Bermudillo: Un mágico retorno a la infancia

El tomo presentado por Dolmen
El tomo presentado por Dolmen

Supongo que hablo por muchos si pongo como ejemplo mi propia experiencia en aquellos lejanos primeros pasos en el mundo de la viñeta. Antes de los hipertrofiados héroes de Marvel y DC o la intensidad del cómic adulto, hubo una época más cándida e inocente donde primaba otro tipo de fantasía, inocente y colorida, que nos sirvió de entrada a este maravilloso medio. Hablo de personajes tan míticos como Mortadelo, Zipi y Zape o el botones Sacarino, que en España han divertido a varias generaciones de lectores. Alguno de ellos todavía goza de una salud excelente, como podemos comprobar si damos un vistazo a las cifras de ventas de, por ejemplo, el más famoso agente de la T.I.A. También forman parte de esa experiencia infantil los protagonistas de la escuela franco belga, que tanta aceptación ha tenido siempre por aquí. Tintin, Asterix, Lucky Lucke y tantos otros, que llegaron a través de todas esas revistas desaparecidas hace tantos años, aunque han mantenido sus ediciones en formatos más contundentes a lo largo de los años. Generación tras generación, estos imprescindibles de la cultura popular ganan adeptos y se mantienen como parte esencial de la infancia de miles de lectores.

Lo que ocurre es que, aparte de esos clásicos, resulta que hay todo un mundo desconocido que, a nivel local, también resulta importante en la herencia cultural de países que se salen del mapa habitual que manejamos los fanáticos de la viñeta. Y es que hay escuelas que eclipsan propuestas maravillosas, relegadas al segundo plano por el brillante éxito de sus vecinos. Algo así es lo que pasó con el personaje que hoy traigo bajo el brazo, de origen holandés y que, a pesar de todos los ingredientes para ser un auténtico clásico, ha pasado un tanto desapercibido para el gran público de nuestro país.

Bermudillo es la traducción bastante de andar por casa de Douwe Dabbert, que es como se conoce al personaje en su edición original. Dolmen, encargados de recuperar este fabuloso cómic, se ha decantado por mantener el nombre con el que fue bautizado en su lejana y efímera edición por parte de Bruguera, para que el lector tenga una referencia más o menos conocida. En su magnífica labor de recuperación de estos clásicos europeos, Dolmen ha dotado de la dignidad e importancia a este entrañable hombrecillo para disfrute de lectores que exigen un envoltorio tan vistoso como el contenido. Ya hemos visto el gusto de esta editorial en este aspecto con los tomos de Johan y Pirluit o Casacas Azules, por poner un par de ejemplos que han pasado por mis manos, unos tebeos que son un auténtico lujo tanto como lectura como ejemplares que lucir orgulloso en nuestra estantería favorita.

Los personajes de estas aventuras
Los personajes de estas aventuras

En este primer volumen de Bermudillo encontramos un buen montón de razones para engancharnos a las aventuras de este peregrino tan particular, en especial por el fabuloso mundo creado por los autores Thom Roep y Piet Wijn. Es de esas obras que dan buen ejemplo de las posibilidades de un medio como el cómic, cuyo único límite narrativo es la imaginación de sus responsables. En este caso, parece que no hay fronteras, y Roep y Wijn nos deleitan con un alarde de imaginación que bebe de fuentes tan diversas como el cuento de hadas o el folletín, pasando por las películas de Disney con un punto crítico que sirve de puente con el público adulto. Los guiones de Thom Roep permanecen frescos, a pesar de que estas aventuras se publicaron a principios de los 70. Quizá el modelo esté un poco superado, ya que hoy en día el cómic infantil está enmarcado en un contexto bastante distinto al que vio nacer a Bermudillo, pero los valores que se disfrutan en sus páginas siguen siendo inamovibles y universales. La amistad, la solidaridad, la valentía contra las injusticias o la fe inquebrantable de que el mal es vencido con la inteligencia y la astucia del que lleva la justicia como bandera, puede que suenen caducos en un mundo cínico y descuidado como el que nos ha tocado vivir, pero me parece una gran idea defender obras que, a pesar de todo, nos recuerdan con humor que las cosas pueden ser siempre un poco más coloridas y amables.

El trabajo visual de Bermudillo es, en conjunto, uno de los tebeos más hermosos que he tenido el placer de leer, gracias a un perfecto equilibrio entre el factor humorístico y el vistoso realismo. Los contrastes hacen de cada viñeta un auténtico lujo, lleno de detalles y de ingenio visual, que convierten a Piet Wijn en un dibujante consciente de sus influencias pero capaz de llevarlas a un nivel diferente, en un despliegue de talento y personalidad. Cada aventura contenida en este tomo ofrece una experiencia visual distinta, presentadas como un juego con el tiempo y el espacio, pero con una coherencia basada en la libertad que da la fantasía en su expresión más amplia.

En este primer tomo de las aventuras de Bermudillo, encontraremos tres de sus primeros clásicos. En La Princesa Mimada conocemos al simpático protagonista, armado con su mágico hatillo, encargado de la educación de una insoportable princesa. Junto con la caprichosa muchacha, emprende un viaje con la intención de que la mimada protagonistas de estas aventura tome contacto con el mundo real. Para la ocasión, Wijn nos sumerge en un fastuoso ambiente palaciego con aires al siglo XVII, armado del barroquismo necesario para la ocasión. Auténtica delicia visual.

Descubriendo el mundo
Descubriendo el mundo

El segundo álbum recogido en el recopilatorio es El Reino Secreto de los Animales. En su segunda aventura, Bermudillo acaba por accidente en un mundo gobernado por animales parlantes, que viven en paz y en sintonía. Por supuesto, los problemas no tardan en aparecer, poniendo en peligro la armonía de este reino imposible. Thom Roep escribe un relato que bebe de Alicia en el País de las Maravillas o de Viaje al centro de la Tierra, reinterpretados como la eterna historia de el bien inocente contaminado por la maldad humana. Incluso vemos toques de la fantasía de capa y espada, gracias aun climax que parece la versión para niños de la batalla del abismo de Helm. El dibujo de Piet Wijn se muestra más Disney que nunca, encantado con este país imaginario lleno de animales humanizados. Algunas viñetas son realmente brillantes. Diversión y magia para una de esas historias con moraleja que tanto nos gustan.

Acaba el tomo con El Falso Médico, la historia de corte más realista de las presentadas. Para este caso, tenemos otro juego con el tiempo y el espacio y nos trasladamos a la corte de un reino medieval, donde un farsante está a punto de hacerse con todo el poder, a base de exprimir a sus humildes habitantes. Por supuesto, nuestro héroe llega por casualidad, pero dispuesto a poner las cosas en su sitio. En este caso, Roep carga su historia de contenido crítico, acerca de la justicia y el buen gobierno, que dota al relato de una seriedad de la que carecían las dos primeras aventuras. Esto no rompe el espíritu de la serie, y encontramos los elementos reconocibles de Bermudillo: humor, acción a raudales y personajes inolvidables que consiguen superar su propio cliché (y es que todas las princesas no son iguales, amigos y amigas).

Bermudillo es, literalmente, para todos los públicos; si eres un explorador del mundo viñeta, si buscas algo distinto, si tienes ganas de recordar sensaciones de esas que permanecen entre los mejores recuerdos de tu infancia o, en esta época en la que se acercan los regalos, para introducir al peque de la casa en este fabuloso mundo del cómic. Creo que, en cualquier circunstancia, es fácil disfrutar de tebeos tan amables y bien realizados como Bermudillo. Y más si es de mano de una edición tan respetuosa como la ideada por Dolmen. Porque la magia nos hace falta, chicos y chicas.

Bermudillo está editado por Dolmen, primero de esta edición integral y que recoge las tres primeras aventuras de este entrañable personaje. Se presenta en una cuidada edición marca de la casa en su colección Fuera Borda. Un tomo editado en tapa dura acompañado de un buen montón de extras que encontrarás en tu librería favorita al precio de 29 euros.

El presente volumen contiene las tres primeras hazañas del simpático hombrecillo: La princesa mimada, El reino secreto de los animales y El falso médico. Recorriendo mundos de fábula en compañía de su inseparable hatillo mágico, Bermudillo nos demuestra que la verdadera magia, no obstante, está en la amistad, el coraje, el optimismo y otros valores que él sabe hacer despertar en sus compañeros de aventuras.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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