‘ODY-C: vol 1 – Off to far Ithicaa’ de Fraction y Ward

Hace un par de semanas hablábamos de series de Image no publicadas en nuestro país, reseñando ‘The Wicked + The divine’ (tomo uno: ‘The Faust act’ y tomo dos: ‘Fandemonium’). La conclusión de ambas reseñas es similar: esta es una serie de excelente calidad y sorprende que no haya sido publicada en nuestro país.

Esta semana le toca al turno a una obra que despierta más dudas, a pesar de su indudable encanto y los grandes nombres que colaboran en ella. Hablo del primer tomo de ‘ODY-C’, titulado ‘Vol 1 – Off to far Ithicaa’, con guion del galardonadísimo Matt Fraction y dibujo y colores de Christian Ward. Con dos mentes como estas y un homenaje psicodélico a la Odisea (pero en versión gender-bent y espacial), ¿qué podría fallar?

Ody-C de Matt Fraction y Christian Ward

Pues bastante. Y, aun así, la obra continua siendo prometedora y teniendo un cierto encanto que hace querer más.

Matt Fraction, marido de la grandísima Kelly Sue DeConnick, triunfa con series como ‘Ojo de halcón’, que junto con David Aja acaba de terminar una grandísima etapa de la serie. También colabora con el canadiense Chip Zdarsky en ‘Sex Criminals’ la laureadísima obra de poderes y descubrimiento de la sexualidad que, sorprendentemente, tampoco ha sido publicada hasta ahora en España (aunque parece ser que Aleta pondrá remedio a eso). Christian Ward es un ilustrador singular, capaz de recrear con maestría escenas de acción, pero que a menudo simplifica formas y cuyas secuencias no siempre son fáciles de seguir.

Ody-C de Matt Fraction y Christian Ward

ODY-C tiene algo excelente: su guion. Este tomo narra la historia de Odyssia que, tras la guerra de Troiia, trata de volver a casa, con su mujer y su hijo. En esta reversión de la Odisea, Zeus ha eliminado al género masculino pero su hija Promethene ha conseguido recuperar la vida en forma de una raza capaz de gestar el óvulo fecundado de otra mujer. Dioses, mortales y monstruos cambian de género (no siempre tan binario como de costumbre) y utilizan la sexualidad como arma. En esta historia no faltan los horrores de la guerra y la necesidad de ser más inteligente que los mismos dioses para superar sus pruebas. El estilo de narración es altamente poético (alejado del sarcasmo y coloquialismo que Fraction usa en sus obras más famosas) y los aficionados a la cultura clásica disfrutarán de las referencias veladas y los epítetos que llenan el guion, tratando de imitar la escritura de Homero.

Ody-C de Matt Fraction y Christian Ward

ODY-C tiene algo que falla: su guion. Es a menudo confuso tratar de entender la acción, los personajes, las referencias a Troiia, las relaciones y personalidades de los dioses y su papel en la historia. Todos los capítulos conocidos de los viajes (los lotófagos, el Cíclope, Eolo…) suceden a menudo de manera un poco precipitada. La aridez clásica de la narración impide una empatía real con personajes como Oydissia, Ero o las chicas de la tripulación. Como ocurre a menudo cuando se reversiona una historia, hay cierta excitación en ver los eventos conocidos tomar nuevas formas, pero también algo de decepción cuando es obvio que no se puede desviar excesivamente del camino marcado.

Ody-C de Matt Fraction y Christian Ward

A nivel visual, ODY-C impresiona. Impresionan  los diseños de página como vidrieras coloridas, los diseños de personajes (armaduras, cascos, armas, vestidos y maquillaje). Las chicas de la tripulación contrastan con las comandantes, Zeuses una diosa corpulenta y terrible y Hera una seductora de largos cabellos y barba recortada. No se escatima en sensualidad y los colores son un viaje psicodélico impresionante, expresivo y atrayente, alejado de la frialdad de las historias del espacio que insisten en decorados blancos e higiénicos. ODY-C no teme en ensuciarse, en mostrar sangre y sexo, en embellecer la batalla. Las escenas de acción transmiten el terror esperado y entre las primeras páginas hay una batalla en un pasillo, similar a la escena del pasillo de la película ‘Old Boy’, en la que Odyssea no duda en cargarse el marco de una viñeta para lanzar a un enemigo por los aires de una patada. Hay exploración de un paraíso por niveles en un homenaje muy dantesco, complicada tecnología espacial y bellísimas deidades.

Ody-C de Matt Fraction y Christian Ward

A nivel visual, ODY-C puede decepcionar. Entre páginas detalladas se encuentran también muchas en las que las formas se simplifican demasiado, los paisajes están poco trabajados, el entintado cobra un aspecto excesivamente crudo e irregular y el color puede llegar a abrumar en su exceso. Cuesta prestar atención a todo. Cuesta que la sangre contraste lo suficiente entre páginas púrpura y rojizas. Y, sobre todo, cuesta encontrar el mismo nivel de dedicación en todas las páginas. El dibujo de Ward, cuando es bueno, resulta excelente. Y, sin embargo, cuando falla, falla estrepitosamente.

¿Es redimible esta serie? Por supuesto. ODY-C todavía puede encontrar su ritmo. Todavía puede definir su estética. Por ejemplo, parece ser que Ward trabajará directamente el dibujo en digital. Fraction ha acabado con otros proyectos y podrá centrarse en esta obra extraña, experimental, exigente y que, sin embargo, puede llegar a satisfacer a muy variados públicos.

[review]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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