Reseña de ‘La carta 44 – Desplazamiento al rojo’

La Carta 44

En el primer volumen publicado en nuestro país de ‘La Carta 44’ fuimos testigos de la investidura como nuevo presidente de los Estados Unidos de América de Stephen Blades, momento en el cual a través de una carta recibida por su antecesor en el cargo descubre que se conoce desde hace algún tiempo la existencia de una construcción alienígena en el cinturón de asteroides del sistema solar y que una expedición a bordo de la nave Clarke despegó hace meses en rumbo hacia ella para investigar el suceso. La tripulación de la Clarke, al llegar a su destino, no solo pasó a través del velo que protegía la construcción alienígena de ojos curiosos, sino que también se puso en contacto con una extraña forma de vida basada en un diseño fractal con desconocidas intenciones y presenció la construcción de un enorme aparato al que bautizaron como Candelabro por su peculiar forma.

La Carta 44

Por si todo esto no fuera suficiente, una de las tripulantes de la Clarke dio a luz en las inmediaciones del Candelabro y el padre de Astra, que así se llama la criatura, permanece en paradero desconocido tras la interacción de algunos miembros del equipo con las anteriormente mencionadas criaturas fractales. Con todo esto sobre la mesa, llega ahora el momento de abordar ‘La Carta 44 – Desplazamiento al rojo’, tomo en el que seguiremos de cerca tanto la aventura de la tripulación de la Clarke como la evolución del mandato del recientemente investido presidente Blades…

En este volumen la acción se sigue centrando en los dos escenarios que son el pilar de esta obra: la Casa Blanca y la Clarke. Por su parte, el presidente Blades sigue actuando como un personaje de la serie de televisión ‘House of Cards’ y decide, a pesar de las advertencias de sus principales consejeros, poner a disposición del ejercito la tecnología desarrollada en los últimos tiempos en secreto para una posible confrontación con una raza alienígena. Sacar a los jóvenes militares americanos de las dos guerras en las que su predecesor, el republicano Francis Carroll, metió a su país durante su mandato es la principal prioridad de Blades. Las consecuencias de estos actos, que sitúan a los Estados Unidos como una nación militarmente mucho más avanzada y potente que cualquier otra del planeta, serán algo a lo que Blades tendrá que hacer frente cuando llegue el momento. Pero cuidado, porque los gobiernos extranjeros no serán los únicos rivales potenciales que Blades tendrá que tener en cuenta, ya que quizás tenga a su mayor enemigo en su propia casa…

La Carta 44

Por cierto, no hay que pasar por alto la nada velada crítica del autor a la política del auténtico presidente número 43 de los Estados Unidos de América, el señor George W. Bush. Hay demasiadas coincidencias entre Bush y Carroll como para obviarlas, y quizás siguiendo ese camino podríamos asumir que Blades es un trasunto del actual presidente demócrata Barack Obama, al que pinta como un idealista que llegó al poder con la intención de hacer grandes cambios pero que se vio rápidamente atado de pies y manos debido a la maquinaria burocrática que guía la política de la nación.

En cuanto a la tripulación de la Clarke, sus ánimos no estarán precisamente por las nubes tras comprender su precaria situación y sobre todo tras darse cuenta de la magnitud del poder destructivo que tiene el Candelabro, algo que hace dudar muy seriamente de que tengan alguna posibilidad de salir con vida de esta extraordinaria aventura. Y todo eso solo hace que sumar tensión a la situación generada tras tener que cuidar ahora de una criatura como Astra, el primer bebé nacido en el espacio…

La Carta 44

El guionista Charles Soule sigue aprovechando la estructura de las series de televisión por cable que triunfan hoy en día para desarrollar su historia a golpe de cliffhangers que mantendrán al lector pegado a cada viñeta y apoyándose en un buen desarrollo de personajes y sobre todo en dos líneas narrativas tan diferenciadas como puedan ser la política americana de despachos y el contacto con una civilización extraterrestre en el espacio. Su habilidad para saber conjugar las tramas presentes en la serie, para que estas mantengan una coherencia para nada forzada y para aprovechar las posibilidades que tiene la exploración de dichas tramas en dos direcciones completamente opuestas son las claves del éxito de ‘La Carta 44’. Si tras su casi siempre genial trabajo con los personajes de las grandes editoriales de cómics americanas no había convencido a todo el mundo, esta obra le debería encumbrar ya de forma definitiva como uno de los guionistas más en forma de la actualidad.

La Carta 44

Por su parte, en el dibujo tenemos al excelente madrileño Alberto Jiménez Alburquerque. A pesar de que no estamos hablando de una serie en la que se hagan virguerías con la narrativa visual, la sobriedad con la que el artista ha afrontado este trabajo tiene un resultado muy bueno en el que el dibujo se ha puesto a total disposición del guion. Además, hay que destacar positivamente los diseños de Alburquerque en lo referente a las construcciones alienígenas y a todo lo relacionado con las secuencias que se desarrollan en el espacio, todo un derroche de imaginación.

En resumen, estamos ante una historia que no pierde el pulso de lo relatado en el anterior volumen sino que, al contrario, consigue enganchar todavía más al lector con esa mezcla de intrigas palaciegas en la Casa Blanca y aventuras de ciencia ficción dura. Tras llegar a la última página de este tomo, solo resta hacerse lo antes posible con el tercer volumen de la colección y devorarlo.

En lo referente a la edición, hay que decir que este segundo volumen de ‘La carta 44’ presentado por Norma Editorial mantiene las mismas características que el anterior tomo de esta colección, siendo así de formato de tapa blanda con un tamaño de página de 17 x 26 cm. El tomo contiene 160 páginas a color e incluye los números del #8 al #13 de la edición americana de ‘La carta 44’. Llama la atención que no se incluya el número #7 (al igual que pasa con la edición americana correspondiente), que no estaba contenido en el primer volumen, pero al tratarse de un capítulo que nos habla del pasado de algunos personajes se puede encajar de forma fácil en un volumen posterior sin perjudicar al lector de la serie. El precio de venta recomendado es de 17,50 €.

carta-44-desplazamiento

‘La carta 44 – Desplazamiento al rojo’

¿Qué espera a la tripulación de la Clarke en el Candelabro?

Tras seis meses como Presidente de los EE. UU., Stephen Blades se encuentra en una situación crítica intentando salvar su administración tras descubrir que hay una construcción alienígena en el cinturón de asteroides y que una expedición, mandada en secreto por su antecesor en el cargo, surca el espacio hacia ella para investigarla.

En la Tierra, Blades planea acabar con las guerras en Oriente Medio que ha heredado y revelar al público la existencia de vida alienígena inteligente para preparar a la población… pero se enfrenta a peligrosas amenazas tanto de su propio gobierno como del extranjero. Mientras tanto, en el espacio, la tripulación de la Clarke está preparada para conocer a los alienígenas y sus verdaderas intenciones.

Tras las buenas críticas del primer volumen, Charles Soule (Hulka, La muerte de Lobezno) y el artista madrileño Alberto Jiménez Alburquerque continúan su saga de intriga política y ciencia ficción con importantes revelaciones y nuevos misterios.

Guion: Charles Soule

Dibujo: Alberto Jiménez Alburquerque

‘La Carta 44 – Desplazamiento al Rojo’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición

Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

¡No te vayas sin comentar!