‘La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien’

la anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bienEl cómic es uno de los medios más ricos que existen. A través de sus páginas, cualquiera puede llegar a sentir las emociones más arraigadas dentro de sí mismos. Alegría, pena, asco o melancolía surgen con temeridad si los ingredientes necesarios se unen. Un buen dibujo, ganas de sentir y, sobre todo, un guion magnífico hacen que seamos capaces de ponernos en el papel de un simple dibujo, haciéndonos tan pequeños y grandes a la vez.

‘La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien’ es el mejor ejemplo de todo lo que se puede transmitir a través del medio del cómic. A partir de quince historias diferentes pero con una carga emotiva similar, los autores de este volumen consiguen llegar a cualquier lector por duro que parezca en un principio. Con tramas simples y dolorosamente reales, rompen de lleno con el estereotipo ligado al cómic y muestran que, con muy pocas páginas, se es capaz de hacer muchísimo.

Zidrou firma este recopilatorio editado por Norma Editorial de los que suelen salir muy pocos. El autor de ‘Lydie‘, ‘El paseo de los sueños‘, ‘Los 3 frutos‘ o ‘La Mondaine‘ irrumpe con su yo interno para regalarlo a cualquier tipo de público, mostrando así que no necesita un argumento extenso para mostrar auspicios de genialidad. Quizás sea por ello que los ilustradores españoles están encantadísimos de trabajar con él, porque sabe llegar al alma de quien le rodea.

coltrane la anciana que nunca jugó al tenisAl abrir el tomo nos encontramos con ‘Coltrane‘, la historia de un joven que ha salido de prisión y se va a vivir con su abuelo, a quien le encanta la música Jazz (de hecho, ha llamado a su perro Coltrane). A lo largo de las nueve páginas que presentan a los personajes se indaga en la psicología humana y en el paso del tiempo de una manera extraordinaria y muy eficaz. Firmada por el dibujante Jordi Lafebre (el más recurrente en este cómic), se trata de una cuestión que deleitará a los más exigentes.

Acto seguido y siguiendo con los títulos de autores musicales se presenta ‘Vivaldi‘, dibujada por Maly Siri y coloreada por Anne-Claire Jouvray. En ‘Vivaldi’ se continúa explorando la dicha de la sencillez en tan solo cuatro páginas en las que tanto el protagonista como su mascota consiguen dibujar una sonrisa inapelable en todo aquel que decide posar sus ojos en esta obra.

Pero una de las más llamativas historias es ‘Las quemaduras‘, título que no revela su significado hasta bien entrada en la historia. Simon Hureau consigue, con el trazo sucio de su dibujo, reflejar perfectamente los sentimientos de Zidrou en 13 páginas en las que dos protagonistas inusuales mostrarán que a veces ocultamos cosas increíbles dentro de nosotros simplemente porque la sociedad lo ve mejor así.

Y Josep Homs se suma a la fiesta con tres escenas distintas de ‘La intimidad‘, donde vemos escenas de pareja tan usuales como hermosas en las que dos simples páginas son más que suficientes para mostrar lo que ocurre en la más absoluta privacidad. Quizás quede, sin embargo, relegada por ‘Pollos asados‘, la historia de una vida triste pero preciosa que es capaz de provocar lágrimas y sonrisas a partes iguales. Sus 9 páginas son más que suficientes para convencer a más de uno de que se trata de la mejor historia del volumen.

De más complejo entendimiento es ‘Blanca navidad‘. Con una trama de solo cuatro páginas, Laurent Van Beughen da a conocer los misterios de un hombre mayor que tanto tiempo ha ocultado dentro de sí mismo. Y más regia todavía es ‘París, Berlín, Ámsterdam, Trurgny-sur-vielle‘; un viaje por la vida de cuatro soñadores que da un golpe de vida e imposibilita el no verse reflejado por cualquiera de los cuatro protagonistas.

La frase que da vida al tomo, ‘La abuela que nunca jugó al tenis‘, sorprende al dar a conocer cómo unos animales pueden llegar a ser tan significativos además de mostrar a una protagonista que, pese a su edad, muestra ser una persona de la que todos podríamos aprender algo. Su soledad no obstaculiza su bondad, y la triste realidad que enmarca provoca que uno acabe llorando más que con la muerte de Mufasa.

la anciana que nunca jugó al tenis

Continúa el ejemplar con dos relatos sobre los sueños y la vida y la muerte, a saber, ‘El balcón‘ y ‘Visita al cementerio‘. Con ningún tipo de diálogo comprendido entre los dos (pese a que ‘El balcón’ utiliza cuadros de texto para guiar al lector), los dibujantes Sergio Córdoba y Laurent Van Beughen logran seguir con la línea editorial que sigue todas las historias corrientes que firma Zidrou en un par de historias de esas que ayudan a ver la vida de otra forma.

Arthur‘, de tan solo cinco páginas, atrae por su dibujo y texto realizados totalmente a mano y encanta gracias a la evolución de un protagonista enamorado de su hijo recién nacido. Y con ‘View-Master‘ no podremos contener un nuevo torrencial de lágrimas en un homenaje increíble al alzheimer. Toda una experiencia realista y, por ende, cruel, que instiga a valorar lo que tenemos en el momento oportuno.

la anciana que nunca jugó al tenis 1Y no podría haberse elegido mejor la última historia: ‘Sopa de zanahorias‘, que tiene relación con la primera, ‘Coltrane’, y vuelve a estar dibujada por Jordi Lafebre. Si antes habíamos conocido al hijo y al abuelo, en esta ocasión se da a conocer un padre que cree haber fracasado en sus tareas como tal, pero que está dispuesto a recuperar el tiempo perdido.

El guion de cada una de las historias se antoja pulcro, sencillo y eficaz a la vez que logra lo que pretende con cada una de ellas: emocionar con la realidad de la vida cotidiana. Pese a no ser la mejor obra de Zidrou (más que nada porque la competencia es muy alta), se trata de un compendio indispensable para todos aquellos que ven al cómic como algo más que un medio dedicado exclusivamente a la acción y las aventuras.

Los artistas que trabajan junto al guionista, por su parte, hacen una labor inapelable que aumenta la calidad que podría haber tenido el cómic de contar con tan solo un dibujante. Cada uno de ellos aporta una personalidad única y original a cada historia, perfectamente compenetradas con las ideas de Zidrou y con una eficacia magistral. Por encima del resto, llaman la atención Jordi Lafebre y Pedro J. Colombo, pero todos hacen una labor irreprochable.

‘La abuela que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien’ puede conseguirse por 19,50€ editado por Norma Cómics. Cuenta con un total de 128 páginas a todo color y una edición en un muy bien cuidado cartoné. Sin duda un ejemplar magnífico para regalar a quienes habitualmente no leen cómics y, por qué no, a quienes ya conocen a Zidrou.

Zidrou
Benoît Drousie (Zidrou) es un guionista de cómics nacido en Anderlecht (Bélgica) en el año 1962. Comenzando a trabajar en la década de los 90 en la revista ‘Spirou‘, pronto creó dos series míticas del cómic juvenil francés, ‘Elève Ducobu‘ y ‘Tamara‘. Sin embargo, no tardó demasiado en pasar al cómic adulto con un realismo crudo que se ha convertido en su sello de identidad. Ha cosechado, de esta forma, un gran número de premios, convirtiéndose así en uno de los referentes del cómic internacional en la actualidad.

Jordi Lafebre
Jordi Lafebre es un historietista, ilustrador y diseñador gráfico nacido en Barcelona en 1979. Siendo estudiante de Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y posteriormente formado por la Escuela Joso, comenzó a publicar ilustraciones para diversas publicaciones (como NOBANDA) en el año 2001, a la vez que comenzaba su carrera profesional en revistas pornográficas como Penthouse Comix o Wet Comix. Su consolidación como dibujante de cómics, sin embargo, vino tras conocer la figura de Zidrou, ya que comenzó a trabajar con él para el mercado belga (en la revista Spirou) hasta que dibujó para ‘La anciana que nunca jugó al tenis y otras historias que sientan bien’ y, posteriormente, ‘Lydie’ y ‘La Mondaine’.

EL GUIONISTA BELGA ZIDROU Y UN GRUPO SELECTO DE DIBUJANTES, ENTRE ELLOS NACIONALES COMO JORDI LAFEBRE, FIRMAN QUINCE BELLOS RELATOS QUE TE DEJARÁN CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS

Una anciana que vive en soledad con sus mascotas, la intimidad compartida por una pareja, los sueños de adolescencia, proyectos frustrados… Relatos en los que encontramos personajes cotidianos pero con grandes historias que contar, historias muy diversas, todas guiadas por el hilo de la muerte y del amor. Del cautivador dibujo de Jordi Lafebre (Lydie) , que abre y cierra el recorrido, a las provocativas escenas de Homs y el estilo cartoon de Esther Gili , cada página demuestra que los autores de cómic nacionales tienen mucho que decir.

La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien

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