El Cambio: El extraño universo de Ales Kot

El tomo presentado por ECC
El tomo presentado por ECC

Ales Kot entiende el cambio. Sabe que es caos, incertidumbre, expectativas; la línea divisoria entre el antes y el después es difusa y peligrosa, un salto al vacío que marca nuestro futuro. En el huracán del cambio de vislumbran las probabilidades de lo que será, y el vértigo forma parte del proceso. Kot sabe que para que algo nuevo surja, lo antiguo debe ser derrumbado, a veces de manera violenta y definitiva.

Ales Kot quiere compartir todo esto con vosotros. De una manera aterradora, sincera, honesta y agobiante. De un modo que implica mirar hacia el extraño universo construido a base de imaginación y riesgo en su cabeza. Ha volcado las líneas aparentemente inconexas de un relato desgarrado por ese caos que alimenta lo diferente, y Morgan Jeske ha conseguido la traducción a viñetas de un lenguaje que, a veces, se encuentra a una galaxia de nuestra segura jaula narrativa en esto de los cómics.

Esa distancia, por supuesto, tiene muchas cosas buenas, porque es todo un viaje a descubrir. Aunque, por supuesto, también se esconden algunos lugares no especialmente claros en los que la propuesta de Kot traspasa con creces la cantidad de extravagancia que algunos están dispuestos a soportar. Veamos donde se encuentran los límites en esta historia donde el tiempo, el espacio, la forma y el fondo se transforman en conceptos maleables en manos de un prestidigitador de tantos recursos como es esta joven promesa del mundo del cómic.

En los últimos tiempos, Ales Kot se ha convertido en toda una estrella gracias a su colaboración, sobre todo, con Marvel, aunque también ha volcado sus esfuerzos en series de DC como una breve etapa al frente de Escuadrón Suicida. En La Casa de las Ideas se confirmó como la gran promesa para aquellos que buscaban algo diferente en un cómic mainstream, ese punto extraño y arriesgado que de cuando en cuando se cuela en los inamovibles cimientos narrativos de las grandes editoriales. Kot se ganó el aplauso del público, sobre todo, con la aclamada etapa al frente de Vengadores Secretos, que además sirvió de excepcional cierre a esta serie que había dado tantos tumbos y giros a ninguna parte. Kot dotó de coherencia interna a la colección, que será recordada por la gran personalidad mostrada en todo momento por este joven escritor. Era la crónica de una muerte anunciada, y parte del encanto de esta etapa reside, precisamente, en esa fecha de caducidad que pendía sobre aquel puñado de números, pero echamos de menos algo tan loco y arriesgado como fueron esos meses con Kot como director de orquesta (hicimos un recorrido por esta etapa en La Casa de El, y puedes leerlo aquí).

Una muestra del poder visual de Jeske
Una muestra del poder visual de Jeske

Antes de todos estos aplausos a nivel masivo y la popularidad de los grandes sellos del mercado USA, Kot no era precisamente un desconocido. Ya había conseguido sus galones como autor a tener en cuenta gracias a su paso por el mercado de las independientes, y algunas de sus obras de aquella primera época todavía se encuentran entre lo mejor de su producción. Una etapa extraña, arriesgada, auto referencial y llena de guiños a la cultura popular y a la psicodelia, mezclado con grandes dosis de reflexión e influencias filosóficas. Por suerte para los lectores españoles, parece que ECC se ha propuesto el rescate de algunas de estas obras imprescindibles para entender el pensamiento de este autor destinado a grandes cosas dentro del medio. Ya vimos la edición hace unos meses de toda una declaración de intenciones como Niños Salvajes, una llamada a las armas contra el pensamiento establecido. Este mes tenemos la suerte de encontrar en nuestros kioscos El Cambio, obra menos combativa pero igualmente enmarcada en la reflexión de Kot acerca del poder de la imaginación y la importancia de la ficción como seña de identidad del ser humano frente a la narración gris de la realidad consensuada.

El Cambio es la historia de tres héroes improvisados que se ven envueltos en un viaje demencial en el que está en juego la llegada del apocalipsis, en forma de dios primigenio dispuesto a borrar del mapa la ciudad de Los Ángeles. Una historia de tintes corales de conexiones realmente extravagantes, en los que convergen un rapero que sueña con hacer cine, una combativa guionista al borde de la delincuencia y un astronauta que regresa a La Tierra tras un largo periplo espacial en Europa, el satélite del planeta Jupiter. En un espacio y un tiempo muy determinados, Kot destruye las fronteras de la realidad gracias a una ruptura total con lo establecido en la narración secuencial. Se vale de las experiencias psicodélicas y los experimentos metaficcionales del Morrison más enloquecido, con la elegancia de un poeta, reflejado en una prosa tan visual como las propias viñetas que convierten las palabras de Kot en un delirio de colores y formas. A veces, entre medias de este océano de confusión premeditada, aparece algo que recuerda al sentido del humor: negro, con cierto toque de sadismo casi infantil, que rompe los esquemas al lector, por otra parte atrapado en el universo en colisión constante del guionista y su compañero de armas, Morgan Jesse. Cada paso al frente es una pequeña explosión en el cerebro de aquellos que se atrevan con el experimento de Kot, a medio camino entre la historia de ciencia ficción, el relato biográfico, el drama romántico y la pesadilla cósmica de los relatos de Lovecraft.

Consecuencias
Consecuencias

Detrás de este inabarcable cosmos, lo cierto es que hay una idea muchos más sencilla. El juego de identidades, de paredes que descubren una realidad oculta, de pirotecnia narrativa y trucos de espejos, la historia que nos cuenta Kot es tan simple que resulta apasionante. De un cliché tan típico como chico conoce chica, Kot ha construido un universo propio para contarnos sus reflexiones acerca de que hay algo mucho más importante que la verdad para ser libres: la imaginación, el poder insondable de las narraciones y su capacidad para convertirnos en algo más que simples peones del pensamiento único.

En las labores visuales, tenemos el trabajo de Morgan Jeske, un dibujante de escuela independiente, más centrado en dar forma a los aparentes desvaríos de Kot de forma eficaz y poderosa que en lucimientos anatómicos o la claridad simplificadora. Jeske es un dibujante difícil, extrañamente apropiado para algo tan enorme como el relato cósmico de Kot. Criaturas extirpadas de la mitología de Tchulu se dan la mano con pesadillas tecnológicas que parecen soñadas para una resaca ciberpunk. Como todo en esta obra, no resulta de digestión sencilla, pero cuando entiendes el trabajo tan intenso y lleno de matices que esconde el trazo desgarbado de Jeske, el aspecto gráfico de este cómic es tan atractivo como perturbador. Los atrevimientos con la disposición de las viñetas y el diseño de página ya hacen destacable de por sí una labor tan personal para esta obra que grita a los cuatro vientos su diferencia.

El problema con casi toda la obra de Kot es su premeditado carácter de obra personal. El sello de este joven guionista es algo más que la marca de la casa, es una declaración de intenciones continua, una transgresión tan poética como poco amable con el lector ocasional. Para su completo disfrute necesitas ser cómplice de Kot, jugar a su juego sin preguntarse mucho por las reglas. Esto lleva a una serie de lectores que no están dispuestos al juego por el juego, que exigen al guionista una implicación con el espectador que apenas existe en la obra de Kot. Esto no quiere decir que sea complaciente o trate con desprecio al lector, todo lo contrario. Kot juega, precisamente, partiendo de la base de que sus lectores son inteligentes, sensibles y acentuados con un punto anárquico que los diferencia del común de los mortales. Sabe como hacer importante a su público. Pero, claro está, no todo el mundo tiene la obligación de aceptar una reglas tan mutantes como las de este joven creador.

El-Cambio-2En todo caso, El Cambio es una lectura excitante que nos lleva a lugares como lector a los que pocos autores se atreven a guiarnos. Merece la pena un vistazo a la aguda mente de Kot, un tipo que dentro de no muchos años jugará en la misma liga que Grant Morrison o Alan Moore, dos de los maestros evidentes en su forma de escribir. Si no, tiempo al tiempo.

El Cambio es una publicación de ECC Ediciones, un número único que recoge en su interior los 4 números de la edición original de Image Comics. Encuadernado en rústica, nos esperan 128 páginas a todo color que encontrarás en tu librería favorita al precio de 12,50 euros.

La ciudad de Los Ángeles parece afrontar un apocalipsis lovecraftiano. Y los únicos capaces de evitarlo son el rapero W-2, que intenta impulsar su propio proyecto cinematográfico, una guionista en apuros y ladrona de coches llamada Sonia Bjornquist, y un astronauta que regresa a la Tierra tras su estancia en un satélite de Júpiter.

Con El Cambio, el guionista Ales Kot se confirma como uno de las grandes promesas del mundo del cómic. Acompañado del dibujante Morgan Jeske, el creador de Zero y Niños salvajes relata los esfuerzos de un grupo de héroes a su pesar llamados a impedir la destrucción de una metrópolis… y “la muerte de la imaginación”.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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