Reseña de ‘Guardianes de la Galaxia: Legado’

El tomo editado por Panini
El tomo editado por Panini

Los Guardianes de la Galaxia se han transformado en uno de los pilares de Marvel, tanto en la viñeta como en su versión para la pantalla grande. La película basada en sus aventuras cósmicas fue una agradable sorpresa que rompía con ingenio y humor las propias reglas del universo cinematográfico Marvel. El espíritu ochentero impregna cada plano del filme, dirigido por uno de nuestros gamberros favoritos, James Gunn. Pocos imaginaban que este grupo de segundones despertaría tanto interés en el público, sobre todo porque, incluso en su versión cómic, no es, precisamente, la colección más popular de La Casa de las Ideas.

Todas las historias tienen un comienzo, y hoy os traemos este tomo que recoge la génesis de Guardianes de la Galaxia tal y como los conocemos hoy en día. Y es que estos disfuncionales protectores del universo poco tienen que ver con el grupo que inicialmente llevaba este nombre. Los Guardianes originales eran los héroes de un futuro terrible, en el que la raza humana estaba bajo el dominio de los Badoon, una belicosa raza de conquistadores espaciales. Creados por Arnold Drake y el legendario Gene Colan, aquellos Guardianes de la Galaxia originales estaba compuesta por un grupo de solitarios, unidos por la pérdida, ya que todos eran los últimos miembros de sus respectivos pueblos.

Los Guardianes de la Galaxia pertenecen por pleno derecho al riquísimo universo cósmico Marvel, lleno de mundos, razas, conflictos y grandes sagas. De aquel despliegue de ciencia ficción mezclada con el espíritu de La Casa de las Ideas, nos ha dejado enormes momentos como el Capitán Marvel clásico, la creación de Adam Warlock, la aparición de Estela Plateada, la guerra Kree-Skrull… tantas y tantas páginas de oro de la historia del cómic americano. Artistas como Jim Starlin o Roy Thomas dejaron marcadas las líneas de este lado del universo Marvel, hasta el punto de que los hechos acaecidos en los últimos años todavía beben de estas obras maestras que marcaron época.

Guardianes 2
Buscando nombre

El tiempo es, a veces, un juez injusto, y el universo cósmico de Marvel perdió el interés del público y la magia de los autores de antaño. Las tramas que protagonizaban los cómics a partir de los años 90 eran más urbanas y oscuras, bastantes más mundanas que las inmensidades espaciales en las que se mueven los personajes de los que hoy hablamos. Pero, claro está, el mundo de los cómics es bastante cíclico, así que el aspecto cósmico de Marvel acabó por reclamar su sitio en el panteón de la editorial.

Gracias a diferentes eventos, los personajes del cosmos Marvel recobraron la importancia de antaño, con aplauso de crítica y público incluido, poniendo en el contexto del siglo XXI. Un veterano incombustible como Keith Giffen lideraba el equipo de autores encargado de revitalizar el concepto cósmico del sello, plasmado en el masivo crossover conocido como Aniquilación. La invasión de Annihilus desde la Zona Negativa ponía en jaque el universo, y producía un dramático enfrentamiento lleno de épica, pérdida, sacrificio y pensamiento a lo grande. Incluso vivimos de primera mano la destrucción del cuerpo Nova, dejando a Richard Rider como único superviviente del otrora poderoso cuerpo de defensores espaciales.

El éxito de Aniquilación trajo la consabida secuela. Conquista no llegaba a la calidad de su predecesora, pero sí que plantaba la semilla para la creación de los Guardianes de la Galaxia. Personajes que habían ganado presencia gracias a Aniquilación se mezclaban con algún ilustre olvidado, como Mapache Cohete. Incluso se recuperaban cosas tan extravagantes como Groot, personaje que nacía en una historia de terror perpetrada por Stan Lee y Jack Kirby. En esa trama inicial, Groot estaba muy lejos del simpático aventurero espacial que hoy conocemos. De aquella, era un monstruoso ser llegado del planeta X para aterrorizar la humanidad.

El carisma de este grupo de peculiares luchadores espaciales se ganó el derecho de protagonizar su propia cabecera. Para este relanzamiento del título Guardianes de la Galaxia, Marvel lanzó el desafío a dos autores que habían demostrado su buen hacer durante Aniquilación. Dan Abnett y Andy Lanning escribieron Nova durante este evento, consiguiendo alguno de los mejores momentos de toda la saga. Su capacidad para las aventuras estelares a lo grande, llenas de sabor clásico, convenció a los editores de La Casa de las Ideas para poner al frente de este intento del universo cósmico de Marvel para recuperar el brillo de sus mejores años.

Puro ritmo, pura acción
Puro ritmo, pura acción

Así comenzaba, en 2008, la colección de Guardianes de la Galaxia versión siglo XXI, con poco que ver con sus precedentes. Justo después de los hechos acaecidos en Conquista, Starlord se plantea la necesidad de un grupo capaz de afrontar los peligros a los que se ve sometido el universo. sobre todo sin un cuerpo Nova. A pesar del complicado carácter de los protagonistas, solitarios e individualistas, consigue que alguno de los más peligrosos individuos del espacio se unan a esta iniciativa.

Viejos conocidos de la vertiente cósmica de Marvel tomaban de nuevo un protagonismo que perdieron con el paso de los años. Drax el destructor, Gamora o pesos pesados como Warlock (personaje imprescindible para entender la grandeza del universo cósmico Marvel durante los 70) se unen a entrañables secundarios como Mapache Cohete o Quasar. Incluso volvemos a ver a Mantis, protagonista de una de esas sagas míticas de los Vengadores metidos en berenjenal cósmico, La Madonna Celestial.

El nuevo grupo
El nuevo grupo

Abnett y Lanning construyen un cosmos fascinante, lleno de novedades pero armado del respeto a los clásicos que recoge la identidad del trabajo de leyendas del cómic. Estos Guardianes de la Galaxia son trepidantes, llenos de ritmo y sorpresas, enfrentados a amenazas enormes y definitivas. Los autores no se guardan ninguna carta, y nos empujan a un frenético viaje lleno de emociones. El mejor sabor de los imprescindibles de las aventuras espaciales, del tipo Star Treck o Battlestar Galactica se mezcla con el ingenio de dos autores que supieron apretar la tecla adecuada para un retorno a lo grande del mejor universo cósmico de Marvel. Piezas muy reconocibles del imaginario de La Casa de las Ideas, como Sapiencial o el curioso perro espacial Cosmo dan sus primeros pasos en las páginas de esta divertidísima colección. Abnett y Lanning despliegan con mucho sentido del humor y la aventura una colección que no se acomoda en la nostalgia, y abría un cosmos completo a los lectores.

En el tema del dibujo, la mayoría de estos primeros números los dibuja Paul Pelletier, que sin ser uno de esos dibujantes que quitan el aliento, cumple con la difícil tarea de trasladar el complejo mundo de los guionistas a las viñetas. El despliegue de tecnología, razas, y acción, nos deja un trabajo muy dinámico, orientado a la sencillez narrativa y el diseño de personajes.

Guardianes de la Galaxia en 2008 era entretenimiento de calidad, pura y dura aventura cósmica al estilo Marvel. Este tomo es ideal para conocer esos primeros pasos como grupo de personajes que hoy son muy grandes dentro del enorme organigrama de la famosa editorial. A divertirse, chicos y chicas.

Panini nos trae este tomo recopilatorio que nos lleva a 2008, cuando nace la cabecera que hoy conocemos. El formato de este cómic es el habitual de la colección Extra superhéroes, lo que se traduce en un tomo no especialmente lujoso, pero muy cómodo y de calidad apropiada en cuanto a su precio. 296 páginas a todo color y todas las portadas de estos números, por un precio recomendado de 15 euros. Contiene los números del 1 al 12 del volumen 2 de Guardianes de la Galaxia.

Contiene Guardians Of The Galaxy vol. 2, 1-12 USA

¡El comienzo de una edad de oro! De las páginas de Aniquilación: Conquista, llega el supergrupo cósmico por excelencia. Starlord lidera a los protectores de las estrellas. ¡Los Poderes Cósmicos de la Casa de las Ideas en el inicio de una era resplandeciente!

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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