LCDE entrevista a Inio Asano

En la última edición del Salón del Manga de Barcelona tuvimos la oportunidad de hablar con uno de los “mangakas” más importantes de la última década, cuyas obras centradas en las emociones de sus protagonistas marcan a la generación a la que le escribe.

Inio Asano es autor, entre otros, de trabajos como ‘Solanin’, novedad de Norma Editorial para la anterior edición del Salón, ‘Buenas noches, Punpun’ o su último manga, ‘Dead dead demons dededede destruction’, ambas novedades del XXI Salón del Manga de Barcelona. El autor está considerado en Japón como una de las voces de su generación.

Inio AsanoEmpezaste haciendo historias cortas y poco a poco has ido creando obras más largas como las actuales. ¿Con qué formato te sientes más cómodo?

Mi estilo de trabajar, de pensar las historias está más enfocado a la historia corta. Preferiría hacer historias cortas bien cerradas antes que otras que se alarguen demasiado. Creo que mi estilo pega más con este tipo de mangas. El problema que tiene esto es que cuesta mucho sacar libros recopilatorios y en el mercado actual del manga, al publicar en revista, es importante tener una periodicidad y ser capaz de publicar historias más largas que tengan continuidad. Con esto no quiero decir que las historias largas me disgusten, simplemente creo que uno de mis deberes en la actualidad es saber enfocar una publicación de larga duración.

Se dice que eres una de las voces de tu generación. ¿Te ves así?

Me hace muy feliz que se me vea de esta forma. Intento trabajar de modo que pueda reflejar la realidad detrás de la juventud actual de Japón. Cuando empecé en el mundo del manga – más o menos a los 18 años –, leía historias de autores que estaban trabajando también en esta línea. Se puede decir que cada vez hay menos autores de este tipo, hasta el punto de que actualmente solo me fijo en el trabajo de Kengo Hanazawa. No hay ninguno más que ahora mismo me esté quitando el sueño.

Aunque tienes un estilo clásico para dibujar, utilizas recurrentemente a personajes “cartoon” que rompen el hilo del discurso formal. ¿Cuál es el motivo de usar este recurso?

Es cierto que este estilo de trabajar con fondos muy realistas y personajes “cartoon” forma parte de mi estilo. Sobre todo se ve claro en ‘Dead dead demons dededede destruction’ (DDD para abreviar), pero también en Punpun. En esta obra decidí explorar las posibilidades del digital. De hasta qué punto pueden realizarse fondos realistas mediante el ordenador, y creo que he llegado ya al límite de lo que puedo hacer mediante la tecnología. Ahora estoy en un momento de dilema, ya que me planteo hacer algún cambio de cara al futuro, porque sino me quedaré estancado en un mismo sitio. Estoy justamente hablando con mis ayudantes para ver qué próximo paso podemos dar.

'Buenas noches, Punpun'
‘Buenas noches, Punpun’

Con Punpun has dado una vuelta a tu estilo más clásico, alejándote tanto en estética como en argumento a lo creado hasta el momento. ¿Sentiste que debías renovarte?

Es cierto que en Punpun, como en todas mis obras, lo di absolutamente todo. Todo lo que pude dar lo dí. Pero Punpun fue una obra que requirió que hiciera un gran esfuerzo mental, interior. En este sentido, quedé bastante agotado tras acabarla. En ‘DDD’, sin embargo, mi idea es cambiar la forma de invertir mi energía, dándole más fuerza al dibujo mientras el argumento es más “light”, más tranquilo. Menos exigente psicológicamente para mi. Para que se convierta en una historia que no me suponga el esfuerzo psicológico que me exigió Punpun.

La catástrofe de Fukushima te afecto mucho. En ese momento, Punpun se volvió más oscura mientras que los personajes de tus nuevos mangas son más caóticos y divertidos. ¿Hasta qué punto influyó en tu obra este accidente?

Que el desastre de Fukushima influyera en Punpun tampoco es puramente cierto. Se puede decir que ya tenía pensado que justo en ese momento Punpun se volviera más oscura y fue una coincidencia. Lo que sí es cierto es que Fukushima me influyó, no es tanto el desastre en sí sino las reacciones de la gente a mi alrededor, que pueden verse en ‘DDD’. Si os fijáis en ellas, tienen mucho de lo que vi en ese momento.

Los protagonistas de ‘Solanin’, viendo como está la situación, deciden lanzarse a la piscina y perseguir sus sueños. ¿Fue este tu caso?

Efectivamente, en el momento en el que realicé ‘Solanin’, todavía no era un mangaka de éxito y aún dudaba sobre qué hacer en el futuro. Justo comencé a trabajar en ‘Solanin’ y es una obra en la que los personajes viven una situación muy parecida a la que yo vivía en ese momento. Sin embargo, la moraleja de la obra es que los personajes acaban convirtiéndose en adultos normales y corrientes, mientras que yo he continuado con mi idea de seguir dedicándome al manga. Así que me siento un poco culpable de haber engañado o mentido a mis lectores en este sentido.

Solanin
‘Solanin’

¿Tienes algún prototipo respecto al público al que diriges tus obras?

Francamente, lo que quiero es crear mangas que puedan llamar la atención de gente que habitualmente no lee mangas. Sé que es algo raro decirlo así, pero mucha gente, incluso en Japón, piensa que el manga es algo para niños y adolescentes tempranos. A mí mismo me pasó que al llegar a adolescente pensé en dejar el manga, pero descubrí historias para gente más adulta y eso me hizo recuperar mi interés en el mundo del manga. Quiero dirigirme precisamente a este público, a estos adolescentes tardíos que piensan que el manga es una tontería. Quiero enseñarles que hay obras que vale la pena leer, y le pueden restituir la fe en este medio. Este es el “target” al que quiero dirigirme.

Tus obras suelen mostrar tramas cercanas, personales. ¿Qué parte de ti crees que hay plasmada en tus trabajos?

Cuando creo un manga suelo pensar mucho en los personajes y me referencio en mi mismo, en mi propio carácter. De esta forma, sí que podría afirmarse que los personajes tienen parte de mi. Pero me gustaría saber qué tipo de persona creéis que soy, ya que todos me preguntáis por lo mismo (risas). 

Deste tu posición de mangaka de éxito, ¿cómo ves al manga como gran exportador de una cultura tan interesante como la japonesa?

La parte de Japón que está entrando en occidente a través del manga es lo que se conoce como cultura “otaku”. Y yo mismo, ni siquiera en Japón, me siento muy cómodo entre este tipo de cultura, por lo que estando por aquí me siento un poco raro al ver a toda esta gente tan aficionada el manga. Las aficiones que amplían los fans occidentales sobre la cultura oriental son extrañas, muy centradas en el manga. Pero, por otro lado, pienso que si la gente a la que le gusta esto puede tener cierta afinidad por Japón y, sobre todo, se lo puede pasar bien, me parece una manera muy pacífica de llevar a cabo sus aficiones. Realmente parece fantástico que esta parte tan extraña de Japón se extienda a nivel mundial.

Todos tus mangas tienen un toque cotidiano, hasta que al final sale algo irreal o fantástico. ¿Por qué esta diferencia tan marcada? 

Si quisiera realizar una historia totalmente realista, sin elementos fantásticos, podría hacerlo sin problemas. Pero lo considero una especie de servicio al lector. Creo que si no incorporara este tipo de efectos muy manga en algún momento de mis obras, tal vez no estaría tan bien valorado como lo estoy ahora mismo. Eso sí, algún día me gustaría hacer algo puramente realista, sin ningún tipo de estos pequeños guiños.

Aparte de dibujas manga, has ilustrado carteles y portadas de disco e incluso has diseñado personajes para animes… ¿qué te falta por hacer? 

Me encantaría diseñar personajes de videojuegos. Pero los personajes de Nintendo no tienen absolutamente nada que ver con los que yo realizo. Tengo mi estilo y quizás funciona más para otro tipo de medios.

Sabemos que no te gusta la monotonía en tu estilo. Te encanta experimentar y probar cosas nuevas. ¿Qué te gustaría experimentar en el futuro?

Me gusta mucho experimentar con el medio del manga. Mi intención es seguir haciendo experimentos y, de hecho, estoy a punto de presentar uno nuevo bastante grande dentro de ‘DDD’, así que estad pendientes porque puede sorprenderos.

La vida de un “mangaka” es muy dura. ¿Qué es lo que consideras más duro de esta?

Una de las cosas más duras de ser un “mangaka” es cuando sacas un libro y no se vende como esperas. Es lo más duro, cuando algo no funciona. En cuanto a la vida de “mangaka”, estoy acostumbrado a ella. Forma parte de mi y para mi ya no es duro. Lo que me resulta duro, sin embargo, es venir a un evento como este, en el que hay que estar una hora en un sitio concreto (risas). Es muy poco japonés.

Todo autor tiene una obra magna, su gran obra. ¿Sientes que tu obra maestra está aún por llegar?

Buenas Noches Punpun’ es una obra en la que lo he dado todo. No sé si será mi obra más representativa pero sí que tengo claro que se trata de una obra que marcará un antes y un después en mi trayectoria.

¿Qué te parecería si una cadena americana apareciera en tu estudio ofreciéndote crear una película o serie de alguna de tus últimas obras?

Que hagan lo que quieran, pero no van a poder hacer una producción que sea igual que mi manga, porque es imposible (risas).

Entrevista de Juan Carlos Saloz y Saida Herrero

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