El Videoclub: Fantômas contra Scotland Yard

fantomas-contra-scotland-yardCon este artículo, retomamos por tercera vez en nuestra web el ya comentado asunto de los carismáticos villanos que, pese a verlos actuar con una crueldad inusitada, en el fondo nos alegra que escapen de la justicia, ya que parte del encanto de ese tipo de personajes reside precisamente en esa insólita habilidad para conseguir huir siempre en el momento preciso. Evidentemente, con solo echar un vistazo al título del artículo o a la imagen que lo encabeza, queda bastante claro que estamos hablando del malvado Fantômas, personaje que el cineasta André Hunebelle supo trasladar con corrección desde las novelas hasta el séptimo arte. Contando con el beneplácito del escritor Marcel Allain (co-autor, junto a Pierre Souvestre del personaje), el director ha llevado a cabo tres entretenidas películas protagonizadas por este singular criminal: ‘Fantômas‘ (1964), ‘Fantômas vuelve‘ (1965), ambas ya reseñadas por este redactor, y ‘Fantômas contra Scotland Yard‘ (1967), que es el filme que analiza este artículo.

Cartel-de-Fantômas-contra-Scotland-YardAl igual que sucede con la película anterior, es de agradecer que este largometraje siga contando con el mismo reparto original. De esta forma, el film vuelve a estar dirigido por André Hunebelle, como ya se ha comentado en el párrafo anterior, bajo cuyas órdenes regresan Jean Marais (que sigue haciendo el doble papel del periodista Fandor y el criminal Fantômas), Louis de Funès (que interpreta al comisario Juve), Mylène Demongeot (que se mete en la piel de Hélène), Jacques Dynam (que encarna al inspector Bertrand) Robert Dalban (que da vida al director del diario ‘Point du Jour‘). En esta ocasión, dos actores más completan el reparto principal: Jean-Roger Caussimon (como Lord Rashley) y Françoise Christophe (que interpreta a Lady Dorothy MacRashley) Cabe destacar también el breve cameo de Rita Renoir (que se interpreta a sí misma). Su duración es de 104 minutos.

En esta ocasión, pese a tratarse de la tercera entrega de la saga, no contamos con ninguna escena animada que nos resuma las películas anteriores. No obstante, casi al principio del filme, Fantômas le muestra a una de sus víctimas un vídeo que recoge algunas de sus logros que hemos podido ver en las dos primeros largometrajes, lo cual no deja de ser algo incoherente, ya que, si el villano cuenta con esas imágenes es porque alguien las ha grabado para él, hecho del que no se ha dejado constancia en ninguna película.

fantomas-contra-scotland-yard-fotoSegún nos cuenta la trama, el comisario Juve y el inspector Bertrand, siempre seguidos de cerca por el periodista Fandor y la fotógrafa Hélène, viajan hasta Escocia para detener a Fantômas, quien está haciendo uso de la vieja técnica de cobrar por protección a la gente acaudalada del lugar. Parte de su maquiavélico plan consiste en, gracias a su facilidad para el disfraz, asesinar y suplantar al adinerado Lord Rashley, lo que casi acaba con la cordura del comisario Juve. Pese a que las cosas se complican más de lo esperado, ya que, además de tener que esquivar la astucia de Fandor, Fantômas ignora que Lady Dorothy también quiere deshacerse de su esposo, el criminal siempre se las apaña para lograr su objetivo y escapar, pese a que las apariencias hagan creer a todos que ha fallecido en su huida.

Al igual que en las dos entregas anteriores, los géneros de humor, aventuras e intriga se vuelven a mezclar en este entretenido film, el cual, sigue ofreciendo a los espectadores un argumento con ciertos tintes de ingenuidad, además  de continuar idiotizando demasiado a algunos de sus personajes (hasta el punto de hacerles vivir situaciones completamente inverosímiles), aunque todo ello no es impedimento para mantener al espectador pegado al sillón durante todo su metraje.

Como ya comentamos en el artículo anterior, si bien los efectos visuales del filme original eran de una calidad aceptable, los de la segunda entrega resultaban algo menos creíbles, ya que, cuando veíamos a los personajes montados en vehículos, se apreciaba claramente que el paisaje que podíamos contemplar a través de los ventanales del coche era, en realidad, una serie de imágenes proyectadas en una pantalla. Este poco logrado efecto vuelve a dejarse ver en este filme, aunque hay pocas escenas en las que se haga uso de él, con lo que no molesta demasiado. Aunque también es de justicia destacar que el añadido de escenas ajenas al filme, que llaman la atención por estar rodadas en blanco y negro, descolocan un poco al espectador. Por supuesto, nunca podemos olvidar que la película que estamos analizando es de la década de los sesenta.

Como relatamos en los anteriores análisis, si eres fan de las películas de género policiaco y las comedias, lo pasarás bastante bien con este entretenido largometraje, pero si además conoces la obra literaria de Marcel Allain y Pierre Souvestre y has disfrutado de las aventuras impresas del criminal Fantômas, sin duda esta película esta hecha para ti, aunque es preferible haber visto los dos largometrajes anteriores, ya que, aunque el filme se entienda por sí solo, lo disfrutarás más si lo ves como parte de la trilogía a la que esta película coloca su broche final.

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