El Capitán Trueno nº 4

Capitán-Trueno-nº-4Tras el habitual saludo de Víctor Mora, el cuarto tomo de El Capitán Trueno publicado por Signo Editores, nos ofrece otro medio centenar de las historietas aparecidas originalmente en los cuadernillos  de ‘Super Aventuras‘ con cadencia semanal y precio de 1,25 pesetas. Los relatos comprendidos en el ejemplar comienzan con ‘¡La plaga!‘ y finalizan con ‘¡La furia de Krieger!‘.

Aunque el autor continúa haciendo uso de la fórmula de acabar casi todas las aventuras en un punto de gran peligro para los protagonistas, en esta ocasión, resulta perjudicial para los lectores de esta reedición, ya que este es el último tomo en el que se recogen los cuadernillos y, por tanto, la aventura que se narra en la última  historieta queda inconclusa.

¡La-furia-de-Krieger!

A lo largo de las cincuenta historietas recogidas en este volumen, no dejamos de asistir a una serie de hazañas, sin apenas pausa entre ellas, en las que el valiente y leal Capitán Trueno, siempre secundado por Crispín, Goliath y Sigrid, lucha por la paz, la justicia y el derecho a la vida.

Como complementos, el volumen cuenta con características similares a los anteriores: una sobrecubierta con doble solapa, un folleto suelto y dos artículos escritos por Antoni Giral. A continuación, realizo un análisis del contenido de cada uno:

elgorriaga-capitan-El primero de ellos, que aparece antes de la primera historieta, se llama ‘Aprobado con cambios‘. En él, a lo largo de sus seis páginas de duración, se nos explica cómo las aventuras originales del Capitán Trueno, al ser reeditadas años después, fueron sometidas a tal nivel de censura que, en ocasiones, el lector tenía que imaginarse el por qué de la muerte de un personaje (ya que, en 1956, no parecía haber ningún problema en ver a alguien ensartado por una flecha, pero sí en 1964). También se nos comenta que Ambrós dejó la colección porque no soportaba el ritmo de trabajo impuesto por Bruguera. Por último, se nos informa de un simpático detalle: El Capitán Trueno  sirvió como reclamo publicitario al compartir algunas de sus aventuras con el paje Elgorriaga, personaje creado como imagen de la marca comercial de la empresa de chocolates homónima.

-‘El nuevo dibujante de <<El Capitán Trueno>>‘, artículo de tres páginas situado entre las historietas 168 y 169, nos habla de la sustitución del dibujante regular Ambrós por Ángel Pardo (aunque el artista anterior todavía se encargaría de tres números más, antes de abandonar la colección de manera definitiva).

Por supuesto, el volumen continua ofreciendo una fiel reproducción de la edición de la colección original: el característico tinte de tono azulado de las últimas viñetas de cada aventura y la publicidad de la época, que se encontraba en la hoja interior de la portada. Sin embargo, en este volumen, nos encontramos con los casos excepcionales del cuadernillo 170 y del 171, en los que los anuncios, a todo color, aparece en la página final, con motivo de informar sobe la salida a la venta de la revista ‘El Capitán Trueno‘, cuyo primer ejemplar sería entregado a los lectores al adquirir el número 172 de la colección, por el precio extra de 2,50 pesetas . Aunque los aspectos negativos del tomo continúan siendo la densidad de la lectura, debida a la presentación sobrecargada de las páginas, y la poca manejabilidad del tomo, a causa de su tamaño, el primero de los inconvenientes debería verse solventado a partir del próximo volumen, ya que cambiamos las aventuras publicadas en los cuadernillos apaisados por las de los almanaques.

Como detalla curioso, cabe destacar que en la aventura 174 encontramos una viñeta que le resultará muy familiar a todos los compradores de la colección, ya que es exactamente la misma imagen que se forma en los lomos de los volúmenes cuando son colocados uno detrás de otro en el orden correcto, como puede verse en la imagen que acompaña a este párrafo.

CAPITAN_TRUENO

El ejemplar está editado en formato de lujo, con tapa dura, en blanco y negro (aunque incluye el color en las portadas interiores y en algunas de las imágenes integradas en los artículos), con un tamaño de 31×25 centímetros y con un total de 320 páginas. La colección al completo está a la venta por 1350 euros.

Víctor Mora, nacido en Barcelona, en 1931, logró la fama con exitosos cuadernos, tales como ‘El Capitán Trueno‘ (con los dibujos de Ambrós) y ‘El Jabato’ (con Francisco Darnís en la labor artística), ambas en 1956. También creó varios personajes para la Editorial Bruguera, entre los que podemos destacar ‘El sheriff King’ y ‘El Corsario de Hierro’. Es el autor literario de personajes que han traspasado nuestra frontera, como es el caso de ‘Sunday’ (junto a Víctor de la Fuente, en 1968) o ‘Dani Futuro’ (con Carlos Giménez, en 1969). Como novelista, tratando temas de reminiscencia social y política, ha escrito obras como ‘Els plàtans de Barcelona’ (en 1966), ‘Paris Flash-Back’ (en 1968) o ‘El tramvía blau’ (1984).

Miguel Ambrosio, más conocido como Ambrós, (nacido en Albuixech, municipio valenciano, en 1912, y fallecido en Barcelona, en 1992) comenzó a demostrar su valía como dibujante en  1947, gracias al cuaderno de ‘El Jinete Fantasma’ (escrito por Federico Amorós). Dado su estilo dinámico, limpio y bien dotado para las escenas de acción, en 1956 fue considerado la elección perfecta para encargarse de dibujar ‘El Capitán Trueno‘. En 1964, cuando llevaba cuatro años apartado de las viñetas, decidió regresar y colaborar con editoriales como Bruguera o Valenciana. En 197o, volvió a trabajar con Víctor Mora como dibujante de ‘El Corsario de Hierro’, aventuras que podían leerse en el semanario ‘Mortadelo’.

Beamount (nacido en Calahorra, municipio de Logroño, en 1922, y fallecido en Barcelona en 1994) empezó como colaborador en revistas como ‘Florita’ o ‘Merche’, a finales de la década de los cuarenta. Ya en 1957, durante tres años, entintó los lápices de Ambrós, tanto en la propia colección de ‘El Capitán Trueno‘ como en las apariciones del personaje en ‘Pulgarcito’.

Ángel Pardo (nacido en Santoña, municipio de Cantabria, en 1924, y fallecido en Villadiego, localidad de Burgos, en 1995) empezó su andadura en la editorial Bruguera en 1946, como dibujante de diversas revistas, entre las que podemos destacar ‘Pulgarcito’ o ‘El campeón’. En 1959, después de haber ilustrado algunos álbumes de cromos, pasó a ser el dibujante fijo de los cuadernillos de ‘El Capitán Trueno‘, aportando su propio estilo, cargado de brillantez y elegancia. No obstante, Ángel Pardo nunca tuvo problemas en compartir su labor en la colección con otros dibujantes, hasta que fue cancelada en 1968. Otras obras de aquella época en la que se pudo disfrutar de su trabajo fueron ‘Historias selección’ y ‘Joyas liteararias juveniles’.

El Capitán Trueno, adalid de la justicia, liberador del yugo de quienes profesan la esclavitud y desinteresado caballero andante, es uno de los personajes más populares de la historieta española.Concebido por Víctor Mora y Ambrós en 1956, sus aventuras fueron publicadas ininterrumpidamente hasta 1968, para ser retomadas posteriormente y continuadas hoy en día, cuando el personaje permanece vivo en manos de otros autores y se ha convertido en protagonista de un largometraje.Esta exclusiva colección, recoge una selección de sus mejores historietas, publicadas  por vez primera en estricto orden cronológico de aparición. Escritas por Víctor Mora, aparecieron tanto en el cuaderno ‘El Capitán Trueno‘ como en la revista ‘El Capitán Trueno Extra’, así como en otros títulos. Entre ellas, destaca la presencia de todas las entregas dibujadas por Ambrós, su creador gráfico, así como diversas aventuras ilustradas por, entre otros, Ángel Pardo y Fuentes Man.

Ver en Whakoom

¡No te vayas sin comentar!