‘La tetería del oso malayo’ de David Rubín

La tetería del oso malayo portadaTal como hiciera Neil Gaiman en el arco argumental ‘El fin de los mundos’ de ‘The Sandman’, David Rubín reúne diferentes historias que se cuentan desde un mismo lugar, aunque a diferencia del autor inglés, no es en una taberna donde se reúnen a contarlas, sino que el punto en común es una tetería regentada por un oso malayo cuyo nombre es Sigfrido. Otra gran diferencia es la esencia de estas historias, que están lejos de formar parte de un mundo sobrenatural; son historias más personales, de conflictos que todo ser humano puede experimentar a lo largo de su vida. Es por ello que a ‘La tetería del oso malayo’ se le atribuye el ser un consultorio psico-anímico. Pero no nos adelantemos.

La tetería del oso malayo página 3‘La tetería del oso malayo’ es el resultado de recopilar las historietas que David Rubín publicara en diversos números de la ya desaparecida revista ‘Dos Veces Breve’ además de alguna historia inédita hasta el momento. En total son 8 relatos cortos que, como punto en común, tienen este establecimiento donde los protagonistas de cada uno pueden contarle sus penas y recibir consejo de Sigfrido. En general, todos los relatos tocan los temas del amor y la pérdida en diferentes formas, por ejemplo, en el primero, ‘Detrás de la barra’, tenemos por un lado al superhéroe Caetano Crayón que ha perdido la vista y, por otro, a Herminia, la gorgona, que no puede estar con nadie ya que convierte en piedra al que la mira a los ojos. El conjunto de historias que crea David Rubín está lleno a partes iguales de pesadumbre y esperanza, aunque no todo son finales felices, o no son lo que entendemos como final feliz en el sentido más común de la expresión.

La tetería del oso malayo página 1El volumen que nos ocupa también demuestra el mundo interior que posee David Rubín como creador. Podemos ver historias bélicas, historias de amor e incluso una curiosa historia sobre la caída y el renacimiento de un superhéroe, como es el relato de ‘Gira la llave’, donde encontramos el paralelismo de Superman y Batman en un decaído Adam Kent y su amigo Bruce, que está encerrado en un manicomio. También llama la atención el relato de ‘Antón en llamas’, que trata de un tema que sigue siendo tan actual, o quizá más, que cuando se publicó originalmente en 2006, el maltrato de género, cuyo punto final es una viñeta que provoca la reflexión.

Rubín continúa adentrándose en la mente del autor con este tomo, tal como hizo anteriormente con ‘Corazón de Tormentas’ y posteriormente continuaría con ‘Cuaderno de Tormentas’, aunque en esta ocasión son solo tanto la apertura como el cierre del cómic los que nos hacen referencia al trabajo de escritor y dibujante que ejerce David Rubín. Por ello, ‘La tetería del oso malayo’ podría ser tomado como un experimento de lo que puede conseguir dando una vuelta de tuerca a todas esas historias que tenemos tan asimiladas.

La tetería del oso malayo página 2Como siempre que se habla de un trabajo de este autor, el apartado gráfico es simplemente increíble, casi todas las historias que provienen de la revista ‘Dos Veces Breve’ han sido redibujadas para dar unidad al tomo, aunque quizá habría sido interesante ver estos primeros dibujos junto a los más recientes como una evolución del autor, tal como apunta Jose V. Galadi, editor de la ya mencionada ‘Dos Veces Breve’; esto habría conseguido un resultado más redondo en cuanto a la sensación de ver un autor adentrarse en sí mismo, como suele hacer siempre Rubín cuando se pone a la faena.

‘La tetería del oso malayo’ es un cómic totalmente imprescindible si eres de los que gustan de disfrutar del dibujo y la narrativa de David Rubín. Podéis conseguir este tomo que edita Astiberri, de edición rústica con solapas y 184 páginas en blanco y negro, por 18€. No dejéis pasar la oportunidad si tenéis uno cerca.

David RubínDavid Rubín

Nacido en Ourense en 1977, estudia diseño gráfico y se lanza al mundo del cómic, la animación y la ilustración. Su primera obra larga, ‘El circo del desaliento’ (Astiberri, 2005), le vale ser nominado como autor revelación en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona de 2006, gana el Primer Premio Castelao, y se edita en gallego, castellano, italiano y francés. Su siguiente novela gráfica, ‘La tetería del oso malayo’ (Astiberri, 2006), también publicada en Francia, Italia y la República Checa, se lleva cuatro nominaciones a los premios del Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2007, logra el galardón al Autor Revelación y le acredita como finalista del I Premio Nacional del Cómic. Posteriormente ‘Cuaderno de tormentas’ Planeta DeAgostini, 2008) es nominado al mejor dibujo de nuevo en la cita de Barcelona, codirige ‘Espíritu del bosque’, un largometraje de animación 3D, y adapta al cómic ‘Romeo y Julieta’ (SM, 2008), de William Shakespeare y ‘El monte de las ánimas’ (SM, 2009), de Gustavo Adolfo Bécquer.

Su espíritu creativamente inquieto le lleva a realizar ‘Uxío Novoneyra: A voz herdada’ (Xunta de Galicia, 2010), con guión de Kike Benlloch, y a ilustrar la colección de relatos ‘Solomon Kane’ (Astiberri, 2010), de Robert E Howard. En 2011 lanza con la editorial Astiberri el primero de los dos libros de ‘El Héroe’, una novela gráfica en dos volúmenes, donde actualiza el relato clásico de los doce trabajos de Heracles.El trabajo recibe en general críticas positivas que llevan a que la obra sea publicada en Italia, y en Francia, de la mano de Rackham. Ya en 2013, y junto con Santiago García en el guión, publica, de nuevo con Astiberri, ‘Beowulf’, una versión del poema nórdico de mismo nombre. Posteriormente trabajaría en ‘Battling Boy: The rise of Aurora West’ y ‘Battling Boy: Fall of the House of West’.

Una tetería, en realidad “un consultorio psicoanímico” regentado por un oso, Sigfrido, es el espacio en torno al que se arman las historias de esta segunda novela gráfica de David Rubín tras El circo del desaliento, también publicada por Astiberri. El bonachón Sigfrido, especialista en infusiones y los licores más variados, levanta acta de historias de amor y desamor filial y de pareja, de relatos sobre lealtades, de emocionados recuerdos, de homenajes, de búsquedas de una tercera vía encaminada a sortear el naufragio del individuo…, también de violencia –estado inherente al ser humano– con su (sin)razón de ser al servicio de la narración.

La tetería del oso malayo es por concepto un álbum unitario de historietas encadenadas. Donde las cosas terminan por romperse, una historia inédita de 72 páginas comanda una serie de relatos cortos realizados para la ocasión, junto con otros ya prepublicados previamente en la desaparecida revista Dos Veces Breve, pero que han sido redibujados –y en ocasiones ampliados– para la presente edición con el fin de darle una uniformidad estilística al tomo.

La tetería del oso malayo

Reseña
Dibujo
Guion
Edición
Me gusta vivir entre manjares dornienses y montañas de libros. Picoteo comics de oriente a occidente. Unos días los paso luchando contra supervillanos y otros me gusta colarme en la Universidad Invisible a charlar entre ‘oooks’ con el Bibliotecario con el fin de que me preste de algo nuevo de Neil Gaiman. Si algún día tengo descendencia se llamarán Fantasía y Ciencia Ficción. Pasé cuatro años en Gandía estudiando Comunicación Audiovisual. De mayor quiero ser como Glen Keane, por lo que poco a poco me voy haciendo un hueco en el mundo de la animación, aunque entre codazos hago mis pinitos en el dibujo y la escritura.

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