‘Battlefield 1’: Primeras impresiones

Hace ya una semana que acabó la San Diego Comic-Con y aún podemos seguir contando detalles de esta edición. Esta vez la noticia no está relacionada con el mundo del cómic, las series, las películas o el merchandising, sino con el de los videojuegos y en especial con ‘Battlefield 1‘. Aunque su papel es menor, los videojuegos se han ganado su presencia en el escenario de la Comic-Con gracias a eventos offsite como NerdHQ. Los eventos offsite se organizan de manera independiente a la SDCC por empresas del mundo del entretenimiento y se han ganado una buena reputación entre aquellos que no pudieron conseguir entradas para la convención.

Nerd HQ se inició hace seis años por la compañía The Nerd Machine y se ha ido consolidando como uno de los mejores eventos offsite de San Diego. The Nerd Machine es una empresa de diseño de ropa y complementos para “nerds” fundada por Zachary Levi y David Coleman. Levi, más conocido por su papel protagonista en la serie de televisión ‘Chuck‘, es embajador para la ONG Operation Smile y organiza NerdHQ para reunir fondos destinados a la asociación.

La mayor atracción de este evento offsite son los Q&A, al estilo de la SDCC pero con una audiencia menor y un ambiente más relajado. Sin embargo, desde hace un par de años, y gracias al patrocinio de Xbox y AMD, se ha alzado como un referente para los amantes de los videojuegos. En su pasada edición, NerdHQ ofreció a sus asistentes la posibilidad de probar ‘Star Wars Battlefront‘ meses antes de su fecha de salida al mercado estadounidense. Este año, se han superado trayendo algunos de los títulos más esperados.

Miles de fans tuvieron la oportunidad de probar en primicia los juegos ‘Battlefield 1’, ‘Recore’, ‘Titanfall 2’ y ‘Gears of War 4’. La Casa de EL tuvo acceso a estas sesiones de gameplay y os traemos nuestras primeras impresiones de ‘Battlefield 1’, uno de los títulos más comentadas del pasado E3.

Se han superado todas las expectativas. Si perdonamos el fallo de servidores que tuvo a muchos asistentes esperando durante una hora, el juego en sí es todo lo que esperábamos y más. Tuvimos la oportunidad de probar el modo de juego Conquista en su versión pre-alpha en una partida de 20 vs. 20 jugadores (aunque el sistema permitirá 32 vs. 32) en el mapa de Amiens, que enfrentó a británicos y alemanes durante 15 minutos.

Durante ese tiempo, los jugadores debían conquistar y mantener las bases repartidas por el terreno, recibiendo puntos por ello. El equipo que más puntos acumulase cuando contador llegase a cero, se declararía vencedor. Al final, los alemanes se alzaron victoriosos tras un baño de sangre digno de las crónicas. Hay que admitir que se coordinaron mejor y supieron cuándo y dónde presionarnos para conquistar los puntos clave del mapa. A pesar de ser una versión simplificada de lo que encontraremos en la edición final, las oportunidades se ven a la legua.

Cierto es que el nivel del armamento es acorde al de la época en que se basa el juego, por lo que no esperemos tecnología avanzada o gran customización en las opciones de armamento. El gran avance lo notamos en el detalle de los mapas y las posibilidades del terreno y el entorno. Los jugadores notarán las ventajas estratégicas de los pronunciados desniveles (atención aquellos a los que os gusta jugar como francotiradores, porque esto os encantará) y cierto odio hacia armas de poca cadencia y precisión que, por casualidades de la vida, siempre agotan sus cargadores cuando más las necesitas. Durante la regeneración, podremos observar el campo de batalla a tiempo real, lo que da una ventaja estratégica a los jugadores más veteranos.

También tuvimos la oportunidad de probar la jugabilidad de tanques, aviones e incluso el muy esperado zeppelin. En el caso de tanques y coches, la ventaja está clara. Con mapas tan grandes, ser capaz de moverse y transportar tropas de un punto a otro de manera rápida y segura se vuelve una necesidad. En nuestro caso particular, los alemanes se hicieron con los puntos del perímetro exterior de manera rápida y efectiva hasta que los británicos nos dimos cuenta del problema y le pusimos remedio. Una barricada bien puesta (que puede ser otro tanque, un coche o incluso un avión) y un par de granadas antitanque (el perfil asalto viene equipado con dos) y el problema se disuelve en mil pedacitos, literalmente.

Los aviones son harina de otro costal. Son más manejables que los cazas que encontrábamos en ‘Battlefield 4’, lo que los hace más versátiles en campos de batalla con gran desnivel o edificios altos. Quizás fuera por falta de experiencia, pero no parece que el zeppelin fuese una gran ventaja estratégica. Las torretas tienen poca precisión, poca cadencia y un gran tiempo de recarga. Además, el enemigo tiene un blanco del tamaño de un estadio de fútbol en el cielo y aunque el zeppelin aguanta durante un rato, cualquiera ve a la legua que su utilidad es momentánea y reducida. Quizás se trate de una ventaja a la que se saca partido en momentos críticos de la batalla, como en caso de empate a pocos minutos del final de la partida.

El entorno es la guinda del pastel. Los edificios son completamente destruibles, y aquellos más veteranos sabrán ver las ventajas que esto ofrece. Las trincheras, repartidas por el mapa, ofrecen cobertura a las tropas y cierta vulnerabilidad para los vehículos. Edificios singulares, como por ejemplo el molino, son puntos calientes del mapa y a no ser que la ofensiva esté bien coordinada, siempre será probable encontrar algún soldado perdido en ese tipo de cobertura. Como mencionábamos antes, las colinas son el escenario perfecto para aquellos de vosotros que disfrutéis de la paciente y difícil estrategia que conlleva jugar como francotirador.

A pesar de acabar en amarga derrota para nuestro bando, tras 15 minutos de tensión todos salimos sonriendo y comentando escenas clave de la batalla. No se oyó ninguna queja sobre el modo de juego, el equilibrio de equipos, las oportunidades o los gráficos. Está claro que ‘Battlefield 1’ dará mucho que hablar cuando salga a la venta en octubre de este año, y La Casa de EL estará en primera linea de batalla para traeros lo mejor del juego.

Primero fui diseñador gráfico, después arqueólogo y ahora me he metido en el mundo del marketing digital y la creación de contenidos. Mi zona de confort son los juegos de mesa, pero soy un gran experto en binge-watching y aficionado al gaming en todas sus modalidades. Nacido en Donosti, criado en Barcelona y ahora he aterrizado en Los Angeles.

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