Análisis de ‘Toy Soldiers: War Chest’

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

En 2010 salió al mercado ‘Toy Soldiers’, un juego de acción y estrategia que basaba su jugabilidad en el subgénero ‘Torre de defensa’, donde hay que defender un punto frente a hordas de enemigos. A diferencia de otros juegos de este mismo subgénero, ‘Toy Soldiers’ no se centraba solo en la base, sino que añadía la salvedad de poder dirigir la ación que se daba en el campo de batalla. Así, mediante zonas en las que situar nuestras defensas, que a su vez se podían controlar en primera persona, íbamos haciendo frente a las innumerables tropas del enemigo.

El juego, que estaba ambientado en la Primera Guerra Mundial, fue muy bien acogido por los jugadores, tanto por su cuidado diseño y jugabilidad, como por su innovación. Un año después, la desarrolladora Signal Studios lanzó una secuela llamada ‘Toy Soldiers: Cold War’. Esta se ambientaba en la Guerra Fría de comienzos de los 80, incluyendo varias novedades, como el uso de “cortinas de fuego” (permitían utilizar extras en la batalla, como un héroe similar a Rambo o un ataque de artillería entre otros) o el modo cooperativo. Nuevamente, la secuela de ‘Toy Soldiers’ fue muy bien acogida.

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

Cuando parecía que la saga había quedado relegada a un segundo plano, ya que habían pasado cuatro años sin nuevas secuelas, llega a nosotros ‘Toy Soldiers: War Chest’, un juego que agrupa todo lo bueno de las anteriores entregas.

La primera gran novedad es su ambientación. En lugar de tomar un escenario para el desarrollo de todo el juego, esta nueva entrega se divide, en principio, en cuatro escenarios. La excusa para ello es la variedad de juguetes.

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

Por un lado tenemos al Kaiser, quien proporciona ejércitos y diseños centrados en la Primera Guerra Mundial; le sigue Phantom, una soldado espacial que hará que podamos utilizar alta tecnología; por otra parte tenemos a Starbright, la típica muñeca que vive en el Mundo de la Gominola rodeada de unicornios y “osos amorosos” capaces de destruir todo a su paso, y por último, está Dark Lord, un guerrero sacado de un juego de rol que comanda dragones y otros seres fantásticos. Cada uno de los escenarios está cuidadosamente recreado, de hecho, por poner un ejemplo, en las misiones de Dark Lord no es extraño ver cartas por la mesa del juego ‘Magic’ o varios dados de rol de 20 caras.

Pero por si solo con estos cuatro tipos de ejército no bastaba, ‘Toy Soldiers: War Chest’ ha lanzado una versión llamada ‘Hall of Fame Edition’ que incorpora cuatro conocidos juguetes (aunque uno de ellos es una apuesta de Ubisoft): He-Man, Universo G.I. Joe (con los G.I. Joe y los Cobra) y Assassin’s Creed. Gracias a estas incorporaciones, que también pueden ser adquiridas de forma individual, el juego dobla su diversidad, aportando cada uno de ellos nuevos estilos y armas.

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

Las tropas o mejoras de cada ejército se irán añadiendo a lo largo de la partida. Es decir, al concluir una fase, esta nos otorga monedas y cajas de juguetes. Las primeras sirven para comprar nuevas tropas o actualizaciones de estas (alcance, daño y salud), mientras que las segundas nos facilitan al azar estos premios, orientados siempre al héroe con el que estemos jugando. Por otra parte, en el menú del juego encontramos una opción para seleccionar el héroe con el que queremos jugar (que al igual que ocurría en ‘Cold War’, será utilizado en el juego), pudiendo llegar este hasta nivel 20, y otra para personalizar nuestro ejército.

Además de las ya mencionadas tropas, ‘Toy Soldiers: War Chest’ tiene varios modos de juego: la campaña, que es común para todos los héroes, nos enfrenta a diferentes ejércitos, otorgándonos medallas y recompensas en base a nuestro resultado, además de contener cuatro niveles de supervivencia; por otro lado tenemos la campaña semanal, que viene a ser una serie de desafíos que tenemos que lograr terminar en una semana, obteniendo recompensas en forma de “cajas de juguete deluxe”.

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

En cuanto al multijugador, este ofrece cuatro modos. El clásico online para hasta 4 jugadores, y tres modos para dos jugadores: online o local, campaña cooperativa o campaña semanal cooperativa.

Como es de esperar en este tipo de juegos con desbloqueos, tenemos opción de comprar monedas con dinero real, aunque no es necesario salvo que queramos avanzar rápidamente, ya que tras concluir la campaña, tenemos monedas suficientes como para desbloquear todos los ejércitos al completo. Y en el caso de necesitar más, siempre podemos rejugar la campaña con otro héroe.

Pero, también he de decir que tras una semana en el mercado, el juego necesita urgentemente una actualización que subsane varios fallos, como que nos eche de la partida y no nos deje utilizar los héroes de ‘Hall of Fame’ ante el error “Tienda no disponible”, que solo podamos elegir el ejército del Kaiser porque el resto aparecen como bloqueados o que no podamos jugar online ante errores de conexión con el servidor. Estos errores, que permanecen solo durante un tiempo, son bastante molestos cuando llevamos avanzada gran parte del juego.

Análisis de 'Toy Soldiers: War Chest'

En cuanto al apartado gráfico, este logra el aprobado, pero sin lograr sorprendernos, haciéndonos casi pensar que estamos jugando a un juego en PlayStation 3 o Xbox 360 en lugar de en sus hermanas mayores. Si bien es cierto que prácticamente todo el escenario puede ser destruido, hay ciertas caídas de FPS notables que hacen que pensemos que el juego no está del todo optimizado.

Pese a estos fallos, ‘Toy Soldiers: War Chest’ es un juego lleno de diversión, sobre todo para jugar de forma cooperativa o contra otros jugadores. La variedad de desafíos que plantean las campañas semanales, así como la viabilidad de poder incluir nuevos ejércitos en el futuro, hacen de este juego una gran opción para los amantes de la estrategia. El juego, que llegó primero a PC, llega ahora a PlayStation 4 y Xbox One.

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