Reseña de ‘Saga #5’

La editorial Image Comics goza hoy en día de una salud envidiable, gracias a la calidad de gran número de los títulos que tienen a la venta. Posiblemente la política de libertad creativa que esta factoría de cómics tiene con sus autores tenga gran parte de la culpa de este éxito, y ‘Saga’ es uno de los mejores ejemplos (junto a otros como ‘The Walking Dead’ o ‘Invencible’) de que la cosa funciona realmente bien.

Saga

En los últimos años los aficionados al mundo del noveno arte estamos más que acostumbrados a ver esta obra entre los nominados a cualquier tipo de premio relacionado con el cómic hasta el punto de llegar a ser pesado. ¿Acaso los editores de Image Comics han sobornado a los jurados de todos estos premios para asegurar que la obra de Brian K. Vaughan y Fiona Staples esté siempre ahí? Probablemente no. Es más probable que la calidad de ‘Saga’ sea más que suficiente para que todo el mundo se maraville con cada nuevo número que sale a la venta.

Lo último que ha llegado a nuestras tiendas es el quinto tomo de esta fantástica serie, y es tan buena como cabría esperar para cualquiera que haya leído los cuatro primeros volúmenes que ya hemos reseñado en La Casa de EL con anterioridad (aquí, aquí, aquí y aquí).

Tras la elipsis que pudimos ver en el final del cuarto tomo de la serie que nos transportaba varios años en el futuro con respecto a los hechos vividos en la colección hasta ese momento, todo hacía presagiar que en este quinto tomo se nos presentaría un gran cambio en el estatus y en la dinámica de los personajes que nos han acompañado durante tantas y tantas páginas. Sin embargo, una vez concluida la historia, la sensación que me queda no es la de haber asistido a ningún gran cambio ni estar ante una historia que se diferencia de alguna manera de lo ya pasado. Y, tras pensarlo un poco, me doy cuenta de que esto es lo mejor que se podía esperar de esta serie.

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Bien es cierto que, argumentalmente, el final del cuarto tomo daba pie a encontrarnos ahora con una tabula rasa. Todas las piezas del tablero de ajedrez con el que los autores llevan años jugando han cambiado su posición de forma bastante significativa. Algunos personajes se encuentran en plena evolución, como pueda ser el caso del Príncipe Robot IV, mientras que otros siguen siendo los mismos que conocemos desde siempre.

Quizás el personaje más interesante en este tomo sea el de Marko, alguien que tal vez haya sido desde el principio uno de los dos pilares argumentales de la serie sin ser nunca el centro de atención. Sin embargo ahora, alejado de su familia tras el secuestro de esta realizado por Dengo y forzado a unir fuerzas con Ghus, con el Príncipe Robot IV y con Yuma, Marko se ve sometido a un proceso de introspección en el que debe decidir qué tipo de persona es realmente y qué tipo de persona debe ser para recuperar a su familia.

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Por otra parte, quizás llegados a este punto de la colección se hace relativamente evidente algo que llevo pensando desde el inicio de esta: ¿es Marko una extensión de la personalidad del guionista Brian K. Vaughan? Por supuesto, la respuesta obvia es que cuando un autor trata a sus personajes con tanto cariño como lo hace este autor, todos tienen un poquito de él. Pero aparentemente Marko tiene muchos rasgos en común con Yorick Brown, protagonista de ‘Y, el último hombre’ y con el alcalde Mitchel Hundred de ‘Ex-Machina’, ambas obras con guiones de Vaughan. Si bien Yorick podría ser un reflejo del paso a la madurez y al compromiso sentimental del autor y Mitchel un alter ego con el que expresar su actitud respecto a varios temas de índole social, Marko podría ser esa parte de Vaughan que tuvo que enfrentarse en su momento a la situación de traer una criatura a este mundo de la cual era responsable. Si alguna vez tengo la ocasión de hablar con el señor Vaughan, sin duda esta sería la primera pregunta que le haría.

Y otro de los grandes aciertos de este tomo esta también relacionado con este personaje, y es, como ya hemos mencionado, su alianza con el otrora enemigo Príncipe Robot IV. Este antagonista parecía destinado a ser el gran villano de la historia, sin embargo tras las desgracias personales que ha sufrido se ve obligado a aplicar aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. No es una situación nueva esta que se nos presenta aquí, ya que es algo que hemos visto en multitud de ocasiones (Angel y Spike en la serie ‘Angel’ o Superman y Lex Luthor en los cómics de ‘La Liga de la Justicia’, por nombrar alguna), pero lo hace de forma muy acertada.

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Y es esta unión precisamente la que nos hacía pensar que en este volumen se iba a desarrollar de forma amplia al nuevo gran enemigo de nuestra familia favorita: Dengo, el robot que culpa al gobierno de su planeta de la perdida de su hijo. Un villano con unas motivaciones con las que podemos simpatizar fácilmente, pero cuyos actos nos repudian. Sin embargo, no habrá que avanzar mucho en la historia para darnos cuenta de que Dengo no llega a ser más que un pobre desgraciado desesperado…

Por lo demás, el guionista nos ofrece lo mismo a lo que nos tiene acostumbrados en esta serie: cada vez que pasamos la página nos encontramos con algo inesperado, la historia no hace concesiones a la sensibilidad del lector, se nos presentan personajes cotidianos que viven en un mundo fantástico y todo ello es narrado a través de la voz de una presuntamente adulta Hazel, la niña cuyo controvertido nacimiento ha marcado el destino de multitud de personajes.

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En lo referente al dibujo, puede que Fiona Staples no sea una virtuosa de los lápices, pero a estas alturas cuesta mucho imaginarse a alguien mejor que ella para ilustrar las maravillosas ensoñaciones del señor Vaughan. Si algo requiere el universo que se nos quiere mostrar en esta historia es un diseño de personajes a medio camino entre lo fantástico y lo onírico, y en este apartado Fiona cumple con nota. Cada nuevo personaje que se nos presenta, cada nuevo páramo que visitamos y cada nueva nave en la que surcamos el espacio son un derroche de imaginación que supera todas las expectativas. El trabajo de esta artista es lo que hace que ‘Saga’ sea, desde todos los puntos de vista, una compra obligada para cualquier lector de cómics.

El quinto tomo de ‘Saga’ publicado por Planeta Cómic se presenta en formato tapa dura sin sobrecubiertas. Contiene 152 páginas, con un tamaño de página de 16,8 x 25,7 cm, y presenta los números del #25 al #30 de la edición americana de la serie ‘Saga’. Este volumen incluye además todas las portadas de los números de la edición americana de la colección. La traducción ha sido realizada por Diego de los Santos, el precio de venta recomendado es de 16,95 € y se puso a la venta en noviembre de 2015.

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Brian K. Vaughan

Brian K. Vaughan es un guionista estadounidense que nació en Ohio en 1976, cuyo nombre está sobresaliendo estos días debido a las nominaciones que ha recibido su última obra, Saga. Aun así, no es la primera vez que le vemos en el listado de los premios Eisner (los Oscars del mundo del cómic), ya que desde el año 2003 ha estado incluido entre sus nominados, ya sea por la serie ‘Y, el último hombre’, ‘Runaways’ o por la que hoy nos ocupa, ‘Ex Machina’.

Su labor como buen guionista le precede, razón por la que además de estar siempre inmerso en el mundo del cómic, ha realizado varios trabajos para la industria televisiva, como fue la serie ‘Perdidos’ (por la que fue nominado durante dos años consecutivos a los Writers Guild of America Awards) o ‘La Cúpula’, además de encontrarse hoy en día trabajando en las adaptaciones al cine de dos de sus principales obras.

Su primera incursión en el mundo del cómic la realizó mientras estudiada cine en la Universidad de Nueva York, ya que se apuntó a un proyecto de Marvel llamado Stan-hattan, en el que se formaba a jóvenes guionistas inexpertos, lo que le llevó a realizar su primer trabajo para el cómic ‘Tales From the Age of Apocalipse #2’ (editado en diciembre de 1996). Desde ese momento, su incursión en las dos grandes editoriales americanas lo llevó a escribir historias de personajes como Spiderman, X-Men, Capitán América, Batman o Green Lantern entre otros. Aun así, Vaughan siempre ha dicho que prefiere centrar su trabajo en series propias en lugar de escribir las historias de personajes ya ideados, hecho que hace que no pueda explayar su imaginación totalmente, lo que le ha llevado a crear varias series desde cero.

De esta forma, en el año 2002 comenzó una serie denominada ‘Y, el último hombre’, donde nos mostraba como todos los hombres del planeta morían repentinamente, quedando solamente vivos un joven llamado Yorick y su mono Ampersand, lo que les acarrearía multitud de problemas en su aventura por buscar una solución. Dos años después se embaucó en una nueva serie llamada ‘Ex Machina’, la cual precede este artículo. Tras esta, en el año 2006 creó ‘Los Leones de Bagdag’ donde nos hablaba de un caso verídico que se dio en 2003, en el que una manda de leones se escaparon del zoológico de Bagdag tras el bombardeo estadounidense. Finalmente, en el 2012 se embarcó junto a la dibujante Fiona Staples en el cómic ‘Saga’, el cual mezcla la ciencia ficción con la fantasía, habiendo sido premiado este año en los Eisner.

Saga

‘Saga #5’

Una historia espacial sobre la confianza, el amor, la amistad y la familia.

Esta es historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo.

Sigue la space opera de Brian Vaughan y Fiona Staples, ganadora de múltiples premios Eisner a mejor serie nueva, mejor serie regular y mejor guionista.

Guion: Brian K. Vaughan

Dibujo: Fiona Staples

‘Saga #5’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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