Crítica de ‘La leyenda de Tarzán’

La-Leyenda-de-Tarzan-01¿Quién es Tarzán? ¿De dónde procede? El legendario rey de la selva nació en 1912, gracias al buen hacer del escritor Edgard Rice Borroughs. Tras dar sus primeros pasos en la revista pulp ‘All story magazine’, las aventuras del personaje pasaron definitivamente a ser editadas en formato de novela. Sin embargo, pese a que Tarzán llegó a protagonizar veinticuatro libros, alcanzó mayor fama en los otros medios en los que ha tenido difusión, tales como los cómics, la series de televisión y el cine, que es el caso en el que nos centraremos en este artículo.

Mientras que Elmo Lincoln fue el primer actor que interpretó al rey de la selva en el filme ‘Tarzán de los monos’ (1918), Johnny Weissmuller es el más recordado por el gran público al encarnar al protagonista de este artículo hasta en doce películas (1932 – 1943). Sin embargo, el largometraje que analiza este artículo es mucho más reciente. Tanto que, de hecho, aún se encuentra en cartelera. Como no podía ser de otra forma, me estoy refiriendo a ‘La leyenda de Tarzán‘.

Bajo la dirección de David YatesAlexander Skarsgård protagoniza el filme junto a Margot Robbie (como Jane Porter), Ella Purnell (que da vida a  una versión infantil de la muchacha), Christoph Waltz (en el papel del Capitán Rom), Samuel L. Jackson (que encarna a George Washington Williams) y Djimon Hounsou (que se mete en la piel del Jefe Mbonga). La duración del largometraje es de una hora y cincuenta minutos.

En la conferencia de Berlín de 1884, las potencias coloniales del mundo se reunieron para repartirse el Congo africano. El rey Leopoldo de Bélgica reclamó la gran cuenca del Congo, rica en marfil y animales. Cinco años después, había acumulado grandes deudas en su ambición de explotar su nueva colonia. desesperado por fondos y quedándose sin dinero para pagarle a su ejército, envió al congo a su criado de más confianza, León Rom, para adquirir los legendarios diamantes de Opar.

Ocho años después de haber abandonado el Congo, Tarzán, muy a su pesar, debe regresar a la jungla para evitar que una tribu aborigen, bajo el mando del Jefe Mbonga, sea exterminada por la codicia de hombres como el Capitán Rom, que desea explotar la tierra y extraer los diamantes que contiene. Para ello, Tarzán contará con la ayuda de su esposa Jane y de su aliado George Washington Williams. Sin embargo, la cosa es más complicada de lo que parece, porque si hay una cosa que el Jefe Mbonga desea por encima de todo lo demás es el cadáver del propio Tarzán.

Si eres fan del personaje, habrás visto multitud de películas en las que el rey de la jungla viste un taparrabos, no sabe conjugar los verbos, vive aventuras junto a Jane, Boy y Cheetah y se columpia de liana en liana mientras lanza su famoso grito. Sin embargo, todos estos famosos clichés de Tarzán están muy alejados de lo que encontraremos en este filme. Por el contrario, podemos observar que, al inicio del largometraje, el protagonista (que desea que se refieran a él por el nombre de John Clayton III) se encuentra en Londres, elegantemente vestido (aunque acaba por salir desnudo de cintura para arriba, la parte inferior de su cuerpo siempre está cubierta por unos pantalones)  y con un correcto uso del idioma. Pese a que contamos con la presencia de Jane (como ya se ha mencionado), no podemos dejar de reseñar que Boy y Cheetah no aparecen por ningún lado (y, aunque se hace una ligera referencia a que la pareja perdió un hijo, no hay ningún dato que evidencie que se trata del niño que todos conocemos). No sería Tarzán si no hiciera uso de las lianas y no lanzara su famoso grito, pero no es algo que destaque en el filme de manera especial.

Puede que haya quien opine que una película titulada ‘La leyenda de Tarzán‘ debería mostrarnos los orígenes del personaje. Como se puede apreciar en el trailer, los que esperen ver dichas escenas no saldrán decepcionados. Y es que, aunque al inicio del filme, encontremos a John Clayton llevando una existencia de lord inglés, el uso de la técnica del flashback nos permitirá ver cómo el protagonista, tras la muerte de sus padres biológicos, acabó siendo criado por una familia de monos. Curiosamente estas secuencias recuerdan bastante al largometraje de 1984, que llevaba por título ‘Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos’ (en la que tampoco aparecían ni Boy ni Cheetah y el protagonista nunca era llamado por su nombre selvático).

Entre los datos de interés que podemos destacar del filme está el del personaje de Jane que, si bien es colocada en el típico rol de damisela en apuros, demuestra tener una gran iniciativa y su participación resulta clave en la resolución de la historia.

Tarzán-y-Jane

Como sucede en otros casos, el 3D no nos ofrece nada fuera de lo común, pero no estorba y, al menos, nos hace sonreír con algún efecto cariñoso, como el del vuelo de una mariposa.

En resumen, ya que es evidente que no se trata de una típica película de Tarzán, queda a la elección del espectador el ir a verla o no, teniendo una idea bastante clara de lo que se va a encontrar. Lo que resulta bastante evidente es que para pasar un rato entretenido en el cine (además de descansar un rato del sol, gracias al aire acondicionado de las salas) y echarse unas cuantas risas de paso, es una elección de lo más correcta.

 Ya hace años que Tarzán (Alexander Skarsgård) abandonó la jungla africana para llevar una vida aburguesada como John Clayton III, Lord Greystoke, junto a su esposa Jane (Margot Robbie). Pero un día le ofrecen el cargo de embajador en el Congo. En realidad, todo forma parte de un plan ideado por un capitán belga (Christoph Waltz), aunque los responsables de llevarlo a cabo no están preparados para ello.

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