Gotham Central 2: Payasos y lunáticos

Por segunda vez abrimos las puertas de la que es, posiblemente, la comisaría más peligrosa del planeta viñeta. En el primer volumen (cuyo análisis en esta página puedes leer aquí), Ed Brubaker y Greg Rucka ponían todas las cartas sobre la mesa y construían uno de sus momentos más inspirados en las páginas de una serie de arcos argumentales que dejaban muy claras las líneas de esta obra. La idea básica es llevar la mitología de Batman a un nuevo nivel, anclado en el realismo crudo y callejero. Gotham Central es la otra cara de la ciudad/mito, las bambalinas de esos pintorescos enfrentamientos entre el Caballero Oscuro y sus estrafalarios adversarios. Es la historia oculta de las personas que sufren las consecuencias de la locura, atrapados en las redes de un entorno urbano que parece tener vida propia. Un monstruo de cemento y cristal insaciable, que exige su sacrificio de sangre.

Gotham Central tomo 2
El tomo que presenta ECC

La última línea de defensa son los policías de Gotham, que además de lidiar con seres extirpados de una pesadilla, hacen frente a sus propios monstruos. La corrupción en el departamento, los intereses políticos o las luchas de poder convierten a los pocos policías decentes de la ciudad en héroes anónimos, que no esperan ninguna gratitud por su trabajo. En la presentación de la serie, el equipo formado por Brubaker, Rucka y Lark demarcaban el sórdido entorno urbano a pie de calle como gran protagonista de su propuesta, pero conscientes de que un concepto así quedaría cojo si no fuese por la fuerza de los personajes. Ahí residía la potencia de estos primeros arcos argumentales, donde la vida de estos hombres y mujeres se retrataba ante nuestros ojos, hasta el punto de quedar marcada para siempre por la muerte o la culpa.

La vida sigue en la Unidad de Crímenes Mayores tras los acontecimientos del primer volumen. Han llorado a los caídos, y continúan con sus luchas profesionales y personales. En este tomo encontraremos varios arcos argumentales que comienzan con la presentación de Stacy en Ensueños y Soñadores. Esta simpática señorita tiene una labor fundamental dentro del departamento de policía de Gotham. Su labor es encender la Batseñal, puesto que ningún policía de la ciudad puede, oficialmente, llamar al Cruzado de la Capa, ya que el departamento nunca ha reconocido oficialmente la existencia de esta leyenda urbana. En primera persona, Stacy nos conduce de manera amable al interior de la comisaría, a los pequeños detalles del día que hacen que estos tipos con placa no se entreguen de manera súbita a la locura descontrolada de Gotham. Pequeños esbozos de vidas corrientes trazados con la melancolía marca de la casa por parte de Rucka. Para este nexo entre arcos argumentales, el dibujo queda en manos de Bryan Hurtt, aunque sigue una línea respecto al trabajo de Michael Lark y no es un cambio rotundo en la estética predominante de la serie. Menos habilidoso con los personajes, eso sí, pero su trabajo no desmerece ni estropea la sensación de un pequeño descanso antes de la tormenta. Porque el segundo arco argumental de este volumen significa el regreso por todo lo alto del enemigo por excelencia de Batman. Sí, amigos y amigas, por fin hace acto de presencia el Joker.

Para la ocasión, Brubaker y Rucka dan un interesante giro al payaso del crimen y lo transforman en un asesino distante, preciso y metódico que confunde a los agentes encargados de resolver el asesinato del alcalde de Gotham. Un francotirador que elije en principio objetivos políticos pone en jaque a toda la ciudad, hasta que se descubre su auténtica identidad, aterrorizando a la población de Gotham City en plenas compras navideñas. Joker, al principio de la historia, cambia su metodología y recuerda al misterioso asesino en serie de la primera entrega de Harry el Sucio, aquel psicópata que escogía a sus víctimas desde los tejados y las ejecutaba con un rifle a distancia. Con cada paso, Joker volverá por sus fueros y se revelará como la amenaza asesina desquiciada y fuera de control de siempre. Cómo no, la presencia de Batman se hace inevitable ante el peligro que significa su némesis, pero serán los policías de la UCM los que miren de frente al abismo. Momentos estelares, el Joker en la sala de interrogatorios. La tensión se respira desde cada viñeta.

Joker en Gotham Central
Para Joker todo es una gran broma

En La vida está llena de decepciones entramos de lleno en un arco de género policíaco puro y duro. Un asesinato que se complica y una madeja de intereses que pueden tener conexión con la mafia ponen difícil las cosas a los detectives implicados en la resolución del crimen. Todo un pulso narrativo lleno de habilidad para los detalles, impregnado de ese ritmo denso tan propio de los relatos de serie negra. Los guionistas, expertos en el género, sacan la artillería y construyen un relato detectivesco donde, de nuevo, los personajes redondean una historia que quedaría en procedimental clásico si no fuese por estos retazos de humanidad que tan bien plantean Brubaker y Rucka. A los lápices, Greg Scott toma decisiones muy interesantes que captan el ambiente misterioso de la investigación. Excelente manejo de los primeros planos y los momentos de calma, que dan profundidad visual a los diálogos, omnipresentes en esta colección. Es interesante ver como maneja los silencios en la parte final del relato, ingenioso juego de contrarios visuales que funciona de maravilla. Sigue la línea marcada por Lark, así que no existe una ruptura visual que desvirtúe el resultado final . Un dibujante muy intuitivo que sabe que juega como reserva, así que no hace lucimientos innecesarios en beneficio de la continuidad narrativa.

Acaba el volumen el arco titulado Sin Resolver. Un caso de hace años regresa de manera accidental a la mesa del detective Driver. Pistas perdidas y el paso del tiempo ponen muy complicada la resolución del misterio, aunque Driver se lo toma como algo personal. Para que la verdad aparezca bajo el polvo del olvido, el detective acude a un viejo conocido que no pasa por su mejor momento. Bullock, antigua gloria del departamento de policía de Gotham paga muy caro el precio de sus pecados, y parece que alguno de ellos ha regresado para atormentarlo. Una historia sobre la redención, la culpa, y el precio de romper las reglas.

Bullock en Gotham Central
Bullock se enfrenta a sus fantasmas

Tras estas tramas principales, Brubaker y Rucka presentan decenas de líneas argumentales bajo la línea de fuego. Historias de hombres y mujeres, que son la auténtica columna vertebral de Gotham Central. Las piezas del esquisito collage de estos autores vivien de su portentosa habilidad para crear espacios decadentes y sórdidos, pero no se olvidan de remarcar que los policías de Gotham son seres humanos corrientes en el lugar más desquiciado del planeta. Viven, sueñan, se enamoran, guardan secretos y mueren en las calles de una ciudad donde es fácil caer en la desesperación. Ahí está el auténtico sentido de serie negra de esta colección. Los detectives de la UCM son perdedores que se enfrentan a la evidente falta de futuro, a una batalla perdida por un lugar en el que no hay resquicio para la esperanza. Pero, al igual que Batman, no se rinden, y se levantan cada mañana con la esperanza de que las cosas pueden ir a mejor. Aunque el precio de eso sea su vida, no será su dignidad. Entre el cinismo y la rendición generalizada, eso es lo que les transforma en héroes.

ECC publica este segundo tomo en volúmenes de tapa dura que recopilan la serie original. En este caso, encontraremos en su interior los números #11 a #22. 228 páginas a todo color en una edición muy cuidada que se traduce en un precio de venta de 28,50 euros.

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Los policías de Gotham City no solo se ven obligados a lidiar con la violencia y la corrupción de la ciudad más perjudicada por el crimen del mundo, enfrentándose a algunos de los peores maníacos homicidas que hayan existido, sino que también deben afrontar las actividades de un justiciero totalmente decidido a jugar según sus propias reglas. Y por si fuera poco, el Joker siembra el terror a lo largo y ancho del territorio urbano en plenas Navidades… cuando ejecuta de forma arbitraria con un rifle a varias personas, ¡y nadie está a salvo, ni siquiera el alcalde!

Payasos y lunáticos, el segundo recopilatorio en tapa dura de la multigalardonada serie Gotham Central, cuenta con guiones de los aclamados escritores Ed Brubaker y Greg Rucka y dibujo de Michael Lark, flanqueado en el apartado gráfico por Greg Scott, Brian Hurtt y Stefano Gaudiano.

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