El Videoclub: ‘Sherlock Holmes en: Valle del Miedo’

Valle-del-MiedoYa es cosa sabida que, en 1887, el escritor escocés sir Arthur Conan Doyle creó al que, con el tiempo, se convertiría en el detective londinene de ficción más famoso de todos los tiempos que, junto a su fiel ayudante John Watson, ocupaba la vivienda 221B de Baker Street. Este hombre, según las palabras de su compañero, se distinguía por sus más de seis pies de altura, su extraordinaria delgadez, su mirada aguda, su nariz fina y aguileña y sus aires de viveza y resolución, y respondía al nombre de Sherlock Holmes. Su fama logró atraer a miles de seguidores gracias a sus increíbles dotes detectivescas, las cuales le servían para solucionar hasta el caso más irresoluble, en el que, en ocasiones, estaba mezclado su enemigo mortal James Moriarty.

Como ya se comentó en un artículo anterior, era de esperar que alguien tan famoso acabara por aparecer en el cine y la televisión. Habiendo llegado a convertirse, desde que Walter Huston lo interpretó en un corto de 1900, en uno de los personajes más versionados del séptimo arte, son muchos los actores que se han metido en la piel del detective, siendo Basil Rathbone y Peter Cushing los más aclamados por la crítica. No obstante, el público moderno recordará mejor las interpretaciones de Robert Downey Jr, Benedict Cumberbatch, Jonny Lee Miller, Gary Piquer e Ian McKellen. Sin embargo, la película que analiza este artículo es una versión animada rodada en Australia, que vio la luz en la primera mitad de los años ochenta, titulada ‘Sherlock Holmes en: Valle del Miedo‘ que, como es de imaginar, adapta la novela homónima de sir Arthur Conan Doyle.

Antes de comenzar el análisis conviene destacar que, pese al dibujo que muestra la carátula del DVD (la cual encabeza este artículo), la película no se encuentra protagonizada por un niño (como en ‘El secreto de la pirámide), sino que es un Sherlock Holmes completamente adulto el encargado de resolver el caso de un misterioso asesinato en  el que nada es lo que parece.

Todo comienza cuando el celebérrimo Sherlock Holmes, tras recibir unas sospechosas cartas anónimas, es requerido para investigar el caso del asesinato de John Dogulas. No obstante, cuando el detective, siempre acompañado por su fiel ayudante John Watson, se pone a trabajar en el caso, no tarda en descubrir que hay varios aspectos que no concuerdan. ¿Está realmente muerto John Douglas? Y de no ser así, ¿por qué habrá fingido su asesinato? ¿Y qué tiene que ver el lugar conocido como Valle del Miedo con la investigación?

 Al igual que comenté en el articulo anterior, el detective es perfectamente reconocible en esta versión, ya que, aparte de las ausencias de Moriarty, la señorita Hudson (aunque  se menciona a un supuesto criado con el mismo apellido) y el inspector Lestrade, muchos elementos que caracterizan las aventuras del detective pueden observarse aquí: su inconfundible vestimenta, su gusto por fumar en pipa, la inseparable compañía de su socio, oírle pronunciar la famosa frase: ‘Elemental, mi querido Watson‘ y alguna escena en la que se muestra al detective tocando el violín son elementos clave de que nos encontramos ante el mejor investigador privado londinense de todos los tiempos.

El-triunfo-de-Sherlock-Holmes

Nuevamente, cabe destacar que, en su versión original, la voz  de Sherlock Holmes vuelve a ser interpretada por Peter O’Toole. Por supuesto, ese detalle se pierde si escuchas la película en español. Por desgracia, aquí siguen presentes los mismos defectos que ya señalé en el análisis anterior: la mala calidad del sonido y las peculiares voces de algunos de los personajes. Todo esto, sumado a una animación no demasiado trabajada consigue empobrecer un poco el resultado final, aunque, si tenemos en cuenta que el film apenas llega a los cincuenta minutos, al espectador no le da tiempo a molestarse en exceso con esos detalles. La primera versión no animada que se rodó de esta película vio la luz en 1935, bajo la dirección de Leslie S. Hisscott y protagonizada por Arthur Wontner. No obstante, este filme, de menos de hora y media de duración (cuyo título original podría traducirse como ‘El triunfo de Sherlock Holmes‘), sí cuenta con la presencia de Moriarty como villano principal.

El mediometraje está perfectamente estructurado en tres partes: una primera, en la que Sherlock Holmes investiga el supuesto asesinato de John Douglas; una segunda, en la que se nos muestra el pasado del supuesto cadáver, el cual resulta sumamente revelador, y la tercera, que sirve de desenlace a la historia, en la que Holmes, tras dar  por concluido el caso, aclara a su socio y a los espectadores cómo llegó a ciertas conclusiones que no se explican en el resto de la película.

Sinceramente, pese a sus fallos, volvemos a encontramos ante un muy digno proyecto sobre el perspicaz detective que, aunque sea de dibujos animados, no desmerece en nada a las aventuras ideadas por sir Arthur Conan Doyle, así que se trata de una correcta opción a la hora de elegir una película que nos amenice la tarde.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

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