‘Transmetropolitan’ #2

transmetropolitan 2Destacábamos en el primer número de ‘Transmetropolitan que se trata de una de las obras más osadas del siglo XXI. La forma en la que el protagonista consigue, a través de sus excentricidades en un futuro demente, llevar al periodismo hacia su máximo apogeo, es algo que muy pocos son capaces de conseguir. Spider Jerusalem es un personaje que nada tiene que envidiar a los más grandes de la historia y que, pese a que parece no tener una verdadera moralidad descubierta, da lecciones de moral por doquier a cualquiera que sea capaz de enfrentarse a una de sus columnas del diario ‘La Palabra‘.

Cualquier pesimista diría que los primeros seis números compilados en el tomo ‘De nuevo en la calle‘ son imposible de superar. Pero Warren Ellis no es del tipo de guionistas que se arrugan cuando ven que las cosas van bien. Lo vimos en ‘Hellblazer‘ y lo volvemos a ver con ‘Transmetropolitan’. Porque si el primer número fue bueno, este lo iguala e incluso le supera, dejando boquiabierto a cualquier lector que quiera enfrentarse a un cómic de los que marcan historia. Avisamos: si sois muy susceptibles, este cómic provocará en vosotros una mala leche nada fácil de saldar.

Si en el primer ejemplar recopilado por ECC Comics Ellis aprovechaba para presentar al personaje tan estrafalario que protagoniza esta historia, en este decide explorar más a fondo el mundo tan complejo que tanto se parece al nuestro. El futuro trae consigo muchas consecuencias, tanto buenas como malas. Spider Jerusalem te incita a explorar todas ellas junto a su escuálido cuerpo tatuado. ¿Te atreves a hacerlo?

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Capítulo a capítulo, se indaga de manera autoconclusiva en uno de los aspectos de la vida de ese Estados Unidos distópico y cyberpunk en el que existen tantas cosas que investigar para una de las columnas tituladas ‘Odio todo esto‘ de Jerusalem. En el primero de los episodios compilados en este libro, el número 7 de la serie, se retoma la relación de la ayudante del protagonista, Channon, cuando este la deja para llevar a cabo una descarga.

En este mundo, una descarga significa dejar el cuerpo atrás para convertir tu mente en átomos que pueden adquirir distintas formas (o incluso hacerse invisible) y que suelen dejarse ver como una nube de humo rosa. El palo que se lleva la joven aprendiz concurre en la separación del famoso periodista, por lo que este queda con libertad para explorar otros aspectos de la vida cotidiana que le envuelve.

Así se llega al octavo capítulo de la colección, uno de los mejores (por no decir el mejor hasta el momento) de todo ‘Transmetropolitan’. Con simples cuadros de textos que van narrando la historia como si de uno de los escritos de Spider Jerusalem se tratase, las imágenes tan bien colocadas por Darick Robertson transportan al lector hasta la vida de Mary, una mujer criada en el siglo XX que fue criogenizada y revivida en la época del cómic, donde se ve como una marginada social junto a otros de su “calaña”.

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Como una nueva denuncia social, esta columna sirve como paralelismo a tantos grupos de exclusión social que han surgido a lo largo de la historia, como bien pudieron ser los homosexuales o los hombres de raza negra en Estados Unidos del siglo pasado. Siguiendo con el lema de “caiga quien caiga“, el protagonista vuelve a aparecer como uno de los pocos críticos que quedan en un mundo quebrado por el apogeo máximo del capitalismo y la superficialidad. Sin duda, la forma de narrar que se escoge en este capítulo funciona con una magistralidad insuperable. Si bien podría trasladarse a cada uno de los capítulos, el poco abuso de este término ayuda a poder seguir la historia sin dificultad alguna.

El ejemplar continúa con una original historia que vuelve a retratar uno de los aspectos más polémicos del día a día de esta inmunda ciudad. En concreto, el periodista pasa a investigar el modo de vida que se lleva en las reservas donde se conservan antiguas culturas, con personas y lugares tal cual estaban en las sociedades mayas, aztecas o incluso en las tribus africanas más peliagudas.

transmetropolitan Finalmente, se llega a la parte más floja del compendio, pese a que continúa teniendo un guion magistral. Volviendo a la vida de Spider Jerusalem, este recibe un ataque en su casa en el que están a punto de acabar con su vida. Repercutido por varios sucesos antiguos de su vida que no terminan de esclarecerse cuando concluyen estos dos capítulos (por lo que seguramente tendremos más de todo ello en los siguientes tomos de ECC Comics), el protagonista deberá enfrentarse a los enemigos que ha hecho a través de contar la verdad en una lucha en la que no se arrugará ni un momento.

Aunque las líneas principales que marca el cómic ya colocan grandes historias interesantes de seguir y de ir conociendo, son los pequeños detalles los que hacen que esta historia marque la diferencia entre lo bueno y lo extraordinario. Warren Ellis se supera dándole a la imaginación de un modo casi enfermizo. Es increíble la cantidad de nimiedades que pueden visualizarse en la multitud de viñetas que conforman el libreto. Pese a no utilizarse un estilo demasiado enrevesado en el guion ni en el dibujo, quedando a años luz de distancia de otros grandes como Grant Morrison, la sencillez con la que se ilustra la historieta sirve para compendiar todo lo que en él se quiere explicar.

En este tomo vemos menos diálogos que en el anterior. El hecho de que Spider Jerusalem pierda a su ayudante en un momento dado hace que la mayoría de texto se base en cuadros de texto o conversaciones hilarantes con su editor. Sin embargo, las pocas veces que el protagonista entabla conversación sirve para explorar aún más su personalidad que, si bien tiene rasgos psicóticos, tiene una línea de pensamiento definida a la que difícilmente se le ve capaz de abandonar.

El dibujo mejora notablemente respecto al anterior volumen. En este, Darick Robertson parecía estar probando el clima que mejor encajaría en una obra como ‘Transmetropolitan’. Y aunque ya denotaba grandes nociones de lo que nos íbamos a encontrar, en este consigue evolucionar un paso hacia lo que finalmente se convertirá (en los siguientes tomos veremos el desarrollo definitivo).

‘Transmetropolitan #2: Pasión por vivir’ puede conseguirse editado por ECC por un precio de 13’95€. Este cuenta con un total de 144 páginas a todo color y una edición en rústica no demasiado cuidada (recomiendo utilizar fundas) pero que es muy práctica para poder amoldar el precio a una obra de este tipo.

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Warren Ellis

Nacido el 16 de febrero de 1968 en Essex, Inglaterra, Warren Ellis es un guionista de cómics y escritor de novelas que se ha convertido en todo un referente de la cultura popular americana del siglo XXI. Su especialidad es la mezcla de crítica sociocultural, tecnología y ciencia ficción, y muchos comparan su estilo con el gore de Garth Ennis.

Pese a haber pasado por la mayoría de las más famosas editoriales americanas (DC Comics, Avatar, Image o Wildstorm), su trabajo más reconocido en la temática superheroica está en Marvel, donde ha guionizado colecciones como ‘El motorista fantasma’ (‘Ghost Rider’), ‘Thor’ o ‘Iron Man’. Además de sus cómics de superhéroes, se hizo muy famoso gracias a ‘Transmetropolitan’ y otras series propias como ‘Global Frequency’, ‘Planetary’ o ‘Nextwave’.

TRANSMETROPOLITAN NÚM. 02 (DE 10): PASIÓN POR VIVIR

Bienvenidos al futuro. es un lugar inquietante, corrupto y superpoblado. Ni más ni menos como el presente, pero en este porvenir incierto existe el periodista Spider Jerusalem. Dotado de un olfato finísimo para la noticia, Spider le toma el pulso a la actualidad destilando veneno en cada uno de sus artículos. En esta ocasión investiga el destino de los reanimados, asiste a la conversión del amor en un virus informático y trata de esquivar la última voluntad de su exesposa, que incluye un encuentro cara a cara con el hijo de ambos. si es que el niño tuviera cara o, siquiera, una cabeza sobre los hombros, claro.

Transmetropolitan #2

Reseña
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EDICIÓN
Cinéfilo, literato y con mil pájaros en la cabeza. Algún día trabajaré en el Daily Planet.

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