Charla de J.M. DeMatteis en las XX Jornadas del Cómic de Avilés

Uno de los nombres más importantes del panorama del cómic internacional que acudió como invitado a las XX Jornadas Internacionales del Cómic Villa de Avilés fue sin lugar a dudas el de J.M. DeMatteis. Este neoyorquino nacido en 1953 es uno de esos guionistas de cómic americano que han dejado su nombre marcado a fuego en las etapas de las colecciones en las que ha participado, y lleva haciéndolo desde finales de los años 70. Entre sus obras más importantes cabría destacar trabajos como ‘Shamballa’, con dibujo de Dan Green, ‘La Liga de la Justicia Oscura’, junto al español Mikel Janín al dibujo, ‘The Spectre’, ‘La Última Cacería de Kraven’ junto a Bob McLeod (quien ya estuvo en Avilés el año pasado), que para muchos es la mejor historia que se ha realizado jamás de Spiderman, ‘Booster Gold’, ‘Liga de la Justicia 3000’ y sobre todo ‘La Liga de la Justicia Internacional’, con Keith Giffen y Kevin Maguire, obra que revolucionó el cómic mainstream convirtiendo las aventuras de un grupo de superhéroes de DC Comics en una especie de sitcom televisiva.

J.M. Dematteis
Jorge Iván Argiz, J.M. DeMatteis y Diego García

La tarde del último día del evento, la del sábado día 12 de septiembre, J.M. DeMatteis acudió a la sala de conferencias de la Casa de la Cultura de Avilés para dar una charla con Jorge Iván Argiz como moderador y Diego García como traductor durante 75 minutos que se acabaron convirtiendo en 150 minutos debido a la ausencia a última hora del dibujante Alan Davis, quien tenía que dar la última charla del evento. Y para los asistentes, no pudo haber mejor noticia.

DeMatteis comenzó hablando sobre sus inicios en el mundo del cómic y su fascinación por el medio…

Lo único que puedo decir es que cuando era niño alguien me regalo un cómic, pero no recuerdo quién ni cuándo. Desde aquel día me enganche totalmente. Hoy en día doy clases a chicos sobre cómics y animación, y cuando abro un cómic y lo pongo encima de la mesa y comienzo a hablar con mis alumnos, les digo: “¿Os dais cuenta? Hay algo en esta combinación de imágenes, color y palabras sobre el papel que es como una droga para alguna gente.

Lo que probablemente mucha gente no sepa es que el noveno arte no fue la primera elección del autor como medio para ganarse la vida, sino que la música fue realmente su primer amor…

Yo estaba en quinto grado cuando aparecieron los Beatles en el programa de Ed Sullivan, y yo me quedé alucinado al verlos. Rápidamente me compré una guitarra y quise convertirme en una estrella del rock. Acabé dejándolo porque, sin saber muy bien cómo, me convertí en periodista. Por cierto, menos mal que no terminé triunfando en la música, porque descubrí hace tiempo que mi sistema nervioso no está listo para sobrevivir a una vida de rock’n roll. Estoy seguro de que si llego a salir de gira aunque fuera una sola vez, hubiera terminado muerto en una cuneta.

Tras comentar sus orígenes humildes y sus problemas como crítico musical escribiendo reseñas para Rolling Stone, DeMatteis habló sobre sus inicios en la escritura de guiones de cómic y sobre sus primeras dificultadas al estar trabajando en tres series mensuales simultáneamente.

En aquellos tiempos solo tenías dos opciones: o trabajabas para Marvel y DC y les escribías guiones para sus personajes, o podías irte, tratar de escribir tus propias historias con tus propios personajes, publicarlas, ver como nadie las leía y quedarte sin trabajo.

Uno de los trabajos por los que DeMatteis será más recordado es ‘Moonshadow’, y el autor explicó con detalle el bloqueo que sufrió tras la realización de los dos primeros números y cómo esa experiencia le sirvió más adelante para no tener miedo de la escasez de ideas. Y luego había que hablar, por supuesto, de su etapa con La Liga de la Justicia junto a Keith Giffen.

Me llamaron para echar una mano en un par de números y al final ha sido algo que ha marcado mi vida durante los últimos 25 años, además de ser el inicio de la colaboración tan absolutamente descacharrante y loca que tengo con Keith Giffen.

Leí los primeros guiones realizados por Giffen y le dije al editor que el argumento y el guion estaban muy bien y que no era necesaria mi ayuda. Esto se repitió durante los primeros cinco números de la colección. Estuve a punto de dejar la serie porque tardé en comprender que Keith me estaba dando permiso para ser un idiota. Entonces pensé: “Me lo estoy pasando bien, esto es divertido, tiene buenas críticas, va bien de ventas y me están dando un pastón”.

Lo de convertir la serie en una sitcom no fue una decisión consciente. Simplemente había un sentido del humor inherente en los argumentos porque es el sentido del humor de Keith y lo mete en todo lo que hace, y yo lo iba potenciando. Creo que se trata de una serie que empezó siendo de superhéroes serios con toques de humor y fue evolucionando hasta convertirse en una serie de humor con elementos de acción, pero no es algo que nos hubiéramos planteado de manera consciente cuando empezamos nuestra colaboración juntos.

J.M. Dematteis
Jorge Iván Argiz, J.M. DeMatteis y Diego García

Antes de concluir su charla, el guionista estuvo contestando preguntas lanzadas por los asistentes, siempre con la amabilidad y el sentido del humor que le caracterizan. Como bien señaló Jorge Iván Argiz, hay veces en las que puedes conocer la forma de ser de un autor a través de las obras que escribe, y J.M. DeMatteis es uno de estos casos. Al final de la tarde DeMatteis se despidió tras un larguísimo y estruendoso aplauso por parte del público que llegó a emocionar al autor norteamericano. Y bien merecido que lo tiene.

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