Star Slammers: La colección completa

Tomo de Star Slammers
El tomo publicado por Panini

Hay veces en las que uno se siente un tanto abrumado ante la tarea de comentar según que obras. Es muy complicado enfrentarse a títulos y autores, sinónimo de leyenda, sin parecer un fan histérico en lugar del crítico serio y reflexivo al que se aspira. Con Walter Simonson, el artista que hoy protagoniza estas líneas junto a sus Star Slammers, este sentimiento se multiplica, puesto que pertenece a ese grupo de imprescindibles que cambió la forma de entender el cómic USA a principios de los 80. Hablamos de un puñado de jóvenes (entonces lo eran) que aportaron al medio influencias desconocidas que enriquecían hasta lo inimaginable las ideas acerca de cómo funcionaba la narrativa y el arte dentro de algo tan, en teoría, simple como el cómic de superhéroes. Estos atrevidos aventureros de la viñeta aprovecharon los cambios que se habían producido en la industria a lo largo de los años 70 del siglo XX, sumido en una crisis que obligó a replantearse contenidos y formatos. De la resaca de esta etapa de investigación y atrevimiento, surgió esta generación que aprovechaba cierta apertura de miras en modelos tan cerrados como los de Marvel o DC.

Frank Miller y su giro al género negro en Daredevil, el homenaje a los clásicos reescritos de manera brillante en los 4F de John Byrne, Claremont y su revolución en X-Men y, por supuesto, el Thor de Walter Simonson. Todos y cada uno de esos cómics hacían crecer al medio, lo llevaron hacia una época de grandeza que todavía sirve de referente a los autores de hoy en día. Genios que han escrito con letras de oro su nombre en la historia del noveno arte, sí, pero, claro, todo el mundo tiene un pasado.

Hablar de Star Slammers implica un viaje de casi 50 años, muestra de la evolución de Simonson desde época de formación a la eclosión de su estilo. De la aventura de un estudiante de arte y diseño a la experimentación de un autor consolidado, dueño de una forma tan clara y espectacular de entender el cómic. Una obra que ha permanecido incompleta, inconexa, víctima de la tormentosa historia editorial tras sus páginas, y que por fin llega a las librerías en un tomo único que permite la visión completa de esta saga tan particular.

Star Slammers nace como simple reclamo comercial, una especie de folletín espacial por entregas. Simonson, en aquellos tiempos, pertenecía a una asociación de lectores que aspiraban a organizar la Convención Mundial de Ciencia Ficción de 1974. Star Slammers tenía como objetivo principal la llamada de atención de los aficionados sobre las posibilidades de la candidatura del grupo de Simonson. Publicados casi de manera artesanal, los miembros de la candidatura repartían copias de aquellas primeras aventuras de los Slammers sin ninguna intención comercial, o sin imaginar que un día el entregado dibujante sería una leyenda.

Página de Star Slammers por Walter Simonson
Simonson y su diseño de página para Star Slammers

En los años que Simonson pasa como estudiante en la escuela de arte y diseño, recuperó a aquellos mercenarios espaciales y los transformó en su proyecto personal de fin de estudios. Abandona las intenciones humorísticas de sus primeras páginas, centrándose en tramas de ciencia ficción dura, con los Slammers presentados como una terrible amenaza que se dirige a la Tierra con la intención de destruir Washington. Estas historias poco tienen que ver con la posterior presentación de estos mercenarios espaciales, que llegó en forma de novela gráfica Marvel, una vez Walter Simonson alcanzó el estatus de dibujante profesional.

En el momento de la publicación aquella apuesta de La Casa de las Ideas, Simonson ya se había ganado un nombre con su etapa en Manhunter, colección editada por DC, en la que compartía autoría con uno de los grandes nombres de la historia de la edición de cómics, Archie Goodwin. Las grandes editoriales se habían lanzado a la búsqueda de nuevos formatos, con la idea de producir algunos cómics que se saliesen de las líneas marcadas por las exigencias del comic book tradicional. Una de las apuestas de Marvel en ese sentido fue Marvel Graphic Novels, una forma de afrontar los clásicos de La Casa de las Ideas a través de historias de gran formato y contenidos un tanto más complejos y adultos que los presentados en las series regulares de estos personajes. En este formato apareció Star Slammers, en 1982, por primera vez a un nivel masivo, muy diferente a la aventura iniciada en el 74. Esta presentación de los aguerridos mercenarios de Simonson poco tenía que ver con la serie por entregas original. De hecho, presentaba el origen de los Slammers, transformados en eficaces máquinas de matar por las circunstancias.

Star Slammers, a nivel argumental, no es un cómic brillante. Es una refrito de influencias, consecuencia de los años de Simonson como lector insaciable de ciencia ficción. Pero la grandeza de este reinicio no es la efectiva pero reconocible historia. Lo fundamental de Star Slammers en el impresionante trabajo de Simonson a nivel visual, donde demuestra lo adelantado a su época que es en algunos casos. Simonson no se conforma con los clichés del cómic mainstream, y busca un punto de ruptura en el que mezcla su completo dominio de todos los aspectos relacionados con la narración. El diseño de personajes se transforma en dinamismo y acción cuando los pone en movimiento. Las limitaciones de la página desaparecen, gracias a la audaz composición y disposición de las viñetas, un auténtico espectáculo de dominio del espacio. La imaginación del dibujante encuentra perfecto acomodo en el despliegue de tecnología, naves, armas y vestuario, una mezcla delirante de influencias que van de Star Wars a las películas de samurais. El uso de elementos propios del diseño enriquecen la propuesta de Simonson, tan perfeccionista en el trazo de sus personajes como en la integración del texto, la tipografía, el característico uso de los efectos de sonido; desarrollo de emociones a través de la retina del lector que engrandece una historia que gana, precisamente, gracias a la fuerza de este artista de tan marcada personalidad.

Viñeta de Star Slammers
Simonson en estado puro

En las siguientes entregas de Star Slammers, en miniseries de Dark Horse y Malibu, Simonson continúa la saga de los mercenarios, situando la acción en diferentes épocas y presentando nuevos personajes y situaciones. En la misma tesitura que la novela gráfica original, las historias de traiciones espaciales y acción a raudales se sostienen por la evolución del dibujante. La labor en estos cómics continúa cimentada sobre la investigación de las propias posibilidades del medio, desde las espectaculares viñetas que ocupan una sola página a las rupturas con el espacio y la composición. A nivel global, este cómic nos deja uno de los mejores trabajos de Simonson en su faceta como artista.

Por fin, podemos entender la obra al completo, incluidas las aventuras en blanco y negro perpetradas por Simonson en sus años previos a su carrera profesional. Más allá de su valor como historia de ciencia ficción, bastante tópica por otra parte, lo importante de estas páginas en la oportunidad de entender el trabajo de Simonson, sus obsesiones como autor, su acercamiento a aspectos que el cómic, hasta ese momento, no había tratado con la intensidad plasmada por esta leyenda en Star Slammers. Imprescindible para los fans del trabajo del celebrado autor del Thor más recordado.

Panini publica en un estupendo tomo la colección completa de las historias de Star Slammers, a partir de la recopilación realizada por IDW en su edición original. Encontramos en su interior Marvel Graphic Novels: Star Slammers, Dark Horse Presents 114 y Star Slammers Special y 1-4 USA, recopilados en un lujoso libro de 300 páginas, encuadernado en tapa dura y a todo color (excepto en las historias que originalmente se publicaron en blanco y negro, respetando el trabajo en origen). Acompaña a la edición un buen puñado de extras, como una galería de dibujos del propio Simonson, enriqueciendo así la experiencia lectora. Una compra más que recomendable que se traduce en 30 euros de precio recomendado. Merece la pena el desembolso, querido lector o lectora.

El regreso de la obra maestra del hombre que reinventó a Thor El Poderoso. Una vez hubo una raza de hombres que disparaban, peleaban y mataban mejor que ninguna otra. Cobraron sumas fabulosas de dinero por actuar como mercenarios. La práctica fue tan lucrativa que decidieron convertirla en negocio y se alzaron como los emprendedores con más éxito de la historia. Se llamaban… Star Slammers. Por primera vez en España, este volumen recopila todos los relatos de la mítica creación de Walter Simonson, con gran cantidad de material inédito, en una edición completamente remasterizada. ¡Descubre la leyenda!

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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