Análisis de ‘Far Cry Primal’

Far Cry Primal

‘Far Cry 1’, ‘Far Cry 2’, ‘Far Cry 3’ y ‘Far Cry 4’ son buenos juegos que necesitaban ya una innovación. Algunos shooters añaden esta mediante la inclusión de nuevos modos de juego online o la actualización constante de sus armas, pero no dejan de producir una sensación de “déjà vu” constante. Pero parece que los chicos de Ubisoft se han percatado de ello y han decidido enviar su conocida saga a la Era Mesolítica, donde los rifles de asalto están a 14.000 años de ser fabricados. Así nace ‘Far Cry Primal’, un juego donde la supervivencia y la fauna animal estarán más presentes que nunca.

Uno de los puntos más anecdóticos de este juego es que el mapa utiliza la misma base que el del ‘Far Cry 4’, algo que no notarán incluso los más veteranos de la saga ya que varían todos los relieves y ecosistemas. Esto, que podría ser considerado por muchos como una forma de economizar el producto utilizando algo ya creado con anterioridad, es en realidad una forma más de unir este nuevo universo con el de la anterior entrega, explicando que la tierra de Oros no es otra que una versión previa de la vista en el anterior juego.

Far Cry Primal

Con un inicio que muestra de forma rápida todo lo que va a ofrecer la entrega, el jugador se sumergirá en una historia donde deberá cazar o ser cazado tanto por animales como por otras tribus que pretenden hacerse con el control de la zona.

Los Wenja, clan al que pertenece Takkar, el protagonista del juego, están en decadencia frente a las otras dos grandes tribus, los Udam y los Izila. Los primeros, liderados por Ull, son un grupo de caníbales que han logrado crear una especie de bombas venenosas que terminan rápidamente con la vida del oponente. Los segundos en cambio, comandados por Batari, no solo son duchos conocedores del fuego, sino que lo controlan hasta el punto de lanzar bombas incendiarias. Los Wenja han ido mermando frente a estos dos grupos que pretenden acabar con ellos, pero la llegada de Takkar, quien deberá buscar a sus compañeros perdidos para restaurar el clan y hacer frente a sus rivales, cambiará de forma radical la situación.

Far Cry Primal

El jugador se pone en la piel del Señor de las Bestias, que al igual que la película homónima de 1982, puede controlar a su antojo a un gran número de animales. Para ello, el jugador deberá buscarlos y mediante cebos, amaestrarlos. Una vez logrado, solo tendrá que seleccionar cuál quiere usar y llamarle mediante un silbido para que vaya junto a él protegiéndole y recibiendo órdenes de atacar. Lobos, jaguares, osos, tejones y hasta dientes de sable son solo algunas de las fieras que se pueden controlar en el juego. Por otro lado, también utilizamos un ave rapaz, un búho, mediante el que se espiará o atacará a los enemigos, ya sea de forma directa o mediante el uso de armas arrojadizas.

Otro extra que tiene nuestro personaje es la Visión del cazador, mediante la que puede seguir el rastro dejado por animales o personas, así como resaltarlos entre la maleza para poder acabar con ellos de manera más fácil.

Far Cry Primal

Una vez hemos dado con los cinco primeros integrantes de la tribu, Sayla, Tensay, Jayma, Karosh o Wogah, contaremos con la opción de desbloquear nuevas habilidades para nuestro personaje, así como armas nuevas o niveles para estas. Estas mejoras se irán logrando mediante recursos que iremos consiguiendo a lo largo del juego: plantas, pieles de animal, piedras, etc.

A su vez, la tribu Winja irá creciendo a medida que salvemos a nuestros hermanos de las garras de animales o del ataque de otras tribus. Estos se unirán a ella, mejorando nuestras habilidades y poblando la tierra de Oros.

Far Cry Primal

La estructura del juego, aunque simple, es muy dinámica. Las misiones consistirán en ir a cierto punto del mapa, terminar con un grupo de enemigos, cazar a algún animal, recolectar cierto número de recursos o salvar a varios miembros. Todo esto dispuesto en un gigantesco mapa que se irá desvelando poco a poco. Además, la ambientación cambia de forma drástica en cada zona, teniendo densas praderas de hierba, frondosos bosques, oscuras cuevas, sabana e incluso zonas nevadas en las que tendremos que sobrevivir al frío con la ayuda de pieles u hogueras.

La gran cantidad de misiones secundarias que irán apareciendo por el mapa, así como los recursos que tendremos que conseguir para mejorar nuestras armas y chabolas, ofrecen horas y horas de juego.

Far Cry Primal

A pesar de que los animales siempre han tenido una gran presencia en la saga ‘Far Cry’, aquí adquieren un mayor protagonismo, ya que son parte del entorno, tanto para bien como para mal. Los mamuts lucen impresionantes y no es fácil acabar con ellos si se encuentran en manada. Hay animales que acechan solo por la noche, mientras que otros aparecerán en según qué zonas.

‘Far Cry Primal’ es un juego en el que se nota que sus creadores han cuidado hasta el más mínimo detalle. La ambientación de cada zona, el sonido o el desarrollo de las misiones, donde su gran variedad y presentación hacen que todas puedan ser consideradas como primarias, transportan al jugador a un mundo impactante. Por otro lado, los personajes hablan en su idioma propio, eso sí, con subtítulos, algo que sumerge aún más al jugador en el universo. Estamos así ante una gran innovación en lo que respecta a la temática shooter.

2 Comentarios

  1. Un artículo muy interesante. ‘Far Cry’.es una gran franquicia que siempre aporta muchas horas de diversión. Una pregunta ¿El minimapa se sobrecarga con elementos como tiene pasado como en los ‘Assasin’?.

    • Gracias Miguel 😉 El minimapa la verdad es que no se suele sobrecargar hasta la parte final del juego, cuando ya prácticamente lo has visto todo y desbloqueas habilidades para mostrar todos los recursos en él. Aun así, mucho menos que en los Assassins.

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