El Ocultista: La magia llega a Dark Horse

Problemas mágicos
Problemas mágicos

El universo de Dark Horse continúa su lento pero seguro goteo en España gracias a Aleta, editorial que se perfila con cada decisión como una de las alternativas más importantes de este país. Su completo catálogo tiene una buena representación del mundo de los supehéroes con la aparición de universos con tanta solera como el citado de Dark Horse o Valiant, ambos remozados para los paladares de hoy.

Al igual que Valiant, hace ya años que Dark Horse intentó su internada en el saturado mundo de los supertipos, pero la idea no cuajó del todo y los personajes quedaron en la nevera hasta nuevo aviso. Con la diversidad que existe ahora en el mercado americano y gracias a la notable presencia de editoriales alternativas más allá del dúo Marvel/DC de toda la vida, Dark Horse se ha propuesto revitalizar aquel universo que resultó en un pequeño fracaso entonces. La mezcla de esos héroes de ayer con conceptos nuevos ha servido para que la mítica editorial americana tenga su público fiel entre tanta oferta.

Aquí ya han pasado por nuestras librerías Capitán Midnight (un homenaje al pulp y la edad de oro muy divertido) o X (implacable y expeditivo justiciero a medio camino de Batman y Punisher). Así que ahora toca el punto mágico con la aparición de El Ocultista, la entrada al universo de Dark Horse de todo un ejército de demonios, seres de dimensiones oscuras y toda clase de amenazas sobrenaturales que amenazan la existencia de los hombres y mujeres del planeta. La última línea de defensa contra todas estas criaturas es La Espada, un poderoso mago que posee los conocimientos de un milenario libro lleno de hechizos para combatir el poder del ejército del mal.

Como último portador, la espada ha elegido a Rob Bailey, un apocado estudiante universitario. El típico tipo sosete dentro de la línea recta vital, rumbo directo a una vida sin demasiados sobresaltos. Como no podía ser de otra forma, la vida adulta llama a la puerta de un chaval que ha huido de las complicaciones, y pide muy poco a su existencia. No pasa el mejor momento con su chica, que pide mucho más a su etapa universitaria, y su vida laboral se reduce a pasar las tardes en una mohosa librería de volúmenes antiguos y raros regentada por un simpático hombrecillo con cierta tendencia a olvidar cosas como pagar sueldos y tal. Lavida de Rob se complican a niveles salvajes cuando se topa con un extraño volumen que susurra su nombre. La Espada ha hablado, y hace acto de presencia justo para salvar la vida del joven, atacado por seres muy interesados en poseer el libro mágico.

El tomo publicado por Aleta
El tomo publicado por Aleta

Esta es la premisa que presenta Tim Seeley sobre una historia original de Mike Richardson, que se queda en segunda línea como editor de la colección. A lo largo de estos tres primeros números que recoge este volumen, seremos testigos de la conversión de Bailey en un mago casi todopoderoso, aunque en plena curva de aprendizaje y abrumado por los poderes que ha heredado. Por supuesto, entra en juego todo un elenco de personajes secundarios, como la detective Meléndez, o el grupo de magos cazarrecompensas decididos a cobrar el precio por la cabeza de La Espada. Los visitantes de esa cara oculta de la realidad también tendrán su protagonismo, claro, y por estas páginas se pasean desde espíritus cuervo a vampiros de los de toda la vida. Además, Rob vtendrá que hacer frente a una terrible duda: ¿Es él el que maneja al libro o es el libro el que ha convertido al joven en su títere?

El problema de El Ocultista es que es, de lejos, la colección más débil de las publicadas en España del catálogo de Dark Horse. Es una lectura rápida, con algún momento reseñable, pero en general da la sensación de que todo lo que ofrece ya lo hemos visto en alguna parte. Empezando por el protagonista, esta colección ofrece pocas cosas novedosas más allá del contexto creado para la ocasión, vistoso pero insuficiente. Rob Bailey es el enésimo post adolescente un poco llorón obligado a tomar decisiones por la presión de las circunstancias, pero tiene un extra de cliché irritante. Fui incapaz de empatizar lo más mínimo con la vida de este tipo, y es que en el fondo no sabemos nada de él. intuimos cosas, hay miradas a su pasado muy efímeras, que encima, a la larga, se convierten en fundamentales en la trama a pesar de ese acercamiento tan escaso. Y es que ese es uno de los grandes problemas de El Ocultista, la falta de equilibrio entre la información que se da y lo que se deja en el aire, en perjuicio de un lector que no sabe a qué atenerse. Se entiende que en una serie pensada a largo plazo se dejen preguntas sin respuesta, pero en la propuesta de Seeley se plantean demasiados interrogantes para jugar con un misterio que no engancha. Es terrible que cuando cierras las páginas de este cómic te de bastante igual todo eso que ha quedado flotando en el aire.

Todo ocurre de manera precipitada, lo que constata que el guionista sabe a donde va, pero pasando por su historia como Terminator por la guía telefónica. Está tan obsesionado con el último peldaño que los demás (los realmente importantes) se saltan de dos en dos. Entre medias, tanto el protagonista, como los secundarios o la naturaleza de la propia Espada se desdibujan como entes de interés, reducidos a conceptos que, como decía al principio, ya hemos visto en toneladas de cómics, series o películas.

Haciendo amigos
Haciendo amigos

Otro escollo que he encontrado en mi lectura es el inadecuado tono que se le ha concedido a la serie. Esto ya es más cosa mía, claro, pero El Ocultista se toma demasiado en serio para ser un cómic de entretenimiento puro y duro. Quizá, un toque de humor hubiese construido algo más consistente, pero los autores están demasiado centrados en demostrar que Rob es un tipo triste y superado por los acontecimientos. En los dos episodios finales todo el mundo se relaja un poco y parece que los personajes ganan, precisamente por esa rebaja de tensión. El problema es que la trama es tan simple que al final el desequilibrio viene por ese lado.

El dibujo de Victor Drujiniu tiene muy buenos momentos, pero peca de ser estático en exceso . Maneja bien el diseño de personajes y tiene claro como funciona la composición de página, pero le falta emoción, sobre todo en los rostros de los personajes (que se repiten hasta la saciedad). Además, no se si será por el cambio de entintadores o por las prisas, pero hay cambios notables de calidad entre episodios, demasiado visibles y que restan identidad gráfica al trabajo de Drujiniu.

El Ocultista queda muy coja respecto a sus compañeras de editorial. X y Capitán midnight ofrecen un trabajo mucho más completo y disfrutable, mientras que este título queda como un episodio de Buffy sin gracia. Pasas toda la lectura con la sensación de que tarde o temprano algo encenderá la chispa, pero ese momento no llega. Por supuesto, hay potencial. Y es cierto que en este volumen encontramos cinco números de una colección que puede dar mucho que hablar. Aunque, con este material inicial en la mano, Tim Seeley y Victor Drujiniu tienen mucho que demostrar.

Aleta presenta un tomo de excelente presentación que recopila los tres primeros números de la colección más el material publicado en Dark Horse Presents #11 y #13. 136 página encuadernadas en rústica con una buena selección de extras y bocestos que explican el proceso creativo de la colección.

Tim Seeley es dibujante y guionista, curtido en colecciones como G.I. Joe o Transformers. El cómic de creación propia Hack/Slash le proporcionó uno de los momentos ágidos de su carrera al ser adaptado al cine por Universal Pictures. También es conocido por ser el guionista de la colección de terror Revival, publicada en USA por Image y en España por Aleta, con críticas bastantes positivas.

Victor Drujiniu es un artista rumano relacionado sobre todo con DC, y de manera mucho más especial con el universo de Arrow. Con su participación en El Ocultista, da un paso más en su carrera más allá de sus trabajos con personajes como Batman o Liga de la Justicia Oscura.

Rob Bailey debe mantener el equilibrio entre tener novia, estudiar en la universidad y ser el nuevo portador de la Espada, un antiguo libro de hechizos que ha establecido un vínculo con él. Perseguido por un equipo de matamagos contratado por el poderoso Aiden Beck, el nuevo Ocultista deberá superar una prueba de fuego para aprender a dominar al poderoso tomo mágico, o sufrir a manos de mortales enemigos. Pero mientras lucha por su vida, nuestro héroe se pregunta si es él quien empuña esta enigmática arma, o si la espada le blande a él.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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