Reseña de Batman: Gótico

Tomo de Batman: Gótico
El tomo publicado por ECC

El mundo de lo misterioso no es ajeno al universo del Caballero Oscuro. Han sido muchas las ocasiones en las que el justiciero de Gotham ha tenido que vérselas con lo extraño y paranormal, un ambiente que, desde luego, encaja como un guante con el aspecto siniestro de nuestro héroe favorito. Incluso en los últimos tiempos, aunque prime el aspecto realista y urbano en el fondo de las historias escritas por Scott Snyder, los elementos fantásticos y arcanos se han hecho un hueco en arcos argumentales tan reconocidos como el protagonizado por el tribunal de los búhos. En el pasado, todos recordamos épocas como las de Doug Moench y Kelley Jones, en las que se potenció el ambiente gótico del personaje, incluso con un Joker metido a Aleister Crowley, invocación a Demon mediante. Es más, de la mano de estos dos autores, hace poco os contábamos como el justiciero se enfrentaba nada más y nada menos que al mismísimo Drácula, aunque fuese en la línea Otros Mundos.

Pero si tenemos que hablar de un autor para el que la magia y lo arcano es de importancia primordial, no queda más remedio que volver nuestra mirada hacia la obra de Grant Morrison. Un loco para muchos, para otros tanto un iluminado, la carrera del escritor escocés tiene en Batman puntos de inflexión total, y hoy nos acercamos a los primeros contactos de el creador de títulos como Los Invisibles con el cruzado de la capa.

Gótico no es la primera vez que Morrison y Batman cruzaron sus caminos. Poco antes de la llegada del guionista a un título relacionado con el murciélago y familia, alcanzó el éxito con la visionaria novela gráfica Batman: Asilo Arkham, auténtico clásico perpetrado junto a Dave McKean, que catapultó la carrera de Morrison al estrellato. Era cuestión de tiempo que los señores de DC encargasen al genial escritor un nuevo trabajo relacionado con las correrías nocturnas del guardián de Gotham.

Nos trasladamos a principios de la década de los 90, en pleno auge de la Batmanía. Las películas de Tim Burton basadas en el personaje situaron la popularidad de Batman al nivel de icono mundial, y en las oficinas de DC se encargaron a conciencia de exprimir el momento. Entre otras cosas, se lanzaron al mercado nuevos títulos con el nombre del Caballero Oscuro en la portada, con la intención de atraer nuevos lectores. En este contexto nace Legends of the Dark Knight, título que contaría con la aportación de grandes autores del medio y que ofrecía al lector arcos argumentales más o menos autoconclusivos y con cierta libertad respecto a las cabeceras originales de Batman.

Página de Gótico por Klaus Janson
El Arte de Klaus Janson

Es en el número seis de esta serie cuando hace entrada Grant Morrison, acompañado a los lápices por toda una leyenda como Klaus Janson, y comienza este particular romance en cinco actos, como él mismo presenta su historia.

Para la ocasión, Morrison juega con la mezcla de géneros, que tan bien funciona con un perosnaje como Batman. Frank Miller dotó con su visión del personaje de la intensidad de la novela negra, y el escocés recorre el camino marcado con ingredientes de su propia cosecha. El universo propio de Grant Morrison se introduce de manera sutil en una historia basada en la alquimia del agobiante entorno urbano, plagado de mafiosos y escoria callejera, con las obsesiones personales del escritor, que en esa época tenía fijación con lo arcano.

En Batman: Gótico, la mafia de Gotham acude desesperada al Hombre Murciélago, puesto que un desconocido enemigo está eliminando a los grandes jefes de las familias. En principio, Batman rechaza una alianza con sus enemigos naturales, pero no tarda en sospechar que la amenaza escondida tras el enigmático Mr. Whisper puede ser el fin de Gotham. En su investigación, Batman descubre el inimaginable origen de su enemigo, y las conexiones de éste con su propia infancia.

Morrison construye un relato que bebe de fuentes tan dispares como el horror gótico, el relato detectivesco, el folletín victoriano y las horas de lectura del escritor sobre los orígenes míticos y mágicos de la arquitectura. En las páginas de Batman: Gótico, encontramos ya a un escritor con un dominio magistral del relato, y, aunque ya hace gala de algunos de sus tics más reconocibles como narrador, todavía tiene cierto autocontrol a la hora de plantear su trama por encima de los temas recurrentes que nutren su obra. El primer número de la saga es, posiblemente, una de las presentaciones mejor planteadas a todos lo niveles que he leído en un cómic. De manera tan directa como llena de detalles, a base de una narración desglosada en varias escenas que construyen para el lector el ambiente indispensable para comprender el resto de la historia. Aún sin enseñar todas las cartas, Morrison engancha, precisamente, por la manera de ofrecer la información, por la inteligente mezcla de violencia callejera y el extravagante mundo onírico de los sueños de Bruce Wayne; el clásico episodio del oráculo pasado por el particular planteamiento de el guionista.

El resto de la historia planteada por Morrison es el enfrentamiento contra lo sobrenatural, un mundo que pone a prueba los métodos deductivos del mejor detective del mundo. Mr. Whisper, el villano de esta historia, tiene la suficiente presencia como para resultar tan terrible como fascinante, aunando los atributos de los grandes clásicos luciferinos de la literatura universal. Whisper es el doctor Fausto, el Don Juan arrastrado al infierno, el monje de la novela de Matthew G. Lewis. Los guiños a esos indispensables de la cultura universal llenan las páginas de Gótico, pero sin resultar pedante. Forman parte orgánica del planteamiento de Morrison, que siempre ha tenido muy claros sus referentes, y no tiene miedo de dar identidad a su obra sin perder la perspectiva de evasión y divertimento que ha de tener un cómic.

Dibujo de Klaus Janson
Janson, magnífico creador de ambientes

A los lápices, como decíamos al principio de la reseña, Klaus Janson: entintador, dibujante y mito a tiempo completo. Este artista fue el encargado de embellecer, durante años, el dibujo de, nada más y nada menos, Frank Miller. La evolución del genial dibujante está ligada a su colaboración con Janson, que, sin duda, mucho tiene que ver con los acabados sobresalientes de los mejores trabajos del legendario autor. También es cierto que es en esta faceta donde Janson ha dejado su mejor legado, puesto que como dibujante completo, aunque es un artista muy personal, está muy lejos de su intuición como entintador. En ocasiones, resulta demasiado esquemático, y el diseño de los personajes resulta turbio en exceso. Donde no falla es en aspectos narrativos. Siempre elige el plano adecuado, el punto de vista perfecto, la composición de viñetas adecuada para dar contenido y personalidad a su trabajo. Es una gozada para el lector poder disfrutar de un maestro de ceremonias con tanto oficio en este aspecto, encargado de inmortalizar en su dibujo un ambiente tan marcado para el funcionamiento de la tragedia escrita por Morrison.

Al final, como en otras tantas ocasiones, Batman: Gótico, habla sobre Gotham. Sobre sus fantasmas, misterios y horrores. La ciudad es protagonista absoluta, en especial su catedral, parte indispensable de la historia del cómic. En este relato, el templo es producto de una conspiración centenaria, a medio camino entre la magia y la locura de un hombre consumido por la ambición y el miedo. El resultado es un pequeño clásico en la historia del personaje, que es digno de recuperar.

Con los años, Grant Morrison volvería a las páginas de Batman, responsable de una de las etapas más extrañas y fascinantes del Caballero Oscuro. La magia sería también parte de su relato, influido por el trabajo de Peter Milligan en Detective Comics (y cuya crítica podrás leer en unos días en La Casa de El, querido lector o lectora). En Batman: Gótico, hay una semilla de toda la odisea posterior, así que, en este caso, es buena cosa mirar atrás. Aunque seas de esos que odian a Morrison, aquí prima el relato por encima de la psicodelia y los estudios metaficcionales. Quizá sea la ocasión para reconciliarse con el genio escocés.

Batman: Gótico ha sido recuperada por ECC ediciones en la colección Grandes Autores de Batman. Como en otras ocasiones, se trata de un libro encuadernado en cartoné, con 144 páginas a todo color a vuestra disposición. Como extras, parte de la propuesta original del guión de Morrison y algunos bocetos del propio Janson, acompañado de las portadas de la serie original. El precio recomendado es de 19,50 euros

Grant Morrison es uno de los guionistas más importantes que ha conocido el medio. Su atrevimiento e innovación le han llevado a las cabeceras más importantes de las editoriales más punteras del mercado, y ha dejado para el recuerdo numerosas obras de creación propia como WE3, Los Invisibles o El Asco. En los últimos tiempos ha escrito para DC la monumental revisión del universo DC en Multiverso.

Klaus Janson forma parte de la historia del cómic, sobre todo por su labor conjunta en las mejores obras de Frank Miller, como entintador de etapas tan definitorias para el medio como la estancia en Daredevil. El Retorno del Caballero Oscuro también contó con el trabajo de este legendario dibujante y entintador, entrando definitivamente en la leyenda.

El tándem compuesto por Grant Morrison (El Multiverso, Batman Inc.) y Klaus Janson (75 años de Green Arrow, Batman: Amor loco y otras historias) relata los intentos del Hombre Murciélago por evitar que un lunático sacrifique el alma de una ciudad y de sus habitantes. Todo un clásico surgido de la cabecera Legends of the Dark Knight, ahora recuperado junto a extras inéditos. 

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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