Reseña de ‘Point Blank’

‘Point Blank’ es otro de esos cómics guionizados por Ed Brubaker, como ‘Incognito’ o ‘Gotham Central’, que se meten de lleno en esa mezcla de géneros que tan bien se le dan a este escritor: el noir y los superhéroes. Ubicado dentro del universo Wildstorm y conocido con la etiqueta de “la precuela de ‘Sleeper’“, esta historia relativamente poco ambiciosa resulta ser, quizás contra todo pronóstico, una lectura de lo más recomendable.

Point Blank

¿Y de qué va ‘Point Blank’? Pues es la historia de un tipo al que contratan para una serie de trabajos de legalidad discutible y de cuya naturaleza no sabe demasiado que un día se encuentra a su empleador al borde de la muerte tras un intento de asesinato. A partir de ese momento nuestro protagonista, tal vez motivado por un lacrimógeno encuentro con la pareja y el hijo de la víctima, decide investigar el caso por su propia cuenta y riesgo. ¿Qué objetivo perseguía su jefe con las misiones que le encargaba realizar? ¿Quién tiene la capacidad de sorprender a un tipo tan preparado y poderoso como este? Todas estas preguntas se las hace a sí mismo este investigador a la luz de las farolas de un callejón de mala muerte mientras se fuma un cigarrillo. Para resolver este misterio tendrá que visitar locales de mala calaña, sacar respuestas a matones a base de golpes, hurgar en su propio pasado y desconfiar de todo lo que cree saber.

Point Blank

Esto parece la típica trama de una película de Humphrey Bogart, ¿verdad? Pues sí, pero lo que hace aquí Brubaker es meter en el papel del protagonista a Cole Cash, más conocido como Grifter, antiguo miembro de Wildcats, poner a John Lynch, el Nick Fury de este mundo y miembro de Team 7 y Gen 13, en el papel de víctima, transformar los bares de mala muerte en locales como Domino’s, un centro de reunión de tipos con superpoderes y mejoras cibernéticas, usar como Macguffin de la trama a Holden Carver, el personaje central de ‘Sleeper’, y ubicarlo todo dentro del universo Wildstorm.

Algo que hay que agradecer a Ed Brubaker es que este cómic es accesible para cualquier lector. Sí, como he dicho está ambientado en el universo Wildstorm, por sus páginas se pasan personajes de Gen 13, Authority, Team 7 y Wildcats y funciona como precuela de ‘Sleeper’, pero a pesar de todo esto cualquiera puede acercarse a esta lectura y no se va a perder nada, aunque también es cierto que un seguidor de este mundo creado por Jim Lee hace tantos años va a agradecer las concesiones que el autor tiene con él.

Point Blank

La trama que se nos presenta te atrapa desde el primer momento gracias a esa pregunta que se hace constantemente a sí mismo Cole… ¿qué es eso de lo que no se acuerda que le tiene tan perturbado? Un gancho que hace que te subas al tren de ‘Point Blank’ desde las primeras páginas, un tren del que no te bajas hasta que la historia concluye habiendo vivido un viaje maravilloso. Y es que al igual que las mejores obras de género noir, este cómic te mantiene siempre interesado en que se respondan las preguntas que se plantean mientras nuestro “detective” investiga el caso. Al llegar al final, el sentimiento que queda en el lector es, por encima de todo, satisfacción. Brubaker consigue pagar con intereses en el tercer acto la promesa que había hecho en el primero, cerrando así la historia con un broche de oro.

Point Blank

En lo referente al dibujo de Colin Wilson, aunque en principio tras echar un ojo por encima al tomo parecía un poco pobre, es algo que mejora a cada página que pasas al igual que con cada copa que te bebes la camarera del Domino’s es más atractiva, tal y como ella misma asegura. Wilson tiene en algunos aspectos un estilo similar al de Eduardo Risso que tarda en entrar pero que una vez te haces a él es muy disfrutable, y que encaja a la perfección con el ambiente sucio en el que nos quiere meter Brubaker. Hay que mencionar también el excelente uso del color de Janet Gale, que no solo se usa para dar el tono correcto a la historia sino que, gracias a la utilización de distintas gamas de colores para cada situación, ayuda a narrar la historia y a situar al lector para que no se pierda entre tanto flashback. Por otra parte, las portadas de Simon Bisley incluidas en el tomo son estupendas y un gran complemento.

Este tomo titulado ‘Point Blank’ y publicado por ECC Ediciones se presenta en formato rustica. El tomo contiene 128 páginas a color e incluye los números del #1 al #5 de la edición americana de ‘Point Blank’ así como las portadas originales de todos ellos. El precio de venta recomendado es de 12,5 € y se puso a la venta en enero de 2016.

Point Blank

Ed Brubaker

Nacido en Maryland, Estados Unidos, en 1966, empezó su carrera escribiendo para editoriales independientes obras como ‘Lowlife’ o ‘Purgatory U.S.A.’. Su primer contacto con el temática relativa al crimen se produjo en Dark Horse con ‘Una muerte accidental’, que le valió una nominación a los Eisner en 1993.  Después de pasar dos años trabajando para la firma independiente Alternative Comics, comenzó a escribir para DC. Entre otras obras, de esta etapa destacan ‘Gotham Central’, ‘La escena del crimen’, ‘Sleeper’ o varios números de múltiples cabeceras de Batman.

Tras DC, llegó Marvel, para la que realizó los guiones de, por mencionar algunos títulos, ‘Daredevil’, ‘Capitán América’ o ‘Criminal’. Actualmente publica bajo la editorial Image, para la que ha llevado a cabo ‘Fatale’, ‘Velvet’ o ‘The Fade Out’. Ha sido galardonado con cuatro premios Eisner.

Point Blank

‘Point Blank’

Tras completar la publicación de Sleeper, de Ed Brubaker y Sean Phillips, recuperamos esta precuela, en la que el guionista norteamericano forma equipo creativo con Colin Wilson para explicar las circunstancias que derivaron en su aclamada obra.

Esta historia tiene como protagonista a Grifter, de los Wildcats, que investiga el intento de asesinato de su amigo John Lynch.

Guion: Ed Brubaker

Dibujo: Colin Wilson

‘Point Blank’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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