Reseña de ‘La muerte de Superman’, de ECC Ediciones

Hoy en día, que un personaje icónico de Marvel o DC se muera no causa un gran impacto en los lectores. Cuando el Capitán América, la Antorcha Humana o Lobezno caen en la batalla, la pregunta ya no es si van a volver alguna vez, sino cuánto tiempo aguantaran los editores y guionistas sin echar mano de nuevo de estos personajes para subir las ventas. Pero a principios de los años 90, ver en las tiendas de cómics una historia que nos contaba la muerte de Superman no era algo que pasara inadvertido precisamente, sino uno de los momentos más importantes en la historia del cómic americano que tuvo repercusión no solo entre los lectores sino en toda la sociedad. Era el fin de todo un símbolo yanqui, y fue increíble.

Muerte de Superman

Seguramente las motivaciones para desarrollar esta historia hayan sido más de índole editorial que artística. Matar a Superman es un golpe de efecto tan importante que las ventas millonarias estaban aseguradas solo con el título. Pero una vez tenemos clara la idea de que hay que matar a Superman, ¿cómo lo hacemos? Pues nos sacamos a un nuevo villano de la manga del que no sabemos mucho (su complejo origen se desvelaría más adelante) y que básicamente es una fuerza imparable de destrucción que representa una amenaza tan grande que es el único rival para un Superman que por aquel entonces había demostrado estar al nivel de un dios.

Muerte de Superman

Este nuevo villano, llamado Doomsday (o Juicio Final), puede resultar para el lector muy plano y bidimensional. Y con razón. Pero también es cierto que el misterio con el que se nos presenta, su diseño artístico, sus acciones a golpe de onomatopeya y la fuerza imparable que representa hacen de él un personaje inolvidable.

Lo primero que te encuentras cuando empiezas a leer este tomo son un puñado de páginas que causan un impacto brutal. Un enorme puño golpea una pared viñeta tras viñeta, dando a entender al lector que algo muy gordo se está cociendo y está a punto de ser desatado. Leído en su momento, me imagino que este comienzo trataba de preparar al fan para lo que está a punto de llegar. Leído hoy en día, ahora que ya sabemos a quién pertenece ese gigantesco puño y qué es lo que va a acabar haciendo, no solo no pierde nada de su grandiosidad original sino que incluso su efecto se ve aumentado. Una presentación perfecta del que será el antagonista de Superman en esta historia, tanto a nivel visual como narrativo, que recuerda, salvando las distancias, a aquellas viñetas de la serie de Thor de Walter Simonson que allá por los años 80 nos presentaban a través de un ritmo de tambores (utilizando con gran maestría, igual que aquí, las onomatopeyas) al personaje de Surtur, el que sería uno de los más grandes enemigos del poderoso asgardiano en toda su historia. Tal vez la presencia de Louise Simonson en el guión de este inicio tenga algo que ver…

Muerte de Superman

Pero tenemos una de cal y una de arena. La primera traba con la que se va a encontrar el lector al avanzar unas pocas páginas en la historia es que la trama comienza in media res, pero no como un acto premeditado por parte de los narradores, sino que lo que ocurre es que los números incluidos en este tomo tienen el problema de no tener perfecto sentido por si solos, ya que se encuentran en mitad de grandes tramas de las colecciones de Superman de aquellos años, por lo que preguntas como “¿quiénes son los tipos a los que llaman los subterráneos que parecen miembros de un freak show?” o “¿quién es este niño y dónde está el resto de los Goonies?” saltarán en la cabeza del lector inmediatamente. Por suerte, no se trata de tramas tan complejas como para no ser perfectamente entendidas con el avance de la historia…

Muerte de Superman

El tiempo no pasa en balde, y esta historia es buena prueba de ello. Tanto el estilo visual como el narrativo son muy hijos de su tiempo, pero eso no debe verse como un punto negativo sino más bien como un aspecto más de la obra. Sí es cierto que, dado el año en el que se sitúa la historia, nos podemos encontrar con algunas situaciones que hoy en día pueden resultar muy ridículas, como el momento en el que Lois Lane quiere dejar un mensaje para Clark Kent y lo que hace es escribirlo en el ordenador de este, como el que pone un post-it en la nevera… ¡tiempos pre-Internet, amigos! Pero este es un gap inevitable, y es que estamos hablando de una historia que tiene más años que muchos de los lectores de DC de la actualidad…

La historia que nos presenta ‘La muerte de Superman’ es, básicamente, un combate llevado al extremo entre Doomsday y Superman, con la colaboración de los miembros de la Liga de la Justicia, y no hay mucho más. Doomsday aparece, nos deja claro que su única motivación es destruir porque sí, deja un rastro de caos allá por donde pasa y va derrotando poco a poco y sin grandes complicaciones a todos aquellos que intentan detenerle mientras se acerca más y más a la ciudad de Metrópolis por motivos no demasiado coherentes.

Muerte de Superman

Al tratarse de un recopilatorio que reúne números de distintas colecciones, es difícil valorar la labor de sus autores de forma global. En cuanto a guionistas, nos encontramos con una correcta Louise Simonson, un Dan Jurgens con algunos momentos brillantes (como el momento del comienzo de la lucha entre Doomsday y la Liga de la Justicia que se produce simultáneamente a la entrevista realizada a Superman, con una brillante composición de página), un Jerry Ordway flojo con algún momento “what the fuck?” y un Roger Stern que solo peca de infravalorar un poco al lector y suponer que debe explicarlo todo, abusando de los globos de pensamiento.

Muerte de Superman

En lo que a dibujantes se refiere, todos son muy hijos de su tiempo. Jon Bogdanove mezcla grandes momentos con figuras anatómicamente desproporcionadas, Dan Jurgens (con los retoques de Rick Burchett o Brett Breeding) es simplemente correcto en general y espectacular en el último número (compuesto únicamente de impactantes splash pages), Tom Grummett destaca por su atención a los detalles y su cuidado a la hora de retratar los rostros de los personajes y lo mismo se podría decir de Jackson Guice y Denis Rodier.

En definitiva, ‘La muerte de Superman’ es una historia que no puede faltar en la estantería de ningún coleccionista de cómics o amante del noveno arte. Un tomo de importancia capital con algunas viñetas que quedarán para siempre en la memoria del lector en el que la trascendencia de la historia que nos presenta está en este caso por encima de la calidad de su narración y la habilidad de sus autores. Por supuesto, Superman no pudo permanecer enterrado durante mucho tiempo, y la forma en la que lo trajeron de nuevo no fue precisamente la más brillante… pero esa es una historia para otro momento…

Muerte de Superman

Este tomo de ‘La muerte de Superman’ publicada por ECC Ediciones se presenta en formato cartoné de tapa dura. El tomo contiene 168 páginas a color e incluye los números #17, #18 y #19 de ‘Superman: The Man of Steel’, #73, #74 y #75 de ‘Superman’, #496 y #497 de ‘Adventures of Superman’, #683 y #684 de ‘Action Comics’, y el número #69 de ‘Justice League of America’. El precio de venta recomendado es de 17,50€ y se puso a la venta en agosto de 2015.

La muerte de Superman

‘La muerte de Superman’

¿Quién podría tener el poder necesario para derrotar al héroe por excelencia del Universo DC? Hace más de dos décadas, Superman se enfrentó a la más letal de las amenazas, poniendo el corazón de los lectores en un puño. ¡Revive las emociones provocadas por esta trepidante saga!

En 1992, el mundo del cómic se vistió de luto para despedir al primer superhéroe de la historia, generando una atención mediática inusitada y encabezando las listas de ventas. ¿Realmente los lectores iban a asistir al fallecimiento de Superman? ¡Descúbrelo en este espectacular tomo!

Guion: Dan Jurgens, Jerry Ordway, Louise Simonson, Roger Stern

Dibujo: Dan Jurgens, Jackson Guice, Jon Bogdanove, Tom Grummett

La muerte de Superman

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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