontecimientos ocurridos hasta el momento en el que comienza la historia para que el lector se sitúe, no solamente en el tiempo, sino que también se haga un esquema mental del clima político y social en el que se encontraba la Asturias y la España de la época. También conseguimos que viajemos a aquella época, gracias a las noticias del periódico a dos páginas que de vez en cuando introduce.

La balada del norte

Y si hay algo que hace bien Alfonso Zapico es describir a cada uno de sus personajes. Gracias a las vivencias y decisiones de los mismos, conseguimos ponernos en su piel, empatizar con cada uno de ellos y ver los asuntos que se narran en la historia desde el prisma de cada uno. Por ejemplo, vemos cómo indaga en el sentido de la justicia de un hombre rudo y de una educación limitada como Apolonio, pero a su vez, con una gran catadura moral, un líder entre la gente de su entorno, un fiel consejero y un hombre de familia de la cabeza a los pies.

Además, Zapico no solamente roza la perfección en su forma de narrar esta historia, sino que también en su dibujo. Como ya he comentado en otras reseñas del autor, su dibujo no es realista, sino que más bien realiza un dibujo más caricaturesco, al más puro estilo ‘tebeo’. Sin embargo, sus personajes llenos de detalles, los elementos del paisaje, las vestimentas o los edificios, entre otras cosas, consiguen dotar del realismo que una historia como la que se cuenta en ‘La balada del norte’ requiere. Además, he de destacar un recurso que me ha parecido digno de tener en cuenta, a saber, el hecho de que cuando dibujaba los sucesos de la mina, lo hacía sobre fondo negro, otorgando de este modo un toque más oscuro a unos sucesos que, generalmente, tenían ese tono mucho más lúgubre y triste.

La balada del norte

No hay duda de que con ‘La balada del norte’ Alfonso Zapico se ha coronado y ha conseguido que todos los que hayamos leído esta detallista, realista y apasionante historia, estemos, al igual que si de un final de temporada de una serie de televisión se tratara, ansiosos por saber cómo continúan los acontecimientos en el segundo tomo de la obra.

La balada del norte‘ ha sido publicado por Astiberri Ediciones en una cuidadísima edición cartoné de tapa dura y página gruesa de dimensiones 18,5 x 26 cm e introducción de Enric González. La obra consta de 232 páginas en blanco y negro y lo podemos encontrar por 18€. Pertenece a la Colección Sillón Orejero.

Alfonso Zapico nació en Blimea, Asturias, en 1981. Trabaja en proyectos educativos del Principado de Asturias. Es ilustrador de prensa en diarios regionales asturianos, como ‘La Nueva España’, ‘Cuenca del Nalón’ y ‘Les Noticies’. En 2006 se estrena en el mercado francobelga con ‘La guerra del profesor Bertenev’, el cual será publicado en 2009 por Dolmen Editorial. En 2008 publicó ‘Café Budapest’ por medio de Astiberri Ediciones, editorial con la que ha publicado todos sus trabajos a excepción del mencionado anteriormente. Con ‘Dublinés’ (2011), obra que refleja la vida de James Joyce, consigue ganar el Premio Nacional del Cómic 2012. A partir de esta obra nace ‘La ruta Joyce’, que es su trabajo documental para realizar ‘Dublinés’ y que lo acabó adaptando en forma de cómic. Finalmente, en 2013 realizó ‘El otro mar’, que sería la obra previa a ‘La balada del norte’, obra que realizará en dos tomos.

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La Balada del NorteLa balada del norte

Los mineros se rebelan

Madrid, 1933. Tristán Valdivia, periodista sin periódico, editor sin éxito y amante sin ilusión, abandona la capital para volver al norte. Allí le espera su padre, el marqués de Montecorvo. Son tiempos difíciles para el país, inmerso en las convulsiones de la II República, y el viejo aristócrata debe mantenerse a la cabeza de su feudo particular: la Compañía Minera del Noroeste.

De la negrura de los valles mineros de Asturias surgen personajes luminosos, y bajo el ruido atronador de las minas de carbón se escucha el susurro de una canción antigua. Los viejos y nuevos tiempos chocan brutalmente poniendo a prueba al protagonista, pronto a la Humanidad entera. Éste es el sonido de La balada del norte.

Alfonso Zapico, Premio Nacional 2010 con Dublinés, lanza en esta ocasión su mirada a una realidad que le toca de cerca, para recrear con pulso firme unos tiempos convulsos de grandes desigualdades, donde se sitúa la gestación de la Revolución asturiana del 34 como telón de fondo.

La balada del norte. Tomo 1

Fan de Rocky, Superman y, en definitiva, el buen cine, tanto moderno como clásico. Disfruto con un buen libro así como leyendo a Mark Waid o a Alan Moore y viendo dibujar a Alex Ross o los Romita entre otros. También disfruto con videojuegos tanto actuales como de antaño con las consolas de 8 y 16 bits y me entusiasman las series tipo sitcom o de ciencia ficción. @GigioPoloux

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