‘Deus Ex’: el juego que pudo reinar

A pocos días del lanzamiento de Deus Ex: Mankind Divided (23 agosto para PS4, XBOX One y PC), una nueva entrega de la veterana saga Deus Ex, son otras propuestas, como No Man’s Sky, Final Fantasy XV, el incipiente Metal Gear Survive o Pokémon Go (venidos al caso, un juego de realidad aumentada) las que copan los titulares de medios especializados en videojuegos y también el interés de la mayoría de usuarios, casuales o no. Es el contexto adecuado para una saga acostumbrada a llegar a nuestras consolas y ordenadores por la puerta de atrás, como un producto que pareciera estar esperándonos desde siempre, alejado del ruido, de la tensión de las expectativas, de las declaraciones de algún desarrollador estrella o de alguna polémica maniobra de marketing (exceptuando el uso poco adecuado de la palabra apartheid).

Pese a sus orígenes rompedores, pues el Deus Ex (2000, PC) original incorporaba elementos que lo hacían estar muy adelantado a su época. Irónicamente resulta en cierto modo reconfortante (aunque también puede que algo aburrido) ver como un estudio tiene claro su plan de desarrollo. Eidos Montreal conoce bien sus límites e influencias y sabe ajustarse a su objetivo final en el lanzamiento de un juego que comparte era con otros que abarcan más que aprietan. Así, muchos de los juegos que se estrenan hoy en día se convierten en imparables máquinas de “hype”, capaces de crear comunidades de fans y detractores incluso antes de su lanzamiento. O peor aún, ven la luz incompletos, ávidos de parches, contenidos descargables o en el peor de los casos, una reformulación absoluta. No es el caso de esta veterana saga, a la que los años han tratado bien, tal y como vemos en el siguiente vídeo recopilatorio.

Mankind Divided llega tras una excelente precuela, Deus Ex: Human Revolution (2011, PS3, XBOX360, PC, WII U), que ha sido capaz de manera exitosa de reactivar y readaptar la saga para una nueva generación y para nuevos medios. Un juego que, pese a su inevitable condición lineal, es capaz de crear caminos para la libre exploración con sus numerosos objetivos secundarios, incluyendo una vasta colección de libros electrónicos, periódicos y e-mails elaborados con gran detalle. La sensación de libertad de elección a la hora de afrontar una misión existe, pero es menor que en el original, y otro tanto ocurre con la personalización de las habilidades del protagonista, notable dentro de su contexto pero sin llegar a ser extraordinaria. Es en la repetición formal de los modelos que sentaron las bases del juego de infiltración y acción, como Metal Gear Solid (1999) o el propio Deus Ex original donde el juego se encuentra más a gusto. La fluidez a la hora de manejar al protagonista y su toma de decisiones ante una potente inteligencia artificial crean una empatía usuario-avatar que es responsable, junto a su universo y su banda sonora, de los mejores momentos de Human Revolution. Sin embargo, tanto la saga como el juego de 2011 sufren una acuciante carencia: nunca han sido capaces de demostrar el carisma que separa a los juegos que trascienden su medio para llegar a la cultura popular y a los que no, con problemas de “storytelling”, argumentos que a veces caen demasiado en la conspiranoia “naif” o personajes y decisiones argumentales que nunca tienen la profundidad necesaria para marcarte una vez hayas acabado el juego. Tal vez la ligereza de los personajes genere esa empatía con el usuario de la que hemos hablado anteriormente, pero también es responsable del total estancamiento mediático de la saga.

Sin embargo, no es justo afirmar que la saga Deus Ex sea minoritaria o de culto: la primera entrega vendió más de un millón de copias allá por el 2000, su poco inspirada y olvidada secuela Deus Ex: Invisible War (2003), superó este número por 200.000 copias, y Human Revolution, publicado en su lanzamiento en PC, Mac y las tres grandes plataformas de consolas, y en un contexto diferente con respecto al mercado de los videojuegos, llegó a doblar estos números llegando a los 2,18 millones de copias (aunque la mayoría de ventas vinieron de Europa, lo cual es otro indicativo de la repercusión global del juego), además de recibir excelentes críticas y no pocos premios. Sin embargo, Deus Ex no ha conseguido en ningún momento emerger en la cultura popular de la manera en que lo han hecho otras sagas como Metal Gear Solid o Hitman, incluso probablemente Splinter Cell. Estos días Deus Ex no va a salir en la prensa, ni en carteles publicitarios, ni tendrá tanta cobertura en los canales especializados como otros juegos.

A continuación mostramos algunos ejemplos para ilustrar los problemas de estancamiento de la saga Deus Ex a los que hacemos mención. Hemos comparado las visualizaciones en YouTube de tráilers oficiales de diferentes juegos, ordenándolos por mayor número de ellas. El vídeo más visto de Deus Ex: Mankind Divided es un tráiler de hace un año, que cuenta (a la hora de escribir estas palabras) con 3.150.405 reproducciones, mientras que el vídeo más visto de la saga Deus Ex en general es un tráiler oficial de Human Revolution de hace cinco años, con 3.340.796 visualizaciones. Es decir, la secuela de un juego publicado en 2011 es incapaz de generar mayor repercusión en redes a pesar de tener un margen de cinco años entre ambos juegos. Es como si Fallout 4 hubiese generado el mismo “hype” que su anterior entrega en vez del crecimiento mediático que ha visto la saga de Bethesda. Siguiendo este método de comparación, Deus Ex: Mankind Divided también languidece ante los tráilers más vistos de otros juegos como, Mass Effect: Andromeda (lanzado hace 1 año, 6.291.754 visualizaciones), Doom (hace 4 meses, 9.157.842), No Man’s Sky (lanzado hace 1 año: 5.436.704 visualizaciones) o Metal Gear Survive (hace 1 día: 1.954.177 visualizaciones).

Deus Ex Chart 2
No Man’s Sky supera fácilmente a Deus Ex: Mankind Divided en búsquedas web
Deus Ex Chart 1
Deus Ex: Mankind Divided comparado a juegos más similares

En estos ejemplos de búsquedas web comprobamos que Deus Ex: Mankind Divided no tiene nada que hacer ante el otro gran lanzamiento de agosto, No Man’s Sky, mientras que en su mes de estreno no supera por mucho a Mass Effect: Andromeda (2017) y es derrotado por Doom (2016). Entendemos que la saga de Metal Gear es un monstruo bien establecido en el medio desde hace años, que el fenómeno de No Man’s Sky puede ser uno en una generación y es incomparable al juego de Square Enix, pero Metal Gear vivió su gran boom en 1999 con la salida de Metal Gear Solid, haciéndolo casi coetáneo del primer Deus Ex, y No Man’s Sky, por muy máquina de hype que sea, no deja de ser un lanzamiento en el mismo mes que cuenta con una apabullante ventaja en cuanto a repercusión. Además, los números enfrentados a juegos algo más parecidos a su categoría y género tampoco nos hacen pensar de otra manera respecto a este estancamiento.

Que una saga sobreviva desde el 2000 es todo un hito en la industria y es motivo de celebración, pero continuar con la vitola de juego de culto durante más entregas podría seguir afectando al crecimiento de Deus Ex, que actualmente no va en paralelo al crecimiento general de la industria de los videojuegos. Todo apunta a que la racha de juegos de calidad permanecerá en la franquicia con esta entrega (cosa que no pasa en otras sagas como por ejemplo Resident Evil), y no hay motivos aparentes para dudar de sus desarrolladores hasta la fecha, pero tal vez no reflexionar sobre las faltas de Deus Ex pueda ser dar un paso en falso que una franquicia de estas características no pueda permitirse.

Escrito por Álvaro Meléndez y Violeta Sarabia.

Violeta Sarabia y Álvaro Meléndez escribimos bajo el nombre Helenio I. Palmera: personificación de nuestro proyecto audiovisual 'Leño y Palmera'. Hablar de videojuegos es nuestra herramienta para desbloquear mundos inexplorados y vidas no vividas.

¡No te vayas sin comentar!